Juan 8:7 “Y como insistieron en preguntarle, se enderezó y les dijo: el que de vosotros esté sin pecado, sea el primero en arrojar la piedra contra ella”.

En esta historia no es difícil llenar los puntos vacíos, la biblia dice que la mujer cometió adulterio. La mujer muy probablemente estaba casada.

Comúnmente las mujeres no buscan sexo. Buscan otra cosa, atención, cariño, seguridad. Eso es posible que lo haya perdido en su hogar. Cómo sea, esta mujer estaba viviendo, muy seguramente, un proceso que la llevó a tomar malas decisiones.

Entendiendo la biblia sabes que la razón por la cual los escribas y fariseo la toman no es para detener el acto sino para probar a Jesús.

Entonces, esta gente sabía que esta mujer estaba cometiendo este error pero nunca la intención era corregir o sanar ese hogar, sino que la usaron como un instrumento.

Como en un adulterio, lo sabe todo el mundo menos el damnificado.

A la mujer la toman del mismo acto, la llevan arrastrada. Y la llevan para preguntar a Jesús ¿Qué se debe hacer con esta mujer? (Juan 8:5).

¿Qué hacemos con la gente que tropieza? 

Como sociedad, que pasa por nuestra mente cuando alguien falla o nos falla, mejor aún como hijos de Dios ¿Qué hacemos con la gente que vive procesos?

Muchos podemos decir de palabras que ayudamos a esas personas, hasta que llega el momento en que lo vivimos de cerca, una cosa es la teoría y otra la práctica, lamentablemente muchos terminan apedreando a quien ellos consideran que han fallado.

Algunas personas les guste vestirse de juez 

Hay un pensamiento muy común en medio de esta sociedad, y es que todos queremos ser árbitros de los procesos o crisis de los demás, muchos nos colocamos la bata de juez para condenar a quienes sufren por pecados.

Cada vez que alguien falla, lo más fácil es tomar una piedra, lo más difícil es perdonar y restaurar.

Aquella familia económicamente anda mal. (Tomamos una piedra)

Fulano no está asistiendo al servicio o la célula (otra piedra).

Jesús nunca se escandalizó por pecados ni por procesos

Aun teniendo toda la autoridad de juzgar a esta mujer, ni siquiera la condenó, la levantó y perdono, aun nosotros habiéndole fallado, nos perdonó y fue a la cruz por nuestros pecados.

Somos los creyentes, los que queremos ser árbitros de los errores o procesos de otros y justificarlos todos. Hay cosas que no se justifican o no se explican, algunas situaciones que vive la gente nunca la vas a entender ni a explicar, entonces no lo intentes.

Pecado es pecado y proceso es proceso

No hay pecados a medias, ni procesos a medias, ante Dios todos los pecados son iguales y nos alejan de su presencia. En la misma lista del violador está el chismoso.

Ante Dios todos los procesos buscan acercarnos a propósito, pero ninguno puede explicarlos desde afuera.

¿Cuántos andamos con piedras en contra de tantas personas?

¿Estamos abiertos a recibir a prostitutas, a homosexuales, a personas que piensan diferente?

Estamos dispuestos a orar y apoyar los procesos de las personas sin buscar explicar religiosamente porque la gente vive lo que está viviendo.

La frase que muchos usan es “Algo habrá hecho” Juan 9:2-3  Y sus discípulos le preguntaron: Rabí, para que este hombre haya nacido ciego, ¿quién pecó, él o sus padres? Ni él pecó, ni sus padres respondió Jesús, sino que esto sucedió para que la obra de Dios se hiciera evidente en su vida.

Piedras que buscan explicar lo que pasa la gente

Pero nunca entenderás los procesos de la gente porque Dios no te va a decir a ti lo que está haciendo en otro. Somos únicos y nuestro Dios trabaja con cada uno de formas diferentes.

Nos ama tanto que con perfecto amor nos llamó y nos aceptó a pesar de nuestros errores, si Dios lo hizo porque nosotros no.

¿Qué encontraremos en el tropiezo?

Cada debilidad sentimos que nos aleja más de Dios y del propósito. Dios quiere evitar los tropiezos en nuestras vidas a toda costa.

Pero hay tropiezos que desatan un destino. Es el plan B de Dios, pero sin embargo se abren sendas donde no hay, caminos donde no existían.

Se necesitan muchas veces años de terapia espiritual para entender esto. La iglesia está llena de corazones rotos, pero todos debemos darnos nuevas oportunidades.

Gente que tropieza y la vergüenza no le deja levantarse, pero debemos levantarnos. Hay gente que ha tocado fondo, y hay temporadas que no quiere ni recordarlas.

Hay gente que no quiere intentar más tener un bebe por un episodio de aborto. Otros no quieren un matrimonio por un episodio de infidelidad.

Otros no quieren volver a intentarlo en algunos negocios por un mal episodio financiero.

Pase lo que pase, un tropiezo no puede detener tu futuro

Hay procesos que toca respirar y aguantar. Hay cosas muy grandes que llegan después del valle de muerte y dolor.

Hay cosas que solamente llegan después de la vergüenza y escarnio público. Hay momentos donde usted se queda sin ánimo ni fuerzas y nadie puede juzgarte por perder la fuerza y el ánimo.

Todos los derechos reservado APLICACIÓN LA BIBLIA – 5Cinco

 

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