Seguramente, alguna vez te ha pasado que una situación causa mucha irritabilidad en ti, y esto te lleva al enojo. Si no es frecuente, puede que no esté mal, pero cuando el enojo, o el hostigamiento forman parte de tu estilo de vida, entonces si debes encender las alarmas.  

El enojo, no es más que el grado de rabia que se presenta frente a algo que nos incomoda y nos hace exasperar. Muchas veces, este puede tener sus razones consideradas, pero a veces, el enojo aparece de la nada. 

Si, así como lo escuchar. Sentirse airado por algo, es normal, el problema es cuando la conducta se hace frecuente, y nos sentimos siempre “molestos”, por cualquier tontería que se nos presente. Es allí donde vengo ayudarte. 

Si bien es cierto que hay situaciones que no podemos controlar, si hay algo que debemos aprender a dominar y es nuestro carácter, nuestras emociones. No podemos vivir siempre airados, porque esto puede traer consecuencias muy graves para nuestras vidas. 

El enojo así como otras emociones puede variar de intensidad; puede mostrarse como una irritación leve, hasta una furia intensa que nos puede llevar a cometer actos totalmente incorrectos, de los cuales luego podemos arrepentirnos. 

El enojo, o la ira incontrolada puede estar acompañada de cambios psicológicos, pero también cambios biológicos. Por ejemplo, cuando usted se enoja la frecuencia cardiaca y la presión arterial se eleva, y lo mismo sucede con las hormonas de energía y adrenalina. 

Una persona que no controla el enojo, es una persona necia 

Proverbios 14: 29El que tarda en airarse es grande de entendimiento; Mas el que es impaciente de espíritu enaltece la necedad.

Una persona necia, como lo define la biblia, es una persona terca, torpe, obtuso. Es una persona que no sabe controlar lo que siente y la rabia, o el enojo, lo llevará siempre a la insensatez. 

Una persona agresiva es una persona necia, es una persona que no está presta a ser corregida, pues siempre manifestará sus puntos de vista, dejando a un lado los consejos de terceros. 

Por algo el rey Salomón lo decía: No te apresures en tu espíritu a enojarte, porque el enojo se anida en el seno de los necios. Eclesiastés 7:9

La biblia habla de algunos hombres que no lograron controlar el enojo, y terminaron pecando. Es importante reconocer, que el enojo en sí no se puede evitar, lo que hay es que aprender a combatir con ese sentimiento de amargura que te puede llevar hacia el pecado de la ira. 

Génesis 4: 5- 7 pero no miró con agrado a Caín ni a su ofrenda. Y Caín se enojó mucho, y decayó su semblante. Entonces el Señor le dijo a Caín: «¿Por qué estás enojado? ¿Por qué ha decaído tu semblante? Si haces lo bueno, ¿acaso no serás enaltecido? Pero, si no lo haces, el pecado está listo para dominarte. Sin embargo, su deseo lo llevará a ti, y tú lo dominarás.»

Cuando Caín se enojó dice que su semblante decayó, es decir, ya Caín había permitido que el enojo, la ira, la rabia, posará sobre su espíritu, y nunca se determinó a cambiar este sentimiento. 

Ahora, ¿hasta donde Caín llevó su ira?, hasta el asesinato de su propio hermano. Dice la biblia más abajo, que Caín  (controlado por el odio), acabó con la vida de su hermano Abel. 

Y dijo Caín a su hermano Abel: Salgamos al campo. Y aconteció que estando ellos en el campo, Caín se levantó contra su hermano Abel, y lo mató.

Espero que no te parezca exagerado, pero el enojo nos puede llevar a “matar”, en el sentido figurado, las personas que están alrededor de nosotros. El enojo puede estar acompañado de violencia, de malas acciones, de rabia, o de palabras ofensivas que marcan la vida de las personas. 

Si queremos vivir bien, dejar a un lado la amargura y esos deseos de rabia incontrolada, debemos ante cualquier cosa aprender a hablar con amor, y eliminar de nuestra vida todo rencor, rabia y palabras maldicientes. 

No se trata de que nunca te molestes por algo que te acontezca, se trata de que a partir de ahora aprendas a caminar tranquilo, sin exasperarte y controlar tus sentimientos, sobre todo si estos te llevan a pecar. 

Me gusta la biblia cuando dice en Efesios 4: 31 Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia. 32 Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo.

Si aprendemos a manifestar los frutos del espíritu, si le pedimos a Dios por medio de la oración que transforme nuestro corazón, si aprendemos a controlar la ira, podremos vivir en plenitud y bondad, sin nada de qué preocuparnos. 

Por eso la biblia dice quitar de nosotros toda amargura, ira, maledicencia y malicia. Ante cualquier cosa, primero debemos ser benignos y misericordiosos. Primero ayudar a otros para vivir bien. 

Salmo 37: 8No te exaltes, no te molestes;
    no dejes que tu ira te lleve a ti también a hacer cosas malas.
Porque los perversos serán destruidos,
    y los que esperan al SEÑOR obtendrán la tierra prometida. (PDT)

La ira no deja nada provechoso, ante cualquier cosa debemos primeramente aprender a vivir en la plenitud de Cristo. Dios nos manda entonces a desechar la ira, porque está sin pensarlo nos llevará a hacer cosas malas, de las cuales luego nos podemos arrepentir. 

Todos los derechos reservado APLICACIÓN LA BIBLIA – 5Cinco

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