Mundo Cristiano

Mes

septiembre 2021

La Gracia de Dios en nuestras vidas

Efesios 2:8 Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios.  La gracia de Dios es un regalo inmerecido que nos ha sido otorgado por el sacrificio en la… Seguir leyendo →

compartir por messenger
compartir por Whatsapp

¡No renuncies a tus sueños!

Una vez que a nuestra mente llega una nueva idea, comenzamos a soñar con ella. Por lo general empezamos a soñar y creer en su realización.  Antes de llevarla a cabo, comenzamos a idearla, a seguir formándola en nuestros pensamientos. … Seguir leyendo →

compartir por messenger
compartir por Whatsapp

Enamórate de Jesús

Es muy común escuchar en nuestras iglesias o grupos de reuniones gente decir que “está enamorada de Jesús” y realmente puede ser verdad, pero la diferencia de un amor real siempre estará en los hechos.  Cuando nosotros observamos el ministerio… Seguir leyendo →

compartir por messenger
compartir por Whatsapp

Una familia con propósito, el legado de Dios

Hay que tener muy claro que cuando Dios nos llama, uno de sus más grandes mandatos es formar familias con propósito.  En muchas ocasiones encontramos familias disfuncionales, porque el enemigo busca destruir el núcleo familiar, pero el propósito de Dios… Seguir leyendo →

compartir por messenger
compartir por Whatsapp

Salvos por la gracia de Dios y no por nuestras obras

Efesios 2: 8, 9 “Ciertamente la gracia de Dios los ha salvado por medio de la fe. Ésta no proviene de ustedes, sino que es don de Dios; ni es resultado de sus obras, para que nadie se vanaglorie.” Es… Seguir leyendo →

compartir por messenger
compartir por Whatsapp

Venciendo el doble ánimo

La falta de fe es una de las enfermedades que acechan contra los cristianos. Seguramente tú que me lees, en algunas oportunidades has sido atacado por la falta de fe.  La biblia dice en Hebreos 11: 1Es, pues, la fe… Seguir leyendo →

compartir por messenger
compartir por Whatsapp

Todo tiene su tiempo

Eclesiastés 3:1 “Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora” Curiosamente la frase que más se denota en este texto en muchas ocasiones es recitada por personas que desconocen la profundidad de… Seguir leyendo →

compartir por messenger
compartir por Whatsapp

¡No te afanes por nada!

Mateo 6:34 “Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio mal”. Por naturaleza los seres humanos siempre estamos en busca de tener el control… Seguir leyendo →

compartir por messenger
compartir por Whatsapp

Ambiente de milagros

“Y habiendo pasado la primera y la segunda guardia, llegaron a la puerta de hierro que daba a la ciudad, la cual se les abrió por sí misma; y salidos pasaron una calle, y luego el ángel se apartó de él” Hechos 12:10. Definitivamente no se puede negar la sobrenaturalidad de Dios en ningún aspecto de la vida. Hay momentos donde nos acostumbramos tanto con lo sobrenatural, que podemos desvalorar, el aire que respiramos o despertar cada mañana; ten presente que la vida es un milagro y como tal, tenemos la responsabilidad de apreciarlo, porque esto es un regalo de Dios. Si existe una persona en la biblia que pudo apreciar la sobrenaturalidad del Señor, en su casa, en el mar, en la calle y hasta en una cárcel, sin dejar de impresionarse y hasta en ciertas ocasiones espantarse, fue Pedro. 

