Seguramente en reiteradas oportunidades has escuchado de alguien decir “ten paz”. Y es que la palabra paz es una de las condiciones más importantes en este mundo tan agitado y sobrecargado. 

Hay situaciones en nuestra vida que nos quitan el sueño, nos hace pensar que no hay nada más que el problema o la circunstancia que vivimos. Cuando nos dejamos llevar por ello, perdemos el enfoque de nuestras vidas y no encontramos paz. 

Debes comenzar tu día en paz, creyendo que a pesar de las circunstancias Dios actuará. 

La paz de Dios significa el cese de nuestra hostilidad, cuando reconocemos que solo Cristo tiene poder en nosotros y nos reconciliamos con Dios, comprendemos la paz que él tiene para nuestras vidas. 

Encuentra la paz de Dios 

Salmo 37: No te impacientes a causa de los malignos, Ni tengas envidia de los que hacen iniquidad. Porque como hierba serán pronto cortados, Y como la hierba verde se secarán. Confía en Jehová, y haz el bien; Y habitarás en la tierra, y te apacentarás de la verdad. Deléitate asimismo en Jehová, Y él te concederá las peticiones de tu corazón. Encomienda a Jehová tu camino, Y confía en él; y él hará.

Hay tres máximas que me encantan de este salmo, 

  1. No te impacientes: Es decir no te desesperes, no creas que no hay salida. Confía en Dios porque en medio de cualquier circunstancia él siempre está obrando. 
  2. Confía en Dios: Confiar en Dios es saber que su voluntad es perfecta y que incluso cuando las cosas no se dan como tú esperas, Dios siempre estará presente. 
  3. Deléitate asimismo en Jehová: Descansa y deléitate de su obra, de lo maravilloso que es  el creador. 

Solo así podrás entender que la paz de Dios es capaz de superar cualquier desierto. 

Pero hay un versículo que todo cristiano debe de mantener en su vida, cuando se deja llevar por circunstancias de afán y ansiedad. 

Filipenses 4: Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.

  • No te afanes por nada. No hay circunstancia que pueda robarte la paz, el sueño, o la estabilidad emocional. 
  • Ora a Dios en todo momento, con oraciones agradecidas al Padre, por la protección que te ha dado y porque en medio del desierto él Señor te hace fuerte. 

Solo así podremos disfrutar de la paz de Dios, que es aquella que sobrepasa cualquier pensamiento humano y se guarda en nuestros corazones. 

Que no se turbe tu corazón 

Por mucho tiempo, el ser humano vive en una sociedad donde todo es rápido y donde todo apunta para que vivas angustiado, sin encontrar la paz perfecta de Dios. 

Hay quienes se afanan por comprar un buen celular, y cuando lo logran, ya hay otro con mejores aplicaciones. 

Muchos se afanan por lo material, por lo que han de vestir. Incluso, hay quienes se afanan por el qué dirán y no le dan paso a lo que Dios quiere hacer. 

Realmente, hay circunstancias que son muy superfluas, que no tienen sentido, pero que te das cuenta que has perdido el tiempo en pequeños chubascos, sin imaginar que puede llegar una verdadera tormenta. 

Pero la biblia dice, en Juan 14: 27 “No se turbe vuestro corazón”. 

Un corazón turbado es incapaz de seguir su tarea. Un corazón turbado no podrá ver las bendiciones de Dios, pues pensará que todo lo que le acontece es un mal para él. 

Un corazón turbado, pocas veces agradece a Dios. Pocas veces encuentra refugio; siempre estará lleno de miedo, pensando en un futuro que puede llegar a ser incierto. 

No hay nadie que pueda ser libre en un momento de su vida de un corazón turbado. Es más, hay quienes no pueden descansar por las noches, solo pensando en ese problema que les ha atrapado el corazón. 

Déjame decirte algo, hay momentos de la vida donde debemos orar a Dios así: “SEÑOR, QUE SE HAGA TU VOLUNTAD”. Si tú ya sabes que has hecho tu parte, debes dejar todo en manos de Dios y aprender a descansar en él. 

Humanamente hay cosas que nunca podremos cambiar, pero cuando nos enfocamos en Dios, sabemos que su gracia está presente y su poder es insuperable. Entonces, solo así podremos experimentar su paz. 

Finalmente, la oración es la clave más importante para encontrar la PAZ DE DIOS.

Todos los derechos reservado APLICACIÓN LA BIBLIA – 5Cinco

 

 

 

 

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