“Raíz de todos los males es el amor al dinero el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados a muchos dolores” 1 Timoteo 6:10
La relación que tengas con el dinero determinará si el mal se instala o no en tu vida. Mal es algo que viene para quedarse, no es lo mismo que una circunstancia, tú puedes tener un momento de necesidad, pero cuando es por mucho tiempo se convierte en un mal. El ofrendar y diezmar trae prosperidad a tu vida.
No se trata de la relación con la pareja, con los hijos, con el jefe, o con el entorno, sino con el dinero lo que produce toda clase de males. Ahora, sin dinero no se puede llevar la vida de manera normal ya que es necesario para el desarrollo en ciertas áreas puntuales del ser humano.
Dios quiere que tengamos dinero. Si aún no lo tenemos, es porque necesitamos chequear la manera en cómo nos relacionamos con él. Los religiosos expresan que el dinero es malo y que mientras más quebrados más cerca de Dios y sin duda esta es una mentira que ha querido distorsionar por décadas la visión correcta acerca de Dios y el dinero en el cuerpo de Cristo.
El diablo engañó a las personas para que crean que ser pobres es ser piadosos y humildes.
La biblia dice: “pero lancen voces de alegría y regocijo los que apoyan mi causa, y digan siempre: Exaltado sea el Señor, quien se deleita en el bienestar de su siervo” Salmo 35:27. Dios quiere exaltarse en nuestras vidas y lo hace cuando somos prósperos según su plan. La palabra deleitarse significa gozarse, estar pleno, alegrarse o estar satisfecho.
Dios está contento cuando prosperamos porque es nuestro Padre y proveyó todo para nuestra prosperidad, Él quiere que sus hijos tengan la seguridad que su buena voluntad es hacerlo prosperar. El Señor quiere que sus hijos tengan dinero para no estar atados al espíritu de miseria, a la condición de pobreza y a las necesidades.
Es necesario tratar correctamente con el dinero y para ello debemos activar las claves de la generosidad hoy mañana y todos los días. Si edificamos nuestras vidas en el Reino tendremos recursos ilimitados.
Claves de la generosidad
“Cuidaréis de poner por obra todo mandamiento que yo os ordeno hoy, para que viváis, y seáis multiplicados, y entréis y poseáis la tierra que Jehová prometió con juramento a vuestros padres” Deuteronomio 8:1.
Este pasaje bíblico declara que debemos obedecer la voluntad de Dios para caminar en bendición financiera. En otras palabras, el Señor es el dueño de nuestras finanzas y nos conviene seguir sus ordenanzas. Debemos determinarnos a cumplir los mandamientos de Dios y su palabra acerca de las finanzas.
No se puede fluir en las finanzas sin obedecer la Palabra y practicarla. No hay ninguna puerta lateral para las bendiciones de Dios, es decir, no podemos ir por la puerta lateral de la oración cuando Él nos mandó a ofrendar, cuando esto ocurre los principios de la prosperidad se detendrán ya que la bendición de Dios se activa sobre aquellos que se determinan a obedecer.
Dios nos dejó fundamentos los cuales al practicarlos nos bendicen y llevan a la prosperidad:
El Diezmo
“Traed todos los diezmos al alfolí y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos, y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde” Malaquías 3:10
El diezmo consiste en destinar la décima parte de las ganancias para el Reino de Dios. Es el 10% de todas nuestras ganancias, del dinero percibido por el trabajo realizado que se consagra a Dios. El diezmo tiene un valor que trasciende a lo material; está asociado estrechamente con la paz (prosperidad). En este sentido, se asegura la intervención divina como el elemento responsable de conservar la armonía en todo nuestro entorno.
“El Dios altísimo merece todas las alabanzas, pues te dio la victoria sobre tus enemigos. De inmediato, Abram le dio a Melquisedec la décima parte de todo lo que había recuperado” Génesis 14:20
Abraham y Jacob fueron los primeros en recibir la revelación del plan de paz o el plan de prosperidad. El primer diezmo registrado en la biblia, describe la escena de Abraham depositando sus diezmos en las manos de Melquisedec rey de Salem, rey de paz (prosperidad), simboliza al Señor Jesucristo, el Señor de la Iglesia.
Por medio del diezmo seguimos el ejemplo de Abraham. De esta forma, aseguramos la victoria sobre nuestros enemigos, nuestros familiares entran en el pacto de protección divina, financieramente somos prosperados por el Señor de los cielos y la tierra.
La Ofrenda
“Y el que da semilla al que siembra, y pan al que come, proveerá y multiplicará vuestra sementera, y aumentará los frutos de vuestra justicia, para que estéis enriquecidos en todo para toda liberalidad, la cual produce por medio de nosotros acción de gracias a Dios” 2 Corintios 9:10-11
Las ofrendas son manifestaciones generosas, voluntarias, ofrecidas con gozo y amor del corazón por el Señor. Así como el alma alaba a Dios, las ofrendas expresan el sentir más puro del espíritu humano.
Las ofrendas se rigen por regla de fe y reciprocidad entre la persona y Dios. La Palabra de Dios dice al respecto: “El que da recibe”; “Dad y se os dará”; “Todo lo que el hombre sembrare, eso también segará”.
El principio de retribución está presente en la acción de ofrendar. Dios premia las ofrendas. Dios premia, recompensa, gratifica, retribuye, honra y bendice.
Necesitamos vivir reafirmando lo que Dios le ha dicho; diezmos y ofrendas no son porque el banco del cielo necesita finanzas, son para sujetar la palabra a nuestras vidas. Son para recordar que estamos atados a un pacto con Dios.
Diezmos y ofrendas nos hacen más fuertes para poder ser capaces de soportar cuando lleguen las grandes riquezas. Porque hemos preparado el corazón para ser dadivosos y desprendidos a la vez, sabiendo que las riquezas son por la gracia de Dios y no por nuestra habilidad humana.
Todos los derechos reservado APLICACIÓN LA BIBLIA – 5Cinco
noviembre 2, 2021 a las 3:44 pm
el nos da todo vida paz amor verdad misericordia y ? nosotros que damos????????????
noviembre 2, 2021 a las 9:50 pm
we have give to receive from God the almighty 🙏 Amen!
noviembre 2, 2021 a las 10:26 pm
La misericordia de Dios es perfecta, sin él yo no podría
noviembre 6, 2021 a las 5:30 pm
Muy buena las reflexiones que traen bendiciones para mi vida y aclaración de dudas me encanta estudiar la palabra y esto me ayuda mucho a mi entendimiento espiritual gracias
noviembre 8, 2021 a las 12:48 am
Amén 👏 Dios gracias por tu infinita misericordia y amor, gracias por tu palabra qué es viva y eficaz para nuestra vida 🙏 🙏 🙏 toda la gloria es para ti señor amado 🙏 🙏
noviembre 12, 2021 a las 3:18 pm
La Misericordia de nuestro padre celestial está con migo