Salmo 147: 35

Él sana los corazones quebrantados y les venda las heridas. Cuenta las estrellas y las llama a cada una por su nombre. Qué grande es nuestro Dios, su poder absoluto. Su comprensión supera todo entendimiento. 

El contraste que presenta el versículo

Este pasaje en el libro de salmos nos demuestra lo amoroso, detallista y compasivo que es Dios con nosotros. Él está atento a cada detalle de nuestra vida, así sea pequeño o grande, así como del universo entero. 

Esto lo vemos en la comparación o contraste que hace el salmista en este texto. Y es que dice  que Él sana los corazones quebrantados y venda las heridas. Es decir, Dios va trabajando en nosotros, y se complace en obrar en nuestro corazón y sanar a aquel que está en quebrantamiento o aflicción. 

Pero no solamente eso, sino que Dios saca las estrellas, las cuenta y las llama a cada una por su nombre. Imagínate lo que implica todo esto, que Dios llama a las estrellas por su nombre y que Dios le tenga un nombre a las estrellas, pese a que son tantas. 

Es algo sorprendente, un poder demasiado inmenso, inimaginable lo que lo que Dios tiene. Sin embargo, está el contraste presente de que nuestro Dios, el mismo Dios que cuenta las estrellas y las llama por su nombre, se complace en sanar nuestro corazón. Nuestro Dios, está pendiente  de atender nuestras heridas y necesidades en medio de la aflicción. 

Lo que implica para nuestra vida

Nuestro Dios, el todopoderoso creador del cielo y la tierra, ha venido para sanar tu corazón. El todopoderoso el que hizo los mares, el que hizo los vientos, ha venido para vendar tus heridas porque a Él le preocupa lo que tú estás pasando. Nunca lo olvides, Dios se preocupa por lo que tú estás viviendo. 

Dios está atento a cada detalle en tu vida a Dios, no se le escapa lo que está pasando en tu corazón ahora mismo. Tal vez tú piensas y dices, me encuentro en tristeza o depresión porque estoy pasando por un dolor terrible, pero piensas que a nadie. Pero, eso no es cierto, porque a Dios le importa, porque tú le importas. 

A Dios le importa lo que estás viviendo y sintiendo ahora. Por eso es que podemos ir a la presencia del Señor, clamar a él y esperar una respuesta, porque nuestro Dios está atento a cada detalle. 

No hay proceso, no hay prueba que tú estés viviendo, que sea tan pequeña como para no llevarla ante los pies del Señor. Tú puedes ir, puedes ir a la presencia del Señor, pues tenemos acceso ante el trono de la gracia 24/7 para manifestar lo que nos está afligiendo para manifestar lo que nos está doliendo en el corazón.

No olvides que aunque Dios, nuestro Dios es el que cuenta las estrellas y es el que las llama por su nombre, también es un padre amoroso que está preocupado por ti. Entonces, deja hoy todo pensamiento que te dice, Dios está ocupado en otra cosa. Dios no va a atenderte, o a Dios no le importo. 

En lugar de estar pensando en ello, empieza a llevar tus cargas, tus luchas, tú preocupación y dolencia al señor. Habla con Dios dile claramente, sobre qué es aquello que está ocupando espacio en tu corazón y que te está dañando desde lo interior. Lleva eso ante Dios y recibirás paz. 

Reflexión final

Nunca pienses que Dios está demasiado lejos como para no escuchar tu oración y atender tus súplicas y ruegos. Recuerda que ahora tenemos libre acceso al trono de la gracia a través de Jesucristo y podemos exponer libremente nuestras dolencias ante Dios. Te aseguro, que Dios como un padre amoroso, estará atento y te responderá inmediatamente.

Todos los derechos reservado La Biblia 5Cinco

compartir por messenger
compartir por Whatsapp