Proverbios 30: 25Las hormigas, pueblo no fuerte, y en el verano preparan su comida.

Si queremos tener una economía estable en nuestro matrimonio, habrá principios muy oportunos que debemos aplicar. Debemos saber que muchos de los conflictos que se suscitan en un hogar se deben en gran parte a las finanzas. 

Es importante comprender que el dinero y la bendición financiera son elementos que provee DIOS para darnos estabilidad y ser fuentes de bendición; cuando esto no lo entendemos así, podemos convertir nuestras finanzas en casa como motivo de conflictos e inseguridades.  

Cuando decidimos tener una economía sana en nuestra relación de pareja, lo primero que debemos hacer es renunciar al Egoísmo. Cuando establecemos un matrimonio, debemos saber que nos convertimos en una sola carne, por lo cual no puede haber egoísmo en nuestras finanzas. 

1 de Corintios 10: 24 Ninguno busque su propio bien, sino el del otro.

Cuando no tenemos una relación sana con el dinero dentro de casa, se vive a través del egoísmo, cada uno viviendo bajo su propio criterio, y no accionando en el poder del acuerdo, lo cual puede traer retraso para avanzar a otros niveles o proyectos. 

Nadie que desee tener una economía sana dentro de casa puede hacer separación de bienes, nadie puede marcar o delimitar lo que tiene en casa, porque se supone que el hecho de ser ahora “una sola carne” es caminar en unidad, en el poder del uno.

Existen parejas que se esconden cuánto dinero tienen dentro de una cuenta, o que se reprochan lo que se gastan, pero no se estabilizan en el poder del acuerdo en sus finanzas.  

El dinero debe ser un bien común y nunca podemos reprocharlo con nuestro cónyuge. Decir cosas como: este dinero es mío, yo me lo gané, yo hago lo que quiero con el, solo abre brechas de malestar en nuestra relación matrimonial. 

Establece un plan sólido dentro de casa 

Ahora bien, para garantizar estabilidad en el hogar, debemos aprender a tener un plan sólido dentro de casa. Por eso me gusta ese versículo que habla del poder del orden que tienen las hormigas, como seres planificados. 

Para todo lo que deseamos hacer desde nuestro hogar, como matrimonios estables, debemos tener un plan. 

La biblia lo dice en Lucas 4: 28 Porque ¿quién de vosotros, queriendo edificar una torre, no se sienta primero y calcula los gastos, a ver si tiene lo que necesita para acabarla? 29 No sea que después que haya puesto el cimiento, y no pueda acabarla, todos los que lo vean comiencen a hacer burla de él, 30 diciendo: Este hombre comenzó a edificar, y no pudo acabar.

Todo matrimonio siempre debe sentarse y calcular sus ingresos y relacionarlos con los planes que tienen. Incluso, cuando se establece una relación de pareja y se forma un hogar, habrá prioridades que cambian y para ello tener un plan solido es indispensable. 

En el caso de las mujeres, se deben establecer los límites de gastos cuando se requieren hacer inversiones mayores. Es decir, puede que nos toque claudicar en cosas innecesarias para ver cumplido el plan que deseamos junto con nuestros esposos.

Todo matrimonio debe tener la virtud de soñar juntos, de proyectarse financieramente, de mirar el futuro y crear un ambiente sólido en cuanto a las finanzas. 

Algunas recomendaciones que podrán ayudarte a mejorar tu economía:

  1. Evita la codicia y el egoísmo. 
  2. Sé una persona productiva en todo lo que haces. 
  3. Esfuérzate por mejorar las finanzas en casa. 
  4. No esperes golpes de suerte. 
  5. Sé una persona dadivosa. 
  6. No seas mezquino. 
  7. Establece principios como el ahorro. 
  8. Trabaja con presupuestos dentro del hogar. 

El desorden financiero no es buen consejero 

Si el dinero que llega a nuestras manos ya lo gastamos en cosas innecesarias, o ya lo debemos, estamos hablando que vivimos en un desorden financiero, y allí es donde comienzan los conflictos.

Debemos no solo planificar, sino trabajar para tener ganancias sólidas, honestas, y bien trabajadas para que sea la fuente de Dios que nos bendiga en todo momento. 

Muchas veces oramos a Dios para que nos destrabe financieramente, pero nuestra economía es un desorden. Gastamos más de lo que nos entra, o no establecemos prioridades. 

Que el dinero que llegue a tus manos sea para honrar a Dios, bendecir a tu familia y proveer ambientes sanos. Dale a tus finanzas el justo valor que se merecen, pero no vivas esclavo de él. 

El dinero es neutral, ni bueno ni malo, por lo que no podemos pensar que es indispensable para ser feliz, o que tampoco lo necesitamos. Todos debemos darle un justo valor, y cuando lo llevamos al ámbito relacional de parejas, aún más; porque no hay nada más tormentoso que tener una economía inestable dentro de casa. 

Sé generoso dentro de casa

Proverbios 11: 25 El alma generosa será prosperada; y el que saciare, él también será saciado.

Un último consejo quisiera darte es que no dejes de ser generoso aun con los que están dentro de tu hogar. La generosidad es una clave para activar la prosperidad dentro del hogar, mientras que la mezquindad solo trae escasez, miseria y pobreza. 

En todo tiempo que puedas, establece tiempos de disfrute, invierte en un viaje, en una cena, en un compartir con tus hijos, en una escapada con tu cónyuge. Esto es invertir y ser generoso con los que amamos, y esto sin duda ayudará a mantener un hogar estable. 

Y todo lo que hagas hazlo de corazón, no escatimando, no de mala gana, sino como dice la biblia en 2 de Corintios 9: 7Cada uno debe dar lo que en su corazón ha decidido dar y no lo haga con tristeza ni por obligación. Dios ama a los que dan con alegría.

Todos los derechos reservado APLICACIÓN LA BIBLIA – 5Cinco

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