Proverbios 14:29: El que tarda en airarse es grande de entendimiento; más el que es impaciente de espíritu enaltece la necedad.

La hostilidad es una forma de comportamiento agresivo con carga emocional. Definido de forma textual, podemos decir que vivir en hostilidad es mantener una actitud de ira, rabia, y desconfianza hacia los demás. 

La carga emocional que la hostilidad genera en nuestros ambientes puede ser fatal. Daña nuestro cuerpo físico y genera un ambiente de estrés que perjudica a quienes están a nuestro alrededor. 

Una persona hostil esta siempre a la defensiva, su método de comunicación constante son las descalificaciones, y usa el sarcasmo como forma de humor. Su comportamiento siempre es agresivo, desafiante, y poco amigable. 

Una persona hostil se irrita de forma excesiva y se enoja con mucha facilidad ante cosas realmente triviales, que a otros pueden no afectarles. 

La hostilidad y sus consecuencias 

Vivir en hostilidad deja consecuencias muy severas, quizás deberíamos tomarlas en cuenta, antes de crear  atmósferas desagradables, y dañarnos a nosotros mismos. 

Quiebra relaciones

Una persona llena de ira que constantemente promueve un ambiente hostil, es aquella que siempre promueve contiendas. Su forma de vivir es a través del conflicto, y quiebra las relaciones con los demás. 

Proverbios 15:18 dice: El hombre iracundo promueve contiendas; más el que tarda en airarse apacigua la rencilla.

Su falta de dominio propio lo hace caminar bajo su propio criterio, y al mismo tiempo descalifica, daña, y se comporta de forma agresiva hacia los demás. Actuar de esta manera, es vivir en un temperamento no transformado. 

Te hace actuar de forma impulsiva 

Uno de los problemas de la ira es que haces que pierdas el control en lo que dices, y lo que haces, usas términos descalificativos, y no puedes refrenar tu lengua. 

La biblia nos dice en 1 de Samuel capítulo 20, versículo 30, que Saúl se molestó mucho con Jonathan por su amistad con David, y al reclamarle, usó un tono inadecuado. Esas palabras que llenas de furor quiebran, hieren, y causas estragos muy fuertes en el corazón de quien las recibe. 

  • Entonces se encendió la ira de Saúl contra Jonatán, y le dijo: Hijo de la perversa y rebelde… 

En otra versión dice que lo llamó: ¡Hijo de mala madre!, y por si fuera poco, terminó por aventarle una lanza para herirlo. 

Una persona, hostil llena de ira no mide sus palabras y sus acciones, a pesar de que estas pueden herir emocionalmente a otros. La palabra dice en Proverbios14:17 “el que se enoja fácilmente comete locuras”. 

Te separa de Dios

Sería erróneo pensar que la ira es solo un fruto de la carne, pues debemos en todo momento entender que un comportamiento hostil nos separa de la presencia de Dios. No se trata de reprimir lo  que sientes, sino más bien de aprender a tener dominio propio de tus emociones. 

La ira como un fruto de la carne daña nuestra relación con los demás, pero también fragmenta nuestra comunión con Dios, porque un corazón lleno de amargura, soberbia, y rabia, es desechado por el Señor. 

Todos los derechos reservado APLICACIÓN LA BIBLIA – 5Cinco

compartir por messenger
compartir por Whatsapp