Cita bíblica: Hebreos 12: 1Por tanto, también nosotros que estamos rodeados de una nube tan grande de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia y corramos con perseverancia la carrera que tenemos por delante (NTV).

Las crisis económicas, los conflictos familiares, aquellos diagnósticos inesperados sobre nuestra salud, el pecado, o los ciclos de opresión que afectan nuestra paz, pueden convertirse en un peso difícil de soportar. 

Incluso, a veces lidiamos con cargas que no nos corresponden, y la carrera de la vida se nos hace aún más pesada. Intentamos solventar problemas que están fuera de nuestro alcance, y deseamos que todo esté en armonía, cuando nuestro mundo interior es un verdadero caos. 

Muchas veces hay que reflexionar sobre si: ¿realmente podemos solos, o necesitamos ayuda?

Este sistema nos ha hecho creer que expresar que “estamos mal” nos coloca en desventaja, cuando realmente no es así. Y batallamos muchas cosas en silencio que se vuelven un verdadero peso. 

Hay un peso innecesario que debes quitar de tus hombros, que debes aprender a colocar en la presencia de Dios. Hay cargas o responsabilidades que no te corresponde, y que también debes aprender a identificarlas, para colocarlas en su lugar. 

Moisés, en su tarea de guiar al pueblo de Israel un día se encontró muy cargado, por eso le expresó al Señor lo que sentía: Números 11: 14 Yo solo no puedo con todo este pueblo. ¡Es una carga demasiado pesada para mí!

No era una tarea fácil para él, estaba guiando a un pueblo que en muchas ocasiones olvidaba el poder de Dios en medio del desierto, y solo se enfocaba en sus angustias y necesidades. 

Es necesario encontrarse con Dios, y soltar todo peso que no te corresponde. La carga emocional puede oprimirte, al punto de llevarte al colapso mental. 

Es hora de aplicar lo que dice la biblia en 1 de Pedro 5: 7 echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros.

Reflexión: Hoy es el día de soltar el peso. Haz una introspección y analiza que cargas has llevado que no son tuyas, o que NO puedes pelear tu solo. Es tiempo de acercarte a Dios y colocarlas sobre él. También es hora de buscar un amigo, o un familiar, y contarle sobre todo esto que te está haciendo colapsar, seguramente encontrarás una palabra sabia que te llenara de paz.

Todos los derechos reservado APLICACIÓN LA BIBLIA – 5Cinco

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