Marcos 1:35 “Levantándose muy de mañana, siendo aún muy oscuro, salió y se fue a un lugar desierto, y allí oraba”.

Tener una vida de fe es tener una vida de intimidad con Dios. Muchos cristianos hoy en día dicen creer en el Señor, cumplen su palabra, practican los principios del padre, pero no tienen intimidad con Jesús. 

La bendita frase del primer amor del que habla apocalipsis, le ha hecho daño a muchos, pues no todos siguen adorando a Dios con la misma pasión. 

Por un momento, hazte algunas preguntas. 

¿Cuándo fue la última vez que oraste con tanta intensidad?, solo espero que tu respuesta no sea cuando tuviste un gran problema o una necesidad. 

Muchos dicen que las oraciones más sinceras, fuertes y desde el alma, nacen en la sala de espera de un hospital. Y si bien es cierto que ese es el momento donde debemos orar, no podemos olvidarnos que a Dios debemos buscarlo en todo momento. 

Hay un pasaje en la biblia que quiero que estudiemos. 

Lucas 8: 43 Pero una mujer que padecía de flujo de sangre desde hacía doce años, y que había gastado en médicos todo cuanto tenía, y por ninguno había podido ser curada, 44 se le acercó por detrás y tocó el borde de su manto; y al instante se detuvo el flujo de su sangre.

Esta mujer entendía que un encuentro con Dios, que él solo tocar su manto, la podía liberar de toda la opresión que tenía. Ella sabía que su dependencia venía del Padre, por eso decidió abrazar la fuente correcta. 

Ella pudo haber dicho que había mucha gente, que no era el momento, que el maestro estaba ocupado, pero entendió que el momento es ¡ahora! 

¿Qué tiempo le dedicas a Dios?

Esta mujer de seguro tenía tiempo siguiéndole los pasos a Jesús, pero solo un toque divino la restauró. 

Muchas veces queremos que líderes, pastores, apóstoles hablen a nuestra vida y no está mal, ellos tienen palabra de parte de Dios, pero que diferencia sería que tú mismo te encontrarás con tu CREADOR. 

Jesús debe ser tu primer pensamiento del día. Si antes de buscar el rostro del padre enciendes tu celular, entonces las prioridades no están claras. 

El primer pasaje que te nombre en Marcos, la biblia dice “muy de mañana”. Es decir, antes que aparezcan los primeros rayos del sol debes seguir y buscar el rostro del Padre. 

Ten una vida que agrade a Dios. 

Comienza por tener un devocional diario, un espacio donde solo tengas conexión con Dios y te olvides de las distracciones pasajeras. 

Aparta una hora muy temprana, libre de ocupaciones. Toma tiempo para orar al Padre, para agradecer, luego medita en su palabra y ten un tiempo de adoración. 

1 Tesalonicenses 5: 16 Estad siempre gozosos. 17 Orad sin cesar.

18 Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús.

Orar sin cesar, es orar en todo tiempo. Cuando tengas muchas ganas y cuando te falten las ganas. En medio de tu mejor abundancia, y en medio de la más dura aflicción. 

No hay otra forma de acercarnos a Dios, no hay otra manera de creer que él es soberano. Es más, no hay otra forma de acercarse a Jesús sino es por medio de la oración. 

1 de Juan 5: 14 Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye.

Romanos 12: 12 gozosos en la esperanza; sufridos en la tribulación; constantes en la oración;

La oración nos abre puertas, nos enseña que quiere Dios para nuestras vidas. La oración es la única arma que puede traernos paz cuando nuestra alma está atribulada. 

Una vida de oración es una vida que agrada a Dios. ¡Determínate a ver a Jesús! Que tu caminar, tu rostro, tu andar manifieste la presencia de Dios. Que todo lo que hagas impregne a otros de lo que Jesús ha hecho en tu vida.

Todos los derechos reservado APLICACIÓN LA BIBLIA – 5Cinco

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