Efesios 6:13 “10 Por lo demás, hermanos míos, fortaleceos en el Señor, y en el poder de su fuerza. 11 Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo.

Todos debemos darnos cuenta de los tiempos finales que estamos viviendo. Hoy en día los medios de comunicación y las redes sociales nos han llevado a vivir en una frivolidad que nos aleja de Dios. 

Hace pocos días una mujer salió y se hizo viral porque alegaba hablar con alienígenas. Pero el decir que somos capaces de hablar con Dios, para algunos puede sonar ridículo. 

No podemos negar que estamos en un constante ataque a nuestros principios, son cada vez más las corrientes que se levantan en los medios de comunicación defendiendo corrientes totalmente contrarias a la voluntad de Dios. 

Mientras todo esto pasa, hay muchos cristianos perdidos, que se han dejado llevar por las corrientes de este sistema. Personas que dicen “amar a Dios”, pero los hechos han negado la eficacia de su corazón. 

Sí que estamos en tiempos difíciles, por eso debemos acudir a la armadura de Dios, esto es lo único que nos hará mantenernos firmes frente a los constantes ataques del enemigo. 

1 de Pedro 5: 8-9 dice: “Practiquen el dominio propio y manténganse alerta. Su enemigo el diablo ronda como león rugiente, buscando a quién devorar.

No podemos negar la existencia del mal, no podemos pensar que Dios nos guardará cuando no nos hemos puesto su armadura. La biblia dice, que el enemigo anda como león rugiente buscando a quien devorar, es decir, cuando no somos firmes, el enemigo puede llevar nuestra vida a las tinieblas. 

El cristianismo no solo es creer que Dios nos protege de todo mal, el cristianismo es aceptar a Jesús en nuestro corazón, y caminar conforme a sus principios. 

Ante cualquier cosa debemos amar a Dios, debemos seguir su camino, debemos avanzar y dejarnos guiar por la presencia de su espíritu santo, y cuando hemos sido cimentados en la fe, es allí donde debemos comenzar entonces a defender lo que creemos y lo que somos. 

No podemos dejarnos enredar por las cosas de este sistema, no podemos caminar como gente insípida que también se deja dominar por las redes, o por cualquier otro medio. 

Recuerda siempre ¡Eres sal!

Mateo 5: 13 13 Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal se desvaneciere, ¿con qué será salada? No sirve más para nada, sino para ser echada fuera y hollada por los hombres.

Si algo debemos entender todos es las indicaciones que el Señor Jesús dejó para comprender cómo debería ser nuestra vida Cristiana, es allí donde encontré este versículo que comparto el día de hoy. 

Todos somos “sal de esta tierra”, es decir, venimos a darle sal a este mundo, a darle libertad a los ciegos, a quebrantar a los oprimidos, a liberar a los cautivos, pero cuando nos volvemos insípidos, cuando perdemos la esencia del espíritu santo, cuando descuidamos la oración y el amor por el Señor, entonces allí nos volvemos frívolos. 

No podemos negar la existencia de Dios con nuestros actos. Si decimos amar a Dios, entonces debemos por todos los medios mantenernos firmes en nuestro carácter y nuestros principios. 

En nosotros debe manifestarse la vida del espíritu, debe manifestarse el señor. Debemos seguir a Cristo, y ser como decía el apóstol Pablo, “cartas abiertas”, ante la gente. 

La clave siempre estará en colocarnos la armadura de Dios, en aferrarnos al señor, escudriñar la palabra, seguirlo en oración, y mantener siempre la comunión. Es tiempo de comenzar, y dejar toda frialdad. 

Todos los derechos reservado APLICACIÓN LA BIBLIA – 5Cinco

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