Experiencia sobrenatural

Mateo 8:14-15 dice “Vino Jesús a casa de Pedro, y vio a la suegra de éste postrada en cama, con fiebre. Y tocó su mano, y la fiebre la dejó; y ella se levantó y le servía. Y cuando llegó la noche, trajeron a él muchos endemoniados; y con la palabra echó fuera a los demonios, y sanó a todos los enfermos”. Podemos observar como Pedro fue testigo de lo milagroso en su casa, a través de muchas sanidades y liberaciones. Lucas 5: 8-9 “Viendo esto Simón Pedro, cayó de rodillas ante Jesús, diciendo: Apártate de mí, Señor, porque soy hombre pecador. Porque por la pesca que habían hecho, el temor se había apoderado de él, y de todos los que estaban con él”. Minutos antes, Simón Pedro, siendo un pescador experto, se encontraba frustrado, lavando redes llenas de algas, habiendo tenido una mala noche. Y en ese momento de su vida, aparece Jesús y le otorga una de las pescas más inesperadas, sorpresivas y poco antes vista. Las redes se rompían, las barcas se hundían, no alcanzaban las manos para sostener tanta abundancia.  Es tanto lo que ocurrió en ese momento que no pudo llamarse de otra manera, “La pesca milagrosa”.

Asombro en lo común

Mateo 14: 28-29 dice “entonces le respondió Pedro, y dijo: Señor, si eres tú, manda que yo vaya a ti sobre las aguas. Y él dijo: Ven. Y descendiendo Pedro de la barca, andaba sobre las aguas para ir a Jesús.  El mar era un ambiente muy conocido para Pedro, era su lugar de trabajo donde se desarrollaba su día a día. Nada era más común para Pedro, que la vida en el mar. Pero una noche ocurrió algo inesperado, insospechado.  De repente los que estaban con él en la barca llegaron a pensar que un fantasma se les estaba acercando; el miedo debió ser tan grande que, pudieron haber pensado en lanzarse y llegar a la orilla nadando.  Mateo 14:26 “y los discípulos, viéndole andar sobre el mar, se turbaron, diciendo: ¡Un fantasma! Y dieron voces de miedo”. En medio de todo el escenario de espanto y terror, se escucha la voz de Jesús, la cual ellos reconocían, diciendo: “¡Tened ánimo, yo soy, no temáis! Y en ese preciso momento comienza una de las experiencias más espectaculares que Simón Pedro podría experimentar en toda su vida de pescador.  Él fue testigo de cómo los peces llenaban las redes y hundían las barcas. Pero esta vez, Pedro, atendiendo el llamado de Jesús, de manera sobrenatural, estaba caminando sobre las aguas. Qué momento tan asombroso.  Sin Jesús, nuestra vida se vuelve rutina. Nos llenamos de muchos sinsabores, tanto así, que llegamos a pensar: ¿cuándo será el día que me vaya de este lugar? ¿Dónde estará mi nuevo y mejor empleo?  ¿Cuándo tendré una mejor casa?  ¿Cuándo mejorará mi familia? 

Cuando Jesús aparece

Jesús no viene a nuestras vidas como un fantasma para asustarnos, para llenarnos de temor, para condenarnos por nuestros pecados o incredulidad. Cuando él hace acto de presencia en tu vida, todo cambia. Sí, todo se vuelve diferente.  Él no llega para borrar tus problemas, sino para darte la habilidad de poder atravesarlos caminando por encima de ellos.  No te vas a hundir en medio de tus temores, no te vas a hundir por un diagnóstico terminal, no vas a terminar sin familia, sin propósito. Es más, Jesús te hará prosperar en el mismo ambiente donde sufriste tus peores pérdidas. El mismo Simón Pedro que estuvo a la orilla frustrado, sin tener provisión para llevar a su casa, es el mismo hombre, que creyó a Jesús, y terminó próspero, caminando sobre las aguas de su milagro.  No dejes que lo rutinario apague tus días, no permitas que el fantasma de la costumbre te vuelva incrédulo. Jesús te está llamando a vivir en su sobrenaturalidad. Sacúdete de la deuda, del desánimo, del pecado, de la lastima, de verte solo (a), todos son fantasmas que te gritan que no lo lograras, que ya no se puede, que te vas a hundir. Si Jesús te está llamando, es porque caminarás sobre ellos y jamás serás el mismo, porque una nueva dimensión te espera.

