Todos tenemos días malos, en los que nos sentimos tristes, angustiados, frustrados o decepcionados. Pero, ¿Cómo podemos afrontar esos días malos? ¿Qué podemos hacer para superarlos y seguir adelante?
La Biblia nos da una respuesta muy sabia y práctica. En el libro de Eclesiastés, el autor nos dice: “Acuérdate de tu Creador en los días de tu juventud, antes que lleguen los días malos y vengan los años en que digas: No tengo en ellos contentamiento” (Eclesiastés 12:1).
El consejo es muy claro: debemos recordar a Dios en todo momento, especialmente en los días malos. Esto es precisamente lo que analizaremos a continuación, por lo que, si quieres aprender cómo afrontar los días malos en tu vida, sigue leyendo.
Todos hemos vivido algo que ha marcado nuestras vidas, y hace que tengamos malos días
Un ejemplo de alguien que vivió un día muy malo fue el profeta Isaías. De hecho, en el capítulo 6 de su libro, nos cuenta que en el año que murió el rey Uzías, y él vio al Señor sentado en un trono alto y sublime, rodeado de serafines que le adoraban.
Isaías se sintió abrumado por la visión y dijo: “¡Ay de mí! Que soy muerto; porque siendo hombre inmundo de labios, y habitando en medio de pueblo que tiene labios inmundos, han visto mis ojos al Rey, Jehová de los ejércitos” (Isaías 6:5).
Isaías estaba pasando por un momento muy difícil, pues el rey Uzías había sido un buen gobernante, que había traído prosperidad y seguridad a Judá. Pero al final de su reinado, se llenó de orgullo y quiso usurpar el sacerdocio, ofreciendo incienso en el templo.
Por esta ofensa, Dios le castigó con lepra, y murió aislado y deshonrado. Sin embargo, Isaías había perdido a su rey, a su líder, a su referente. Además, se sentía indigno e impuro ante la santidad de Dios, y se sentía solo, culpable y temeroso.
Contexto histórico de Isaías 6:1-8
El contexto histórico de este pasaje es el siglo VIII a.C., cuando el imperio asirio estaba en su apogeo y amenazaba con invadir y destruir a las naciones vecinas, incluyendo a Judá e Israel. Además, el rey Uzías había reinado en Judá durante 52 años, y había logrado fortalecer el ejército, la economía, la agricultura y la defensa de su reino.
Sin embargo, también había permitido la idolatría y la corrupción entre su pueblo. Por eso, Dios le castigó con lepra, y su hijo Jotam tuvo que gobernar en su lugar. Pero, cuando Uzías murió, su nieto Acaz le sucedió, pero fue un rey malvado, que se alió con los asirios y adoptó sus costumbres paganas.
Fue en este tiempo de crisis y decadencia que Dios llamó a Isaías para que fuera su profeta y anunciara su juicio y su salvación.
Lo que aprendemos de Isaías 6:1-8
De este pasaje podemos aprender varias lecciones para afrontar los días malos:
Dios está en control de la historia
Aunque el rey Uzías había muerto, Dios seguía reinando en el cielo, con majestad y gloria. Asimismo, aunque los asirios eran poderosos, Dios era más poderoso, y tenía un plan para su pueblo. Es decir, Él tiene el dominio y la autoridad sobre todo lo que pasa en el mundo y en nuestra vida.
Dios nos muestra su santidad y su gracia
Cuando Isaías vio a Dios, se dio cuenta de su propia pecaminosidad y de la de su pueblo y se sintió condenado y perdido. Pero Dios no le rechazó, sino que le perdonó y le purificó, e incluso, uno de los serafines tomó un carbón encendido del altar, y tocó la boca de Isaías, diciéndole: “He aquí que esto tocó tus labios, y es quitada tu culpa, y limpio tu pecado” (Isaías 6:7).
Dios es santo, y no tolera el pecado, pero también es misericordioso, y ofrece el perdón y la limpieza a los que se humillan y se arrepienten. Es decir que Él nos ama y quiere restaurarnos.
Dios nos llama a su servicio y a su misión
Después de que Isaías fue perdonado y purificado, oyó la voz de Dios, que decía: “¿A quién enviaré, y quién irá por nosotros?” (Isaías 6:8). Isaías respondió: “Heme aquí, envíame a mí” (Isaías 6:8).
Dios le dio la tarea de profetizar a su pueblo, tanto para advertirle de su juicio, como para consolarle con su promesa. De la misma forma, Dios nos llama a colaborar con él en su obra, a ser sus testigos, sus mensajeros, sus instrumentos, y nos capacita y nos envía a cumplir su voluntad.
Lo único que necesitamos es estar delante de la presencia de Dios en los días malos
La experiencia de Isaías nos enseña que lo único que necesitamos en los días malos es estar delante de la presencia de Dios. Esto es debido a que Él es nuestra esperanza, nuestra fuerza, nuestro refugio, nuestro consuelo, nuestro salvador.
También, nos conoce, nos ama, y nos perdona, y a pesar de cualquier situación que podamos atravesar, permanece fiel y dispuestos a ayudarnos cuando más le necesitamos.
¿Cómo podemos estar delante de la presencia de Dios en los días malos?
