El amor es un sentimiento de afecto que se siente hacia otra persona deseando para su vida todo lo bueno, sobre ninguna otra cosa se ha hablado más en la historia de la humanidad.

Sobre ninguna otra palabra se ha escrito y hablado tanto como el amor, es el tema más utilizado en poesías y letras en libros y canciones. 

Ha sido muy utilizada e incluso frecuentemente abusada, a tal extremo, que su verdadero significado se ha perdido.

La realidad que experimenta hoy el amor

Nuestra sociedad tiene la tendencia de relacionar el amor con el sexo, con la comida, con la ropa con la gente o con algunas emociones. Es lamentable pero hoy el amor está condicionado a preferencia y gustos personales por encima del sentimiento hacia otra persona.

Hoy el amor se ha convertido en egoísta, pues cada quien busca lo suyo, y esa no es una característica del amor ya que según la palabra el amor no es egoísta, no es jactancioso, no busca lo suyo.

Hay dos tipos de amor

Podríamos clasificarlo en dos amores, depende de la fuente que amas. El primero es el amor humano, y segundo el amor de Dios. El amor humano es lindo escucharlo, pero la realidad es que es muy condicional. 

Lo vemos por la cifras de divorcios en el mundo, lo vemos por las cifras de niños abandonados, lo vemos por las cifras de aborto. Lo vemos en los hogares, el amor que conocemos es muy condicional.

El amor de Dios es muy diferente

No es condicional, es muy diferente. A tal punto que ningún Rey, político, hombre, esposo, ciudadano entregaría a su único hijo por alguien ajeno en actitud, en visión, en lenguaje sin embargo lo entrega y espera aceptación con paciencia.

No hay que mirar más allá de la cruz para ver su amor demostrado. ¿Qué otra explicación queremos? Él amó a las personas todo el tiempo y entregó su vida por amor.

Su amor es incondicional

No importa lo que usted haya hecho o harás, donde haya estado o quién sea: Él se dio a sí mismo, se sacrificó por amor. 1 Corintios 13: 4-8 El amor es paciente, es bondadoso. El amor no es envidioso ni jactancioso ni orgulloso. 

No se comporta con rudeza, no es egoísta, no se enoja fácilmente, no guarda rencor.  El amor no se deleita en la maldad, sino que se regocija con la verdad. Todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor jamás se extingue.

Dios dice: “Te amaré a pesar de”

Esa es la marca distintiva de aquellos que le siguen Juan 13:35 El amor que tengan unos por otros será la prueba ante el mundo de que son mis discípulos.

Si comenzamos a amar lo que otros no aman, ¿se dan cuenta que habrá una marca que nos identifica? Vamos a desarmar una sociedad intolerante con un poco más de tolerancia y esa tolerancia no es hacia el pecado, es hacia la gente. 

Tolerancia hacia el corazón de las familias pero no a lo que destruye esa familia

Tolerancia no es negociar nuestras convicciones y principios, ni adaptarnos al mundo o al sistema egoísta. Es tener tolerancia hacia las personas y tener compasión de lo que están padeciendo y no hacia lo que les domina.

Tolerancia hacia el hombre y mujer que nos rodea pero no a la ideología que practica o pensamiento que gobierna, tolerancia a la vida de personas que se encuentran necesitando del amor de Dios.

¿Qué debemos amar?

Sin dudas, llegamos a la tierra sin pensamientos y sin ideologías, acá la tomamos y abrazamos pero debemos amar a lo que Dios envió a esta tierra. La palabra nos resume los mandamientos en dos grandes, amar a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a nosotros mismos.

Juan 13:35 “Todo el mundo se va a dar cuenta de que ustedes son mis seguidores si se aman los unos a los otros”. En resumen, amar a Cristo implica amar a las personas, necesitamos que el mundo comience a ver a los seguidores de Jesús. 

Hay mayor virtud en amar a quienes no nos aman, a quienes ni siquiera conocemos porque eso desata compasión y la compasión alegra el corazón del padre.

Amar lo que es difícil de amar

Ni la religión, ni las leyes o el legalismo podrá permitirnos amar a la gente, muchas veces tenemos prejuicios con las personas, somos crueles con otros por su estatus económico, por su forma de pensar, por su color de piel, por su olor. 

Te preguntas entonces ¿En serio queremos transformar el mundo? Entonces es necesario, servir a otros, un abrazo, una palmada, una oración, un abrazo, una ayuda, alguien espera del amor de Cristo depositado en nuestras vidas.

Lo que Jesús ama

La biblia cuenta cómo un hombre fue un problema en un lugar llamado Gadareno Lucas 8:26-39 No veo en la biblia a un Jesús rechazándole, todo lo contrario. Terminó sentado con él. ¿Cómo nos relacionamos con la gente que no vive o practica lo mismo que nosotros? Jesús lo amó y lo transformó.

¿Se te hace fácil relacionarte con la gente que no piensa o práctica las mismas cosas que tu? Hay gente que muchos llaman problema. ¿Cómo es tu trato hacia esas personas? 

Es difícil amar lo que es difícil de amar, pero nos tocará aprender al estilo de nuestro Señor porque ese es el verdadero concepto de amor.

Todos los derechos reservado APLICACIÓN LA BIBLIA – 5Cinco

 

 

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