Acto de presencia 

Pedro, siendo ya un Apóstol, nunca dejo de ver lo sobrenatural de Dios en sus días. Estando en una cárcel, preso por su pasión a Cristo, pudo ver a los ángeles actuando a su favor. En medio de las cadenas, los soldados y el encierro. Nada impidió que Dios actuará. Hechos 12: 6-7 “Y cuando Hedores le iba a sacar, aquella misma noche estaba Pedro durmiendo entre dos soldados, sujeto con dos cadenas, y los guardias delante de la puerta custodiaban la cárcel. Y he aquí que se presentó un ángel del Señor, y una luz resplandeció en la cárcel; y tocando a Pedro en el costado, le despertó, diciendo: Levántate pronto. Y las cadenas se le cayeron de las manos”.  Aun en los ambientes más hostiles, puede ser un país, un ambiente laboral, o tu propio hogar, no te enfoques en lo fuerte de las cadenas, en la presión de los guardas que pueden ser personas asfixiantes, llenos de palabras maldicientes.   Solo ten presente que, al ángel del Señor, no lo retiene la presión de las tinieblas. El ángel está para decirte, levántate pronto, porque las cadenas fueron rotas, te espera una gran liberación. Tendrás tu pesca milagrosa, caminarás sobre las aguas de lo imposible y en medio de tu más densa oscuridad, aparecerá el ángel del Señor. Los ambientes de milagro son para ti.  Todos los derechos reservado APLICACIÓN LA BIBLIA - 5Cinco    

“Y habiendo pasado la primera y la segunda guardia, llegaron a la puerta de hierro que daba a la ciudad, la cual se les abrió por sí misma; y salidos pasaron una calle, y luego el ángel se apartó de… Seguir leyendo →

