Nadie, absolutamente nadie está ajeno al duelo y la aflicción. Uno de los momentos más difíciles del ser humano es cuando tiene  que despedir a alguien que ha amado con toda su alma. 

Es más, algunos entregan la mitad de su corazón en dicho ataúd que lleva el cuerpo de un ser amado. 

De esta manera, el duelo se convierte en uno de los sufrimientos emocionales más difíciles de superar. Este episodio en nuestras vidas se convierte en un lapso de dolor, ansiedad, tristeza y desesperación. 

Muchos se preguntarán: ¿Por qué a mí?, ¿Por qué él?, y todas esas preguntas quedan sin respuesta. 

Si tú has soportado el dolor de perder un ser querido, seguramente sabes de qué te estoy hablando. Pero si apenas lo estás viviendo, déjame darte una buena noticia, habrá un tiempo donde encontrarás reponerte de forma completa. 

 Antes de eso….

Etapas del duelo que debes vencer

  1. No eres culpable, la muerte es voluntad de Dios y él es soberano.
  2. Debes liberar tus emociones, no te detengas, es importante soltar todo el dolor que se arraiga en nuestra alma. 
  3. Libérate de los sentimientos de culpa. 
  4. No te dejes llevar por la ira. 

Por último, habrá un momento en donde debes comprender que la vida continúa, que Dios te ayudará a superar tanto vacío y dolor que te ha causado la pérdida física de esa persona que tanto amas. 

El Espíritu Santo es tu consolador 

Hay algo que quiero aconsejarte, por más que recibas palabras de aliento, el dolor no puede superarse con las palabras sabias de terceros. Hay un momento de tu vida donde debes acudir a Dios, y él te enviará al espíritu santo como tu consolador. 

2 de corintios 1:3-4 dice “Alabado sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre misericordioso y Dios de toda consolación, quien nos consuela en todas nuestras tribulaciones para que, con el mismo consuelo que de Dios hemos recibido, también nosotros podamos consolar a todos los que sufren”. 

Dios nos consuela en toda tribulación y eso es lo que nos hace ser diferentes en medio de la tormenta. 

Muchas personas se aferran al dolor, pierden la visión de la vida, se desaniman y no creen en que la vida continúa. Pero hay algo que debemos saber, mientras más cerca de Dios, el dolor se minimiza. 

En la multitud de mis pensamientos dentro de mí, Tus consolaciones alegraban mi alma. Salmo 94: 19 

No hay palabra humana que nos ayude a sanar el dolor, solo debemos acercarnos al Padre y pedirle que sea él, el que nos ayude a superar la aflicción. 

Es sano llorar 

Es sano lamentarse por la pérdida física de alguien que amamos, pero este no es el final. Para los que están en Cristo, la muerte solo es el paso para un encuentro celestial con Jesucristo, y esto sin duda nos da mucha más fortaleza. 

Dichosos los que lloran, porque serán consolados. Mateo 5:4 

Jesús lloró ante la tumba de Lázaro, es normal llorar ante el sufrimiento. Así que no pienses que por no drenar lo que sientes, estás fortalecido. Al contrario, cuando te rehúsas a expresar tu dolor, entonces tu alma solo acumulará experiencias negativas. 

También es normal tener todos los sentimientos que antes te mencioné: culpa, ira, confusión, o desesperación, no puedes reprimirlos, pero una vez te animes, debes hablar con Dios. 

Llegará el tiempo de aceptación y Sanidad 

No sé qué tiempo pueda pasar, esto dependerá de la relación que tengas con Dios y de la forma en que le pidas que vaya sanando tu corazón. 

Ten siempre en cuenta que la muerte para el cristiano no es el final de la vida. Por medio de la muerte y la resurrección de Jesucristo, es importante creer que: No moriremos jamás, como lo dice Juan 11:25-26 

25 Jesús le dijo entonces: —Yo soy la resurrección y la vida. El que cree en mí, aunque muera, vivirá; 26 y todo el que todavía está vivo y cree en mí, no morirá jamás. ¿Crees esto? (Dios habla hoy) 

Juan 3:16 “Pues Dios amó tanto al mundo, que dio a su Hijo único, para que todo aquel que cree en él no muera, sino que tenga vida eterna” 

En el cielo tenemos un lugar asegurado, y cuando sabemos esto, podemos aceptar la muerte y encontrar refugio seguro en el Dios de nuestra salvación. 

Encuentra apoyo en quienes te aman 

Por un momento debes pensar en quienes te acompañan, de seguro encontrarás muchas razones más por las cuales puedes vivir. 

Si en verdad te sientes abrumado (a), por la muerte de esa persona que amas y no puedes comprender como ahora estás solo sin su compañía, lo mejor es que te refugies en otras personas que te aman. 

Alejarse no es una sabia decisión, al contrario, debes encontrar en otros el apoyo y el aliento para superar el dolor. 

Y por último, agradece 

Te sonará raro, pero el agradecimiento es uno de las llaves que cambian la atmósfera interna y te ayudarán a balancear el dolor. 

  • Agradece por los años que viviste con esa persona 
  • Agradece por el amor que te dio 
  • Agradece por el tiempo compartido 
  • Agradece por qué Dios te bendijo con su presencia 

Ten siempre en cuenta que aun en medio del dolor Dios actúa, él jamás te dejará solo. 

Juan 14: 1-3 «No se angustien ustedes. Crean en Dios y crean también en mí. En la casa de mi Padre hay muchos lugares donde vivir; si no fuera así, yo no les hubiera dicho que voy a prepararles un lugar. Y después de irme y de prepararles un lugar, vendré otra vez para llevarlos conmigo, para que ustedes estén en el mismo lugar en donde yo voy a estar.

Todos los derechos reservado APLICACIÓN LA BIBLIA – 5Cinco

 

 

 

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