La Biblia nos muestra que no hay arma más poderosa que la oración, y está debe ser usada eficazmente para encontrar el favor de Dios, tocar su corazón y entender su voluntad.
Santiago en 5:13 nos explica…
13 ¿Alguno de ustedes está pasando por dificultades? Que ore. ¿Alguno está feliz? Que cante alabanzas.
14 ¿Alguno está enfermo? Que llame a los ancianos de la iglesia, para que vengan y oren por él y lo unjan con aceite en el nombre del Señor.
15 Una oración ofrecida con fe, sanará al enfermo, y el Señor hará que se recupere; y si ha cometido pecados, será perdonado.
El mundo se mueve a pasos agigantados, los días parecen horas y las horas segundos.
Estamos viviendo tiempos acelerados, decisivos y determinantes; donde la búsqueda de Dios, se ha vuelto un elemento de segundo plano en la vida del cristiano.
El tiempo, las distracciones, el afán, la tecnología, nos ha robado el momento más preciado de hablar con DIOS.
Hoy más que nunca Dios está buscando hombres y mujeres consagrados, que sepan el valor piadoso que hay detrás de cada oración.
La oración es el arma más poderosa para encontrar el favor de Dios, descubrir sus misterios y enfrentar las adversidades.
Es una fuerza controladora, potente, que se forma desde lo secreto, y se recompensa en público.
El Señor Jesús lo explicaba en uno de sus relatos, “Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público. Mateo 6:6.
Es que la oración es un acto sublime que busca escuchar la voz de Dios.
Es tu mejor arma de guerra para ir a la batalla.
No son vanas palabrerías que nacen desde el alma, la oración es ferviente, viva, eficaz, que trasciende por generaciones.
La oración es la mejor forma de acercarse a Dios.
El salmo 145:18 dice “ El Señor está cerca de todos los que lo invocan, sí, de todos los que lo invocan de verdad.
Es la única arma que tenemos para conquistar el corazón de Dios.
La oración es un clamor que nace desde tu interior
Dios no podrá revelarse a tu espíritu si no clamas, si no intercedes, si no buscas su rostro.
¿Quieres conocer los misterios de Dios? Entonces clama…
Jeremías 33:3 dice: “Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces”.
Clamar es insistir, es persistir en lo que quieres.
Clamar a Dios es la mejor manera de recordar que para él no hay nada imposible.
David clamó a Dios en su momento de desesperación, en el Salmo 86, vemos como el salmista oraba al Padre pidiendo ayuda, protección y liberación.
Inclínate, oh Señor, y escucha mi oración;
contéstame, porque necesito tu ayuda.
Protégeme, pues estoy dedicado a ti.
Sálvame, porque te sirvo y confío en ti;
tú eres mi Dios.
Ten misericordia de mí, oh Señor,
porque a ti clamo constantemente.
Dame felicidad, oh Señor,
pues a ti me entrego.
¡Oh Señor, eres tan bueno, estás tan dispuesto a perdonar,
tan lleno de amor inagotable para los que piden tu ayuda!
En el versículo 6, David extiende su clamor de forma más intensa, y le pide a Dios que escuche sus ruegos.
Escucha atentamente mi oración, oh Señor;
oye mi urgente clamor.
A ti clamaré cada vez que esté en apuros,
y tú me responderás.
La oración te ayudará a tener paz, a vivir confiado…
No es OPCIONAL, es una manera de vivir más cerca de Dios, conociendo todos sus misterios, y entendiendo su propósito.
Tu cuerpo, tu sangre y tu mente, deben impregnarse de oración.
Orar es hablar con Dios
Éxodo 33: 11, Nos relata la historia de un Moisés que hablaba cara a cara con Dios.
Él sabía que lo único que podía ayudarlo a guiar al pueblo de Israel, era la comunión que tenía con su creador.
Moisés conocía el poder inmenso que tenía el orar, encargado de mostrar la Ley de Dios a su pueblo, éste cultivó su corazón con oraciones incesantes que lo llevaron a descubrir los más altos niveles de comunión con Dios.
La oración es más que un hábito
Tú te conviertes en lo que oras, así que revisa tu fundamento, ¿Cómo te acercas al Padre?
La oración es vida.
Es un fuego consumidor.
La oración es respuesta.
Es un clamor intenso.
La oración es la mejor comunión que tenemos con Cristo y el Espíritu Santo,
La oración, cuando es profunda, cuando es real, cuando es incesante, cuando nace del espíritu, cuando rompe las barreras, cuando es compasiva, cuando es ferviente, es una oración que toca el corazón de Dios.
La oración no es tibia, no es emocional.
La oración no es un requisito ético, es una fuerza vital que germina en el corazón de un pecador, que desea encontrar el perdón de Dios.
La oración es la mejor forma de estar de rodillas ante Dios, que tiene hambre y sed de su presencia, es un arma poderosa para acercar el cielo a la tierra.
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septiembre 12, 2021 a las 4:59 pm
Gloria A Dios Todopoderoso 🙏
septiembre 25, 2021 a las 4:11 pm
Amén ♥️