Génesis 12: 2- 3 “Y haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición. Bendeciré a los que te bendijeren, y a los que te maldijeren maldeciré; y serán benditas en ti todas las familias de la tierra.

Para ayudarte a entender este tema, quiero que nos paseemos un rato por el texto bíblico de Génesis 29:9-35. 

Hablaremos de la vida de Jacob, el hombre que era un tercer eslabón para formar una nación. 

A pesar de que había nacido de segundo Dios había hablado a sus padres Isaac y Rebeca que era a través de Jacob que Dios seguiría el plan que tenía desde Abraham. 

Ahora a pesar de esto Rebeca, su madre, no supo esperar en Dios y esperar a ver como cumpliría su palabra. Rebeca intentó ayudar a Dios y educó a su hijo en darle fuerza a un nombre: Jacob “El que suplanta”.

Dios iba a colocar a Jacob a la cabeza pero no con los métodos que Rebeca enseñó a su hijo.

Jacob se hace hombre, miente a su padre y roba una bendición que tarde o temprano iba a ser de él. Sus métodos para cumplir la palabra no fueron del todo respetables pero desde niño fue influenciado negativamente por su madre.

Y así se formó el Jacob que conocemos… 

  • El Jacob que desde el nacimiento intentó hacer las cosas a su fuerza.
  • El Jacob que engañó a su padre haciéndose pasar por su hermano Esaú.
  • El Jacob que vivió buena parte de su vida huyendo con de su hermano.
  • El Jacob que fue víctima de las trampas de Labán pero que también hizo de las suyas.
  • El Jacob que tuvo una vida familiar muy enredada.

Lo que pasó en la vida de Jacob que es clave para entender los anhelos del corazón: 

Vivió conforme a su nombre “El que suplanta” o “el que engaña”. Tomó la pierna de su hermano al nacer. Lo engaño para quitarle la primogenitura y vivió huyendo. En medio de esta crisis Dios le aparece por primera vez.

Jacob experimentó ser engañado. Labán lo hace trabajar 7 años y le da una mujer que no ama y le hace trabajar otros 7 años por la que amaba.

Jacob se agarró de Dios. Tuvo un encuentro con Dios que lo marcó de por vida. Toda una noche peleando hasta que al amanecer reconoció lo que era y Dios le da una nueva identidad “Israel”.

Una última etapa donde Dios fue quien lo tomó. Cuando humanamente ya no podía al haberse desgastado por años con crisis familiares que trajo como consecuencia que perdiera a José “su hijo amado”; entonces Dios aparece y es Dios quien toma a Jacob.

Génesis 28: 15 15 He aquí, yo estoy contigo, y te guardaré por dondequiera que fueres, y volveré a traerte a esta tierra; porque no te dejaré hasta que haya hecho lo que te he dicho” 

A pesar de que Jacob tuvo la bendición, pagó un precio demasiado alto por ser un engañador: Desde el día en que huye de su hermano nunca más volvió a ver a su madre Rebeca.

  • Su hermano quiso matarlo.
  • Su tío Labán lo engañó.
  • Su familia se dividió a causa de las rivalidades.
  • Vivió lejos de su tienda muchos años.
  • Sus hijos vivieron en contienda.
  • Sus esposas vivieron en contienda.

La vida familiar de Jacob

Para estudiar la vida de Jacob, vamos a leer todo Génesis 29. Jacob se enamoró perdidamente de Raquel. (v.11, 20).

Puede parecer una historia muy romántica pero no siempre el empeño del corazón es lo correcto para nuestras vidas.

La biblia no da palabras muy alentadoras para Lea y si para Raquel (v.17).

Raquel era la mujer preciosa por donde la mires… Lea simplemente la de ojos delicados.

Jacob trabajó 7 años y al final no tuvo la esposa que él anhelaba. (v.25).

Su corazón era de Raquel no de Lea.

Imagina lo que Lea sufrió al ver que su ahora esposo y su padre discutían por Raquel.

Quizás Jacob le recriminaba que ella le había engañado en esa noche de bodas; pero recuerden que Jacob era un engañador. Tal vez le pagaron con su misma moneda.

Imagina lo que sufrió Lea viendo como su esposo llegaba todos los días cansado de trabajar por otra.  (v.31). 

Imagínese los días donde en medio de discusiones le recordaron que “ella era la no deseada” Fueron años de sufrimiento para Lea que aún dando hijos se sentía insatisfecha como mujer. (v.32-34).

Cada hijo era un intento de Lea por ganarse un poco de amor de su esposo.

Nada funcionaba… seguía siendo lea, la no deseada, Lea la de Ojos delicados.

Lea había perdido la fe, ni siquiera alababa al Señor por darle hijos, solo quería un poco de atención de su amado. Hasta que llegó el día en que Lea supo direccionar correctamente su motivación (v.35).

A todo esto se suma que a Jacob se le ocurrió dormir con sus concubinas y además tener hijos de ellas.

