“Pero cierto hombre llamado Ananías, con Safira su mujer, vendió una heredad, y sustrajo del precio, sabiéndolo también su mujer; y trayendo solo una parte, la puso a los pies de los apóstoles”. Hechos 5:1-2.

Una pareja que se pone de acuerdo para engañar, sin duda, es una mala sociedad, y con ese fin no fue creada la familia. La crisis nació en lo secreto, creció en público y terminó en muerte.

Todas las cosas en común

De esta manera se vivía en los días del nacimiento de la iglesia. Bajo el poder del acuerdo, donde no solo había armonía, también existía progreso, felicidad y productividad. 

El reflejo de la iglesia, era el reflejo de las casas, porque la iglesia no era un espacio físico de cuatro paredes, la iglesia eran sus miembros. 

Todos llegaban a un convenio, se determinaron a vivir bajo un pacto corporativo, tenían bien definidas sus alianzas. Eran de un mismo corazón y un alma.

“Y la multitud de los que habían creído era de un mismo corazón y un alma, y ninguno decía ser suyo propio nada de lo que poseía, sino que tenían todas las cosas en común” Hechos 4:32.

En medio de este ambiente de unidad, aparece una pareja que se pone de acuerdo para hacer lo menos conveniente delante del Señor. 

Se tomaron un espacio para decidir tomar una parte de aquello que luego de vender, debían poner a los pies de los apóstoles y al ser repartido, el resultado sería ganancia para ellos.

Problemas del corazón

¿Qué paso? ¿Por qué en medio de tanta gloria apareció la muerte? ¿Dónde radica el problema?

Ananías y Safira, decidieron hacer las cosas a su manera, fatal error.

Y dijo Pedro: Ananías, ¿por qué llenó Satanás tu corazón para que mintieses al Espíritu Santo, y sustrajeses del precio de la heredad? Hechos 5:3.

El apóstol Pedro, muestra la raíz del mal que se había iniciado en esta pareja. Su corazón estaba lejos de Dios y por eso determinaron mentir. Satanás llenó su corazón de codicia y después vino la muerte. 

¿Por qué pusiste esto en tu corazón? No has mentido a los hombres, sino a Dios. Al oír Ananías estas palabras, cayó y expiró. Y vino un gran temor sobre todos los que lo oyeron. Hechos 5:4-5

Se fallaron el uno al otro. Su crisis comenzó en lo invisible, en una decisión que solo ellos tomaron sin la presión de un tercero. Sus corazones se habían desviado del plan original, codiciaron, se volvieron soberbios, altivos y allí vino la caída.

La biblia dice: Antes del quebrantamiento es la soberbia, Y antes de la caída la altivez de espíritu” Proverbios 16:18.

Volviendo al fundamento

En el principio de la creación, Dios estableció la familia para que no solo administrara, sino que también gobernara sobre todo lo creado. 

Adán y Eva tenían todas las cosas para que su función como grandes administradores de la tierra, se llevara a cabo sin impedimentos. Dios nunca los miró como dos individuos, él los creó como un solo cuerpo.

Eva nació de Adán y ambos nacieron de Dios, siempre fueron uno. 

Por un descuido en su relación se filtró entre ellos la división que dio a luz una crisis familiar. 

Así como satanás tentó a Eva para comer del fruto prohibido, lo mismo hizo con Ananías y su esposa Safira para tomar la decisión incorrecta. 

Eva estuvo físicamente separada de Adán cuando apareció la serpiente para tentarla, en cambio Ananías estuvo junto a Safira cuando apareció satanás para ternarlos. 

El problema no es donde se encuentra la familia físicamente, pueden tener grandes cosas, estar en el propio Edén creado por Dios, pueden aparentar tener éxito delante de los demás por sus buenas carreras, por sus grandes oficios, el problema radica es donde está su corazón.

“Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón” Mateo 6:21.

Verdadera riqueza

La crisis familiar se presenta en una pareja cuando encuentra corazones que laten por deseos distintos. 

Una verdadera familia no puede trabajar, luchar por propósitos diferentes porque es allí donde vendrá la tentación para aplastarlos. 

La crisis comienza en el espíritu de la persona, y luego se materializa alrededor.

Cuando el concepto de riqueza no está bien definido dentro de un matrimonio, ambos lucharan por cosas ajenas el uno del otro. Podrán compartir una mesa, una casa, pero sino no los dirige un mismo sueño, unas mismas metas, la caída es segura.

Eva tuvo el ofrecimiento de ser como Dios, conocer lo bueno y lo malo y la codicia la atrapó por tan grande oferta.

 Ananías y Safira pensaron que no sería suficiente lo que los Apóstoles entregarían es sus manos por las ventas que realizarían y vieron mejor sustraer parte sin medir las consecuencias. 

Porque cuando no tienes conciencia de cuál es tu verdadera riqueza, corres el riesgo de perder lo que verdaderamente tiene valor, tu familia.

Dios tiene un plan

La estrategia de las tinieblas siempre será la misma, causar división en la familia y lo demás es pan comido. “divide y vencerás” esta es su carta de presentación.

 “Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis” Jeremías 29:11.

¿Quieres evitar la crisis familiar? Pégate al plan de Dios. 

Él quiere brindarnos un futuro y una esperanza. En este contrato no hay lugar para la división ni los secretos. Cuando existe el acuerdo familiar se evita la crisis existencial.

Todos los derechos reservado APLICACIÓN LA BIBLIA – 5Cinco

 

 

 

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