Hacer un presupuesto es la mejor forma de administrar el dinero de manera sabia. De hecho, en la Biblia se explica la importancia de tener un presupuesto y esto lo podemos ver en Lucas 14:28

Porque ¿quién de vosotros, queriendo edificar una torre, no se sienta primero y calcula los gastos, a ver si tiene lo que necesita para acabarla?

Para ello, existen diversos principios bíblicos, los cuales a continuación explicaremos para que aprendas a elaborar tu presupuesto familiar.

¿Cómo comenzar con mi presupuesto cristiano?

Es común que al desear comenzar a hacer un presupuesto nos preguntemos, ¿Cómo comenzar? Este reto es incluso más difícil cuando los ingresos no son predecibles, pues hay quienes ganan comisiones de ventas o tienen negocios en los que dependen de cuantos clientes tengan en un periodo de tiempo.

En cualquiera de estos casos, lo ideal es crear lo que se denomina “presupuesto proyectado”. En este, se deben evaluar los gastos e ingresos de meses anteriores para proponer un estimado para el próximo mes. De esta manera, puedes modificarlo ligeramente sobre la marcha si notas que tus ingresos no fueron los esperados.

Guía para hacer tu presupuesto cristiano

A continuación, explicaremos los aspectos más importantes a tener en cuenta en tu presupuesto familiar.

  • Haz el presupuesto en familia

Si eres casado, es de vital importancia que hagas el presupuesto en compañía de tu pareja. Esto también puede ser una oportunidad de enseñanza para tus hijos.

  • Haz una lista de todos tus gastos

Para que puedas entender el presupuesto, es vital saber exactamente cuánto es tu gasto mensual. Para ello, los esposos deben incluir en el presupuesto una lista con todos los gastos en los que ambos incurren. De esta manera, se evitan los gastos secretos o separados de la pareja que pueda afectarle a la situación económica de la familia. Recuerda, para que este presupuesto funcione, la pareja debe ser siempre honesta el uno con el otro respecto a sus gastos.

  • Establece prioridades 

Una vez que se tenga la lista de gastos, es necesario establecer cuál de estos se consideran prioridad para la familia, en cuanto a sus necesidades. Esto es principalmente indispensable cuando se desea comenzar a ahorrar, cuando no se tiene un ingreso fijo o simplemente cuando se desee dejar de gastar de manera imprudente.

  • Aprende a decir “¡No!”

Esto puede que no sea sencillo, pero aprender a decir ¡No! Puede que te ayude a equilibrar tu presupuesto y a evitar las excesivas deudas. Esto implica que una vez que tengas el presupuesto listo, evites hacer cualquier otro gasto que esté fuera de este.

  • Mejora tu educación

Si te gustaría obtener más dinero, la mejor forma de obtenerlo es estudiando o preparándote en alguna profesión u oficio. De esta manera, puedes obtener un empleo que pague más, u ofrecer un servicio para sacar provecho económico de este. En este caso, aprender nuevos conocimientos o habilidades, es una inversión de tiempo y dinero que después se te reingresará cuando comiences a ejercer. Esta es una buena forma de aumentar tus ingresos y agregarlo a tu presupuesto.

  • Busca consejos sabios

Salir de una situación económica difícil puede que no sea sencillo, pero la mejor forma de lograrlo es siguiendo las los sabios consejos bíblicos. Al respecto de ello, Salomón escribió en Proverbios 15:22

Los pensamientos son frustrados donde no hay consejo; Más en la multitud de consejeros se afirman.

Si consideras que necesitas ayuda con tu presupuesto, busca los consejos de un consejero sabio y exitoso. Puedes ir ante un miembro de familia experimentado, o una persona de negocios exitosa a quien conozcas. Ellos te pueden indicar la manera correcta como deberías gestionar tus gastos e ingresos, e incluso tus deudas, para que los encamines de la mejor manera.

  • Recuerda apartar tus diezmos, ofrenda y ayuda a los necesitados

La biblia es clara respecto a que es necesario llevar nuestros diezmos y ofrenda al altar. Esto es debido a que es la forma de demostrar que tenemos un corazón agradecido y que honramos a Dios con nuestros bienes. La mejor forma de no olvidar aportar nuestros diezmos y ofrendas, es incluyéndolo en nuestro presupuesto familiar. 

Un presupuesto cristiano exitoso es el que sigue los principios bíblicos. Pero, nuestra recomendación final para transformar tu situación financiera con tu presupuesto, es que lo realices con una mentalidad contra corriente a la sociedad actual y trabajes en conjunto con tu familia.

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