Leah comenzó a vivir años un poco más tranquilos pero la vida de Jacob seguía siendo un infierno. (Génesis 30:1-2)

Raquel vivía también amargada. Su envidia y competencia estropearon la relación con su hermana. Raquel no entendía que Jacob no la amaba por los hijos que le diera sino por un enamoramiento de su corazón.

Sueña lindo pero no olvidemos que Dios iba a hacer de Jacob un padre de naciones.

Jacob debió pensar algún día que los deseos del corazón pueden ser enemigos del propósito…

Era tanto el rechazo de Jacob por Lea que el día que Jacob se vería con su hermano Esaú y no sabía si su hermano lo mataría o lo aceptaría pensó primero en Raquel antes que en lea. (Génesis 33:1-4).

Ahora, él no sabía si Esaú los mataría. Es decir, él puso en orden las cosas que menos le importaban… Las criadas y sus hijos… luego a Lea con sus hijos… y por último Raquel con sus hijos.

Lea hasta el momento no puede ganar la partida a Raquel pero ya no le preocupa… ahora es agradecida a Dios por los hijos.

Lea da a Jacob 6 hijos… Rubén (Aflicción), Simeón (atención), Leví (unión) , Judá(Alabanza), Isacar (Recompensa), Zabulón (morada).

Su último hijo tuvo un nombre profético (Génesis 30:20). Ella estaba declarando que llegaría el día en que su marido moriría con ella.

Ahí está la historia de la casa de Jacob, ahí está la historia de Lea, la más fea, la de ojos delicados.

¿Sabe qué significa Lea? Lea significa fatigada, cansada.

Una mujer, que si leemos muy superficial, parece la mala de la historia.

Parece la villana de la historia de amor…

Ahora, ver esta historia sin Visión de Reino te hará ver que es admirable lo que hizo Jacob por Raquel… pero así es la religión!!!! 

Te hace pensar que debes trabajar por tus sueños a toda costa a pesar de sacrificar otras cosas que realmente son valiosas… como Propósito!!!

Ser un egoísta que solo  trabaja por tus sueños…

¿Qué se podía esperar de Jacob? Un engañador.

Las enseñanzas de esta historia 

¿Qué significa cada uno de los personajes?

Jacob: Representa cada una de nosotros. Somos sujetos a vivir una vida de engaños. 

Jacob somos nosotros que necesitamos un encuentro con Dios para redireccionar nuestra vida y nuestras decisiones.

Somos Jacob cuando vivimos una vida de aciertos y desaciertos.

Somos Jacob todos aquellos que hemos querido vivir una vida de apariencias.

Raquel: Representa los anhelos de nuestro corazón.

No estoy diciendo que Raquel es la mala de la historia sino lo que Raquel representaba para la vida de Jacob.

Son todos los sueños por los que se quiere trabajar y se está dispuesto a hacer el mayor esfuerzo.

Son los anhelos del corazón que no estoy dispuesto a preguntar a Dios si es de propósito o no lo es.

Raquel para Jacob representa Capricho. Son los caprichos que se meten en nuestra cabeza y nadie quiere sacarnos de ahí…

Lea: Vida del Reino

A pesar de los maltratos, aflicciones, Lea representa la vida del Reino que muchas veces es tan golpeada e ignorada por nosotros.

¿Qué significaba “los ojos delicados”? Significa una visión de cuidado.

Cuando estás dispuesto a vivir la vida del Reino y someterte por completo a ella exactamente eso es lo que debes de tener: una visión de cuidado.

Significa exigente en cómo ves el futuro, significa exigente en las decisiones que tomes. Significa una vida filtrada por la vida del espíritu.

Lea representa vida de propósito que muchas veces no es tan agradable a la vista pero es esa vida lo que nos da propósito de existencia.

Lea no es únicamente la persona con que decides vivir, Lea son las actitudes que debes decidir tomar o dejar.

Son los hábitos que debes tomar o dejar.

Es la santidad que decides tomar o ignorar.

Es el estilo de vida que decides tomar o maltratar.

Vida de Reino no es agradable a la vista, vida de reino no llena tus ojos, vida de reino en muchas ocasiones es ignorada y maltratada por nosotros pero a pesar de todo esto es y seguirá siendo Vida de Reino, vida de propósito.

Acá está Jacob… esta es su historia. Son sus decisiones que hoy decides que es tu decisión.

Se da cuenta que todos los procesos y conflictos que tú vives buscan dañar tu propósito de ser bendición para otros. Cuando perjudicas tu testimonio… te privas de ser padres de naciones.

Cuando pecas, Dañas el propósito de Dios en ti. Cuando hablas, te viste, consumes y prácticas lo incorrecto dejarás de ser bendición para otros y ese es tu verdadero propósito.

Por eso el último hijo de Lea fue profético (Zabulón) porque ella dijo: “Algún día mi marido morará conmigo”.

Exactamente eso es lo que el Espíritu Santo habla de nosotros. “Llegará el día que habites conmigo…”.

Todos los derechos reservado APLICACIÓN LA BIBLIA – 5Cinco

 

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