Muchos decimos amar a Dios por sobre todas las cosas, pero aun escondemos sentimientos de amargura, y resentimiento. 

Mientras no podamos sanar nuestras vidas, entonces de nada vale una vida de oración e intimidad con Dios. Es muy difícil decir que amamos a Dios, cuando odiamos al prójimo. 

Es más, su mandamiento es claro: Mateo 22: 37 Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente.

38 Este es el primero y grande mandamiento. 39 Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo.

El resentimiento nos hace vivir esclavos 

Si, y es que no hay duda que el resentimiento es esa suma de disgusto, en algunos casos dolor, en otros frustración e indignación. 

Si es muy normal disgustarse por algo, es más la biblia no lo prohíbe. Lo que no será nunca normal es vivir siempre con una espina de dolor en nuestro corazón. 

En la vida hay muchas cosas que nos irritan, pero irse a la cama con ellas solo pueden causarnos una oportunidad para que Satanás haga de las suyas. 

Es más, cuando un sentimiento de rabia, amargura o frustración nos invade, este termina carcomiendo nuestro espíritu, y puede llegar a ser la causa de enfermedades hasta físicas. 

Un vivo ejemplo lo vemos en el libro de Génesis, fueron tantas las ganas de venganza y rabia de Caín que este terminó matando a su hermano Abel. 

El problema de Caín estaba en su corazón. Y fue tanta su rabia, que descargó su furia causándole la muerte a Abel. Vez lo importante de mantener un corazón sano. 

Cuando eres una persona con resentimiento creerás que todo está hecho en tu contra, vivirás criticando y siendo esclavo de la amargura. Difícilmente encontrarás alguna razón por la cual sonreír. 

Siempre perdona 

Mateo 6: 14 Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial;

15 más si no perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas.

No importa que tan grande haya sido el mal que te han generado, la biblia nos manda a perdonar. Cuando te abres al perdón te liberas y podrás encontrar paz y tranquilidad en tu mundo interior. 

Mientras que cuando vives en amargura, solo terminarás siendo reprimido por el resentimiento.

La reconciliación es necesaria 

He escuchado personas decir que por años han estado enemistados con familia o seres cercanos a ellos. Pero la biblia nos enseña lo siguiente: 

Mateo 5: 24 deja allí tu ofrenda delante del altar, y anda, reconcíliate primero con tu hermano, y entonces ven y presenta tu ofrenda. 

El perdón y el liberarte de la amargura, solo dependerá de ti. Cuando lo logres, verás que tendrás un corazón cercano a Dios y podrás venir al Padre con un espíritu sano y fortalecido. 

Reconcíliate con esa persona que sabes que necesita que le extiendas perdón. Haz esa llamada con aquel que le dejaste de hablar por cosas vanas. El momento de perdonar y amar es ¡AHORA!, para mañana puede que sea muy tarde. 

Reflexiona sobre esto, y vive a la luz de la palabra.

Todos los derechos reservado APLICACIÓN LA BIBLIA – 5Cinco

 

 

 

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