Hebreos 13: 8 

“Jesucristo es el mismo ayer, hoy y siempre.”

Este versículo tan pequeño puede darnos a nosotros una seguridad tan grande que a veces no podemos imaginarlo. ¿Por qué? ¿Qué pasa cuando la palabra declara que Jesucristo es el mismo ayer, hoy y siempre será el mismo? Está diciéndonos que Jesús es inmutable, es decir, que no hay nada que pueda cambiarlo, nada que pueda alterar la forma de ser de Jesús, nada que pueda alterar el carácter de Jesús. 

Las implicaciones para nuestras vidas de la inmutabilidad de Jesús

El Señor nos ha amado a nosotros y ese amor que el Señor tiene por ti permanece. Esto es porque el Señor ha decidido amarte, no por lo que tú haces, ni por lo que tú eres, sino por quién es Él y por lo que tú significas para Él. Entonces el Señor Jesucristo, al contrario de nosotros, es el mismo siempre. 

Nosotros cambiamos, en apariencia, porque no somos los mismos que éramos hace 7 años. Tal vez algunos suben o bajan de peso, tal vez algunos crecen, o simplemente vamos envejeciendo. Sin embargo, el Señor Jesús permanece siendo el mismo, el mismo Cristo fiel y amoroso. 

Puede que cuando lees la Biblia te sorprendas de lo que Dios hizo en cada uno de los relatos o historias, pero Dios sigue siendo el mismo que obró en esos relatos. También es el mismo Espíritu Santo que obró en los primeros cristianos, el que está en ti.

Puedes estar seguro que ese Dios que es descrito en la Biblia es el mismo Dios que nos acompaña el día de hoy, porque nuestro Dios no cambia. Pese a que han pasado guerras, hay nuevos avances tecnológicos diariamente y ha habido muchas cosas en este mundo que han cambiado, nuestro Dios permanece siendo el mismo y esto nos da seguridad.

Esto tiene que darte a ti certeza. ¿Por qué? Porque nuestra fe se fundamenta en lo que ya conocemos de Dios. Por lo tanto, si lees en la Biblia que Dios ha sanado a otros en el pasado, puedes estar seguro de que a ti también te puede sanar, pues Dios sigue siendo el mismo. También, así como leíste que Dios dio provisión en el pasado, Dios te dará provisión a ti, porque sigue siendo el mismo.

Ese mismo Dios está contigo el día de hoy, él no ha cambiado, sino que es el mismo de ayer, de hoy y de siempre. Por tanto, si clamamos a Él creyendo que así como lo hizo una vez, lo hará otra vez. 

Lo tremendo de Dios es que aunque Dios es el mismo de ayer, de hoy y de siempre, nuestro Dios es un Dios creativo que decide hacer constantemente las cosas diferentes. Pero, no porque no pueda repetir las cosas de la misma manera, sino porque Él decide hacer las cosas siempre de una forma distinta para demostrarnos a nosotros que él no está sujeto a nuestras limitaciones.

Reflexión final

Recuerda aquel pasaje en Isaías cuando el Señor declara la palabra, dice. Deja atrás las cosas de antaño, deja atrás las cosas viejas porque yo estoy a punto de hacer nuevas cosas, cosas mejores de las que viviste en antaño, cosas mejores de las que viviste en el pasado. Por ello, cree que el Señor está contigo el día de hoy, que el Señor no ha cambiado para ti. Pero también cree que lo que ha de venir es mucho mejor, porque el Señor siempre va a ser algo mejor de lo que pasó. Dios te bendiga, espero que esta palabra sea de ánimo y de reflexión para ti.

Todos los derechos reservado La Biblia 5Cinco

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