Hay que desaprender

Juan 5:2-8 “Y hay en Jerusalén, cerca de la puerta de las ovejas, un estanque, llamado en hebreo Betesda, el cual tiene cinco pórticos. En éstos yacía una multitud de enfermos, ciegos, cojos y paralíticos, que esperaban el movimiento del agua. Porque un ángel descendía de tiempo en tiempo al estanque, y agitaba el agua; y el que primero descendía al estanque después del movimiento del agua, quedaba sano de cualquier enfermedad que tuviese. Y había allí un hombre que hacía treinta y ocho años que estaba enfermo. Cuando Jesús lo vio acostado, y supo que llevaba ya mucho tiempo así, le dijo: ¿Quieres ser sano? Señor, le respondió el enfermo, no tengo quien me meta en el estanque cuando se agita el agua; y entre tanto que yo voy, otro desciende antes que yo. Jesús le dijo: ``Levántate, toma tu lecho, y anda”. Así como le sucede a un disco duro, cuando recibe en su sistema ciertos virus, que comienza a trabajar de manera lenta, rinde menos, entre otras cosas, ocurre lo mismo cuando a nuestra mente, ingresan archivos que se encuentran infectados.  Muchas veces, los conceptos erróneos que manejamos, más los temores, sumado a malas experiencias, nos impiden operar de la manera en que fuimos diseñados por Dios.  La biblia nos dice acerca de esto lo siguiente:  Génesis 1:28 “Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra”. Si no desinstalamos esos temores y conceptos equivocados, indudablemente van a ir socavando en todo lo que ejecutemos en la vida y el resultado será dolor, pérdida y desilusión.  Hay que desaprender La mitad del aprendizaje consiste en aprender y la otra mitad del aprendizaje consiste en desaprender.  Lamentablemente, desaprender es lo más complicado porque se vuelve doblemente difícil aprender.  Tal vez te exija el doble de tiempo, te pida dejar atrás ideas que para ti fueron una verdad pero que nunca te llevó a concretar cosas determinantes para tu vida.  Imagina que vas en tu auto y por un momento estás tan concentrado escuchando una música o hablando con tu compañero de viaje, que te pasas la entrada de tu destino, y es allí donde tendrás que buscar otra salida y devolverte, es decir, cada kilómetro que recorras en la dirección contraria, es en realidad un error de dos kilómetros. Resulta más difícil sacar de la mente los viejos patrones de pensamiento que poner nuevos pensamientos en ella.  Por ejemplo, levantar un pequeño negocio en este nuevo tiempo, llevar una relación con transparencia, ser un trabajador honesto, ser un cristiano firme, en fin, son muchos aspectos los que podríamos mencionar. El Desafío de Jesús Cuando lees con detenimiento las escrituras, te das cuenta que el objetivo principal de las enseñanzas de Jesús, no era el aprendizaje sino el desaprender. Él buscaba manejar las mentes religiosas a la inversa.  Incluso, su fin, no era impresionar a los eruditos, fariseos o escribas con un milagro, una señal, porque a esta mentalidad no se le demuestran cosas, se le confronta.   No se trata de condenar, sino llegar al corazón derribando estructuras, ya que es posible que este tipo de mentalidad (religiosa) sean las más complejas de cambiar.  Su mensaje siempre confrontó el pensamiento común de los expertos de la ley.  En una ocasión, en el libro de Mateo 5:38-39 Jesús expresó: “Oísteis que fue dicho: ojo por ojo, y diente por diente. Pero yo os digo: No resistáis al que es malo; antes, a cualquiera que te hiera en la mejilla derecha, vuélvele también la otra; y al que quiera ponerte a pleito y quitarte la túnica, déjale también la capa” y la final concluye con la enseñanza que menos se esperaban, “Ama a tu enemigo y bendice al que te maldice”. Jesús estaba desinstalando viejos conceptos, que eran el común denominador, para así establecer la nueva cultura del Reino. Desinstalando falsos conceptos  Para crecer espiritualmente, una mitad consiste en aprender lo que no sabemos y la otra parte consiste en desaprender lo que Sí sabemos. Muchas veces el no desaprender de los viejos esquemas y antiguos conceptos, terminará impidiendo que lleguemos a ser lo que Dios quiere que seamos desde la creación. Lo que leímos en Juan capítulo 5 es un importante ejemplo de lo que significa desaprender.  Un hombre que llevaba 38 años lisiado, postrado en un mismo lugar, Jesús se le acerca y le pregunta si quiere ser sano.  Este hombre llegó a suponer algo que le había costado 38 años de su vida. Te pregunto, ¿Cuántos años de tu vida te está costando aquello que hoy estás creyendo? Porque este hombre solo tenía una categoría en cuanto a la sanidad.  Basado en una antigua superstición, él daba por sentado, que tenía que ser el primero en entrar al estanque de Betesda, cuando se agitaba el agua para poder ser sano. En otras palabras, este hombre era prisionero de lo que sabía. Y cuando eres prisionero de lo que sabes, te vuelves víctima de tus derrotas. Cuando eres esclavo de tus conceptos, buscas justificar con la biblia, el por qué no has avanzado, cambiado, queriendo evidenciar el estancamiento obtenido. No puedes ser un cristiano preso de tu mente. Jesús desinstaló esa creencia errónea con una palabra: “levántate, toma tu lecho y anda”. Jesús lo liberó física, emocional y espiritualmente.  Hasta que no desaprendas de los falsos conceptos, siempre serás cautivo y oprimido por las circunstancias, solo Jesús nos hacer verdaderamente libres.  Llamado al cambio Jesús viene a cambiar nuestra cosmovisión para lograr el cambio que anhelamos. A este hombre le costó 38 años, pero estuvo dispuesto a desaprender y con una palabra fue libre y sano. Hoy Jesús te dice lo mismo, ¡levántate! No busques entenderlo, no preguntes porque llegó después de 38 años, solo disfruta que llegó, disfruta su presencia, recibe lo que tiene para ti. Toma tu lecho y anda. La postración ya no es para ti. Para recibir algo nuevo, debes soltar lo viejo. Recuerda, Jesús, es el antivirus correcto para hacer de nuestras vidas, un canal por mediante el cual fluya sanidad, bendición, resultados y vida eterna.  Todos los derechos reservado APLICACIÓN LA BIBLIA - 5Cinco    

Juan 5:2-8 “Y hay en Jerusalén, cerca de la puerta de las ovejas, un estanque, llamado en hebreo Betesda, el cual tiene cinco pórticos. En éstos yacía una multitud de enfermos, ciegos, cojos y paralíticos, que esperaban el movimiento del agua…. Seguir leyendo →