2 Timoteo 3:1 “También debes saber esto, que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos”

Para nadie es un secreto en los tiempos que nos encontramos, el Apóstol Pablo definió esta época como “tiempos peligrosos”.

Es interesante que se refiera a nuestros días de libertad religiosa y progreso y no a los días cuando él fue apedreado, golpeado con palos, encadenado, encarcelado y azotado por su posición firme en el evangelio.

Lo que Pablo llama “tiempos peligrosos”

No se parece a lo que vemos en las noticias y rumores de redes sociales. No hace mención de una pandemia, aunque la biblia si menciona pestes.

No hace mención de un colapso económico aunque la biblia si hace mención de hambres. No hace mención de conflicto entre países y gobiernos aunque la biblia menciona guerras y rumores de guerra.

¿Por qué define nuestra época como tiempos peligrosos?

Escribió que nuestro tiempo será difícil porque muchos creyentes profesantes en el Señor Jesús seguirán: Amándose a sí mismos y a su dinero.

Buscarán con más pasión al placer que a Dios. Algunos serán orgullosos; otros desagradecidos e incluso otros no sabrán perdonar.

Habrá creyentes desobedientes e impíos. A muchos les faltará dominio propio y serán testarudos. Lo más preocupante de esto es que Pablo dice en 2 Timoteo 1:5 “tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella”.

Hablamos de una generación que no ha permitido que  la gracia los cambie

  • De amadores del dinero y placeres a amadores a Dios y al prójimo.
  • No han cambiado de Traidores a fieles.
  • De Impetuosos a mansos.
  • De ingratos a agradecidos y generosos.

No hemos cambiado por completo, tan solo gotas de cambio y Dios no quiere el vaso a medias, el padre quiere el vaso completo.

Lo peor de este tiempo es no entender la gracia de Dios

Ante este panorama espiritual, te das cuenta que lo peor de este tiempo no es una pandemia, tampoco una crisis económica, ni siquiera es un gobierno opresor. Lo peor que nos puede pasar, es no entender la gracia de Dios sobre nuestras vidas.

El apóstol continúa diciendo que estos “creyentes” sin cambio “siempre están aprendiendo, y nunca pueden llegar al conocimiento de la verdad”, Verso 7.

En tiempos peligrosos la palabra ha corrido sin impedimento

Preocupa porque hoy en día hemos tenido más cristianos “enseñados” que en cualquier otra época.

La iglesia mundial ha gastado tiempo y millones de dólares en comunicar el evangelio mediante libros, música, videos, televisión, internet, app, y sin mencionar las miles de miles de iglesias multitudinarias en todo el mundo.

No podemos crecer como una generación débil en la fe

Hoy en día son más los divorcios de parejas cristianas que en otros tiempos, más desviaciones, más mezclas que nos alejan de los principios de Dios.

Es muy común ver en el pueblo de Dios una multitud que no se ha separado de los deseos de su “vida en Egipto”.

Pablo no describe como peligrosa su época de persecución física sino la nuestra con una mentalidad liviana, sin principios de fe e integridad.

¿Cuándo llegan los tiempos peligrosos?

Entonces podemos concluir que los tiempos peligrosos no llegarán por la persecución de los santos sino por la ausencia de Santos.

Pablo le dice a Timoteo que no se preocupara por las persecuciones que le tocó vivir, que se preocupara más por una iglesia libre pero ociosa. Nadie nos persigue, ni las tinieblas porque Cristo las venció hace más de dos mil años.

Nuestros detractores somos nosotros mismos cuando evadimos la palabra de Dios, cuando dejamos a un lado su gracia y favor y cuando llevamos nuestras vidas a nuestra manera y no a la manera de Dios.

El verdadero problema es el mismo de Israel en el desierto

Israel no quería ver al Señor cara a cara, no anhelaban su gloria, al contrario se quejaban recordando cómo vivían en una cultura Egipcia opresora. Querían retroceder a Egipto y volver a ser esclavos del faraón.

Hoy el problema no es el contexto mundial sino nuestra atracción al placer y a nuestros apetitos carnales. La frialdad espiritual y la poca compasión nos está robando la gracia, que es un poder habilitante.

No pierdas la oportunidad para ser sal y luz

Fuiste llamado a salar la tierra, no somos insípidos, damos sal, sabor, sansón. Tenemos sustancia pero debemos hacernos sentir con la bandera del evangelio.

Eres luz, la luz no se puede esconder, la luz brilla para siempre. Debemos manifestar la vida de Cristo en nosotros. Somos cartas abiertas y todo el que pase podrá leerla, procura que la lectura de tu vida refleje al rey de reyes y no al viejo hombre.

Los días peligrosos terminan cuando decidimos seguir a cristo, que él viva en nosotros y que su voluntad se manifieste en la tierra.

Todos los derechos reservado APLICACIÓN LA BIBLIA – 5Cinco

compartir por messenger
compartir por Whatsapp