En aquella silla de madera que estaba en el patio , bajo aquel gran árbol de mango, era el sitio de reunión del abuelo,

Su nieto, Miguel estaba allí sentado esperando al abuelo para que le explicara aquel misterio de aquel libro.

El anciano de aproximadamente 86 años, con mucha precisión al caminar, aunque poco lento, se sentó en la silla.

Comenzó a observar las hojas que se movían del árbol y le dijo a su nieto: – mire hijo, ese movimiento de este árbol es un movimiento que usted debe siempre observar donde quiera que usted esté, porque ese viento siempre nos va a seguir y aún más cuando hablemos o adoremos al Señor.

El joven adolescente preguntó :- ¿Cómo así abuelo ? No entiendo !

Que bueno hijo que usted mencione esa palabra de que no entienda, porque debe meterse a la tienda para que entienda.

El joven aún más preocupado le dijo: Abuelo , me quedé más en la luna.

Si mi amado nieto , te voy a explicar para que estés dentro de la tienda .

El anciano abrió su libro y comenzó a leer el siguiente pasaje:

“Abram se había hecho muy rico en ganado, plata y oro. Desde el Néguev, Abram regresó por etapas hasta Betel, es decir, hasta el lugar donde había acampado al principio, entre Betel y Hai. En ese lugar había erigido antes un altar, y allí invocó Abram el nombre del Señor.”

‭‭Génesis‬ ‭13:2-4‬ ‭NVI‬‬

Mira qué riqueza de pasaje hay aquí.

Mira esto que dice que Abram regresó por etapas hasta Betel, o sea que termina donde comenzó, pero para poder llegar al inicio o sea al Génesis de nuevo debe ser por etapas o periodos hasta llegar a Betel o sea a la casa de Dios, pero antes de entrar a Betel estuvo en esta etapa entre Betel y Hai o sea estaba en un sitio ubicado entre la ciudad de ruinas o piedras o destrucción y la casa de Dios, y en ese lugar Abram hizo un altar y allí volvió a invocar el nombre del Señor Todopoderoso.

Para nosotros esto puede simbolizar que estamos en el mundo pero estamos en nuestras casas haciendo nuestro Altar al Señor con nuestras familias.

Al igual que lo hizo Jacob en Sucot o cabañas o cobertizos donde le pide a los que van con El que se deshicieran de sus dioses extraños, o sea los que traían ciertas creencias en dioses extraños y allí dejaron todas esas vanas prácticas y se purificaron o sea que se consagraron al Señor y se cambiaron de ropas, esto es estar listo para poder partir hacia Betel o sea la casa de Dios.

⁃ Abuelo, ¿Cómo sabes eso?

⁃ Hijo, o nieto mío, debes aprender a amar este libro y este libro te va a hablar tan claro que nunca querrás dejar de leerlo.

⁃ abuelo, pero ¿Es muy difícil entender este libro verdad ?

Muy difícil hijo, si no cuentas con ese ayudante que te ayuda a traducir.

¿Abuelo, pero quién puede traducirte eso?

Miguel, nieto mío, ese ayudante es el Espíritu Santo de Dios quien nos guía a toda verdad.

Bueno hijo eso es todo por hoy, debes estar preparado en Jesús porque Jesús es nuestro refugio.

Como dice salmo 62:6-7

Sólo Él es mi roca y mi salvación, mi refugio, nunca seré sacudido. En Dios {descansan} mi salvación y mi gloria; la roca de mi fortaleza, mi refugio, está en Dios.

No olvides querido lector, estamos frente a la puerta del lugar santo de Dios, y por ahora lavándonos las manos y pies, trata de esperar sin desmayar y solo así podrás entrar.

Dr. Mauricio Loredo

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