(2 Reyes 6:5) “Y aconteció que mientras uno derribaba un árbol, se le cayó el hacha en el agua; y gritó diciendo: !!Ah, señor mío, era prestada!”.

La manera como Dios actúa en muchas ocasiones es muy rara y pareciera que no la entendiéramos. Por   eso comprender a Dios es complejo, no es tan lógica la mente de Dios no es tan simple por algo nuestro padre dice que sus pensamientos no son como los nuestros.

Tiempos diferentes porque son tiempos donde lo bueno lo ves cuando pasas pero no en el medio. Son los tiempos donde tienes un baño de realidad. ¿Por qué a mi? ¿Por qué esto? ¿Por qué lo otro?

Nunca podemos juzgar las crisis de cada persona hasta ponernos en sus zapatos

Volvamos al texto inicial, el hombre que perdió el hacha era un hombre venía construyendo, trabajando y de repente todo se le frenó. Los tiempos en los que vivimos no han sido fáciles, han sido en muchas ocasiones acelerados.

Muchas familias hoy en día viven tiempos de imprevistos. Sueños retrasados, economías destruidas, empresas quebradas.  Conflictos fortuitos con hijos, esposos, divisiones, malestares, enfermedades.

Si algo debemos saber es que los problemas nos hacen humanos, nos hacen maduros, pero en ocasiones hay imprevistos que el costo fue muy grande. No era cualquier cosa, era un hierro.

Nunca veas el problema de otro insignificante si no entiendes el contexto

Hoy día vemos el texto de 2 reyes 6:5 y nos parece insignificante el problema, tan solo fue un hacha lo que se cayó. Pero no fue así, en esos tiempos el costo de un hierro para hacha era muy elevado. Más de lo que cualquier hombre normal podría tener en sus ahorros, e incluso esa hacha era prestada.

No eran tiempos de industrialización, si un hierro fuese insignificante no harían casas con madera. Eran otros tiempos, otra época, donde un kilo de un metal era muy muy valioso.

En sentido profético, el  hierro representa algo muy valioso y pesado para muchas vidas. Así como en el contexto era algo valioso, hoy en día representa, casa, familiar, vida espiritual, finanzas, relaciones.

Perder el hierro del hacha suponía una gran deuda, una gran calamidad. ¿Cómo construir futuro con esa deuda?

¿Cómo construir futuro con estos problemas?

Hay gente que no alcanza las metas no porque no quiera, sino porque perdió el hacha. Esta herramienta para muchos representa su dirección, su valor, su empuje y su valentía. Muchos perdieron el filo profético, la confesión, la fe, la callosidad les robó una visión espiritual.

Otros perdieron el filo económico, errores, fracasos, crisis, situaciones le hicieron perder inversiones, ahorros, empresas.

Algunos perdieron el filo familiar. Perdieron la unión de casa, perdieron los hijos, perdieron familias, perdieron el futuro, porque familia es futuro.

Generaciones que perdieron el filo santo, porque fueron un Sansón que perdió la santidad. En errores, metidas de pata. ¿Qué vamos a hacer ahora? Crees que no me gustaría regresar los años o los días y ser diferente. Lo perdimos. Muchos pensamos así, pero recuerda que Dios está al control.

¿Dónde cayo tu hacha?

El profeta preguntó en donde había caído su herramienta, la pregunta que Dios nos hace es, en donde nos desviamos en qué momento, lugar y tiempo, porque en ese mismo lugar Dios nos va a dar respuesta.

Dios hará flotar todo lo que estaba hundido en tu vida, pero debes saber en donde se te perdió, el padre quiere bendecirte pero debes buscarlo, reenfoca tu adoración a Dios, redirecciona tu alabanza, comienza a ordenar tu casa. Porque Dios hará flotar tu hacha nuevamente.

Todos los derechos reservado La Biblia 5Cinco

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