El reloj marcaba las 6 y 3 minutos de la tarde, no tenía segundero, sin embargo Gabriel estaba llegando 3 minutos tarde a su trabajo, su jefe inmediato le preguntó: ¿por qué llegas tarde? ¿No ves que tu compañero no puede salir sin estar tu antes aquí?

Gabriel le dijo: — si quería explicarle…

Su jefe le dijo: — dale esas explicaciones a tu familia. Solo ponte rápido a trabajar.

Empezó la hora de trabajo, y cuando Gabriel se dirigía a la mesa de una pareja de señores que se veían de la clase alta y muy refinados, le hicieron la señal con el dedo de venir rápido.

Al estar frente a ellos le preguntaron: — ¿Cuál es tu nombre ?

El contestó :–Gabriel Señor, a sus ordenes!

Gabriel, ¿serías tan amable de traernos el menú por favor?

En ese preciso momento el joven Gabriel sacó el menú que traía dentro de la manga de su ropa.

Ellos se quedaron sorprendidos de la forma eficiente de Gabriel y les dijo: ¿desean algo de tomar mientras se deciden señores?

Ellos le dijeron: Si agua por favor.

Gabriel se fue rápido hacia el mostrador del restaurante y les sirvió el agua enseguida y en ese momento el caballero intencionalmente tiró el agua sobre Gabriel mientras el vaso se hacía pedazos al instante. Les dijo en ese momento: No se preocupen ya arreglamos esto, con su camisa mojada y su pantalón que daba la impresión de haberse hecho pipi, los demás a su alrededor estaban viendo la escena y era como que Gabriel fuese un inepto.

Salió a la cocina, se colocó un delantal y siguió atendiendo a la pareja.

El caballero le dijo:– por favor perdone, pero no fue mi intención, ¿Puede traerme café por favor?

Gabriel de inmediato sirvió el café y esta vez mientras el caballero levantaba la taza su mano temblorosa le llenó su delantal de café.

En ese momento su jefe inmediato llamó a Gabriel y le dijo: estás despedido, eres un inservible. Primero derramas el agua y ahora el café por nuestros clientes.

Gabriel iba a explicar y le dijo: no explicaciones por favor, sólo trabajaras la noche y mañana vienes por tus pagos.

Gabriel estaba tan triste ante esta situación, pensar en que sería de su pequeña hija a quien debía comprar sus cosas básicas y mantener su hogar, ya que su joven esposa murió después de su alumbramiento de una hemorragia masiva que los médicos no pudieron contener antes de ser llevada a sala de operaciones.

Por fin ,mientras Gabriel atendía otras mesas, finalmente llegó a ver sobre el pedido del menú de estos personajes ancianos y de clase y porte poco extraño.

La señora le dijo: Gabriel, ¿estás contento de trabajar aquí?

Gabriel le dijo, si lo estaba pero he sido despedido hace unos minutos por inepto.

El señor frunció el ceño y le dijo: ¿pero por qué te han despedido?

Es por mi delantal manchado de café y haber derramado el agua. Luego de escuchar eso, el anciano de clase, se fue al mostrador y preguntó por el jefe encargado.

Se lo llamaron de inmediato y le preguntó: disculpe joven, solo quiero saber por qué motivo despidió a un buen empleado? El jefe todo altivo le dijo: Disculpe señor, eso no es de su incumbencia, son las disposiciones de la compañía.

El viejo le inquirió: –¿ y cuáles son esas disposiciones?

El jefe solo se dio media vuelta y dejó al viejo con la palabra en sus labios.

El viejo regresó a su mesa y sacó su celular y dijo: Si buenas noches, a partir de mañana el joven Gabriel del restaurante Lopaz 15 será el nuevo jefe y me le dan el sobre blanco al antiguo jefe.No vamos a tolerar personal prepotentes y malcriados.

Gabriel estaba boca abierta frente a los 2 ancianos que se veían de porte elegante y de clase.

El viejo le puso la mano en el hombro a Gabriel y le dijo: había escuchado de ti que eras un joven muy atento y con buena actitud, lo pudimos comprobar al derramar mi agua y el café a propósito. Eres la persona para estar de jefe en este restaurante de la familia .

Gabriel les dijo: Muchas gracias por esa promoción señor Lopaz, estaré agradecido y haré mi mejor trabajo.

Ellos dijeron al unísono: eso esperamos de ti.

Al momento después de la llamada telefónica, se vio venir el antiguo jefe a la mesa de los ancianos y se le arrodillo al viejo y le dijo: — perdóneme, no sabía que usted era El Señor  y la Señora Lopaz, por favor no me dejen sin mi trabajo, tengo una familia que mantener.

El viejo se levantó de inmediato y le dijo: — tuviste tu misericordia de Gabriel, quien solo ganaba poco dinero, y tú como jefe ganas 5 veces más que él ¿ y no mediste las consecuencias? No eres digno de trabajar para nosotros, se te darán tus derechos pero tu actitud apesta, debes buscar otro lugar, Gabriel te sustituye desde este momento. El antiguo jefe solo bajó la cabeza y asintió y dijo: Si, está bien señor.

El viejo le dijo: — cuando cambies de actitud puedes aplicar a un trabajo en nuestra compañía y serás probado si en verdad has tenido un cambio, nunca te creas más que los demás solo porque estás en una posición más alta que ellos, pues es solo que tienes más responsabilidad que ellos y eso se les olvida a la mayoría de ustedes, pero esperamos que Gabriel pueda llenar ese espacio que tú mal llenabas.

Estas son las situaciones de la vida, donde la humildad y la buena actitud cambian vidas en aquellos que poseen estas virtudes.

Dr. Mauricio Loredo

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