Podemos hacerlo de varias maneras:
Orando
Podemos hablar con Dios, expresarle nuestros sentimientos, pedirle su ayuda, agradecerle por sus bondades y alabarle por sus atributos. Pero, sobre todo, podemos simplemente postrarnos ante su presencia y derramar ante Él nuestro corazón, desahogando todas nuestras inquietudes y preocupaciones.
Lo mejor de todo, es que podemos orar en todo tiempo y en todo lugar, por lo que no hay restricciones para hablar con Dios y solo necesitamos acercarnos confiadamente ante el Trono de la Gracia por medio del Sacrificio de Jesucristo. Toma en cuenta que la oración nos conecta con Dios, nos acerca a él, nos hace conscientes de su presencia y de su poder.
Leyendo la Biblia
Podemos escuchar a Dios y meditar en su palabra, aprender de sus enseñanzas, para luego aplicar sus mandamientos, creer en sus promesas, y recibir su dirección. Esta es la mejor forma de escuchar la voz de Dios que nos permitirá tener paz en medio de la tormenta y llenarnos de fe y esperanza.
Además, podemos escudriñar las sagradas escrituras por nosotros mismos, o con otros en la iglesia. Pero, es a través de las escrituras que Dios nos revela sus propósitos Divinos, nos muestra su voluntad, y nos alimenta con su verdad y su gracia.
Adorando
Otra forma de enfrentar los días malos es simplemente adorando o alabando a Dios, aun cuando no tengas ganas de hacerlo. De esta forma, sentimos como en medio de la alabanza y adoración, Dios se agrada de tu sacrificio de alabanza, te llena de su paz y Él se encarga de tus problemas e inquietudes.
Podemos adorar a Dios en la iglesia, en el hogar, en el trabajo, en la calle, en la naturaleza o en cualquier lugar donde quieras hacerlo. Pero, la adoración nos eleva a Dios, nos hace partícipes de su gozo, nos llena de su Espíritu y de su amor.
Conclusión
En conclusión, los días malos son inevitables, pero no insuperables. De hecho, Dios nos da la clave para afrontarlos: recordarle, buscarle, escucharle, servirle y adorarle. Recuerda que Él nos ama con un amor eterno, y tiene un plan perfecto para nuestra vida, por lo que aun en nuestros días malos, es necesario acercarnos a Él y rendirnos a su voluntad para aumentar nuestra fe y esperanza.
Todos los derechos reservado APLICACIÓN LA BIBLIA – 5Cinco
enero 4, 2024 a las 9:23 am
Amen
enero 4, 2024 a las 10:46 am
amen palabra que llega al corazón
enero 4, 2024 a las 1:46 pm
Gracia por la Enseñanza que son de Dios ael tenemos que Buscar todos los días Dios los Bendiga Siempre
enero 4, 2024 a las 2:42 pm
Amen amen gracias Señor 🙏
enero 4, 2024 a las 3:19 pm
AMEN AMEN Y AMEN
enero 4, 2024 a las 3:39 pm
amén amén aleluya gloria a Dios alabado sea nuestro Señor Jesucristo por los siglos de los siglos
enero 4, 2024 a las 4:13 pm
Jehova Abba Padre Celestial tú eres mi esperanza y mi Paz, en él nombre de tu Hijo amado Jesucristo nuestro Señor y Salvador y Espíritu Santo aleluya amen amen amen
enero 4, 2024 a las 6:21 pm
Amén. gracias por recibir consejos muy poderoso de parte de Dios padre. aleluya
enero 4, 2024 a las 8:27 pm
¡Amén! Santísimo Señor, alégranos y llénanos de tu eterna paz que tanto nos hace falta…ayúdanos
enero 4, 2024 a las 9:59 pm
amen 🙏 shalom
enero 5, 2024 a las 4:53 am
por eso tenemos que confiar en Dios, y entregarle, nuestras preocupaciones.
enero 5, 2024 a las 10:25 am
Bendito y alabado seas por siempre,Padre.
Gracias por traer tu palabra a mi vida,te amo,te adoro y te necesito,ayúdame a sanar y a entregarte un corazón dispuesto a tu voluntad en el nombre poderoso de Cristo Jesús.¡Amén!
enero 6, 2024 a las 9:52 am
Gracias Señor porque en los dias malos y buenos me sostienes,me ayudas a confiar,a no perder la fe y la esperanza a mejor dar que tú estás en dominio y control de todo lo que pasa en mi vida y la de mi familia en la de mis hijos y que tú planes perfecto gracias por sosténerme q tu presencia nunca me faltes ,Señor Te amo.
enero 7, 2024 a las 10:58 am
Bendito sea mi Jesus
enero 9, 2024 a las 1:54 pm
gracias mi Señor Cristo por tu amor ,tu vondady tu perdon sin ti no somos nada 😘
enero 14, 2024 a las 5:21 pm
Con la caída valoramos lo bueno
enero 24, 2024 a las 5:15 pm
los. asemos. más. fuertes. que. nunca
febrero 3, 2024 a las 12:34 am
Dios nos ayuda y da fuerzas para seguir adelante en los momentos más difíciles de nuestras vidas 🙏
marzo 1, 2024 a las 1:38 am
amen