Las deudas pueden parecer un auxilio en casos de emergencia, pero si no sabes administrar estas pueden terminar por consumir tus finanzas. De hecho, muchas personas por estar atrapados en grandes deudas terminan incurriendo en pecados como robo, mentiras, estafas o hasta en el suicidio.

Esto no implica que caer en una deuda sea algo malo. Sin embargo, tener que afrontar problemas emocionales y económicos a causa de una deuda si está mal. Pero, como es casi imposible caer en una deuda, explicaremos lo que dice la Biblia respecto a ello y lo que aprendemos de ello.

Dos tipos de deudas

Proverbios 22:7

“El rico se enseñorea de los pobres, Y el que toma prestado es siervo del que presta.”

Endeudarse no es del todo malo, lo malo es endeudarse volviéndote esclavo de quien te prestó. En este sentido, hay dos tipos de deudas, una que te ayuda a surgir económicamente y otra que por el contrario, te destruye financieramente. 

Esta última se da cuando te mantienes atado devolviendo una gran suma de dinero en el futuro debido a los intereses. Por ello, este tipo de dudas, solo aportan el beneficio del consumo del dinero inmediato, pero te hacen perder la libertad financiera al estar constantemente endeudado por los intereses

En el caso de la deuda buena, esta es usada únicamente para un apalancamiento para un negocio. En el mediano y largo plazo este tipo de deudas traen más ganancias que pérdidas y es común en las empresas para, por ejemplo, reponer rápidamente mercancía que se vende rápidamente.

Aquí te dejaremos las características de las características de las deudas buenas y malas.

Deudas buenas

  • Inversiones para la educación.
  • Para adquirir una vivienda.
  • Para la expansión de un negocio.
  • Para bienes que generen alguna ganancia o rentabilidad en el corto o mediano plazo.

Deudas malas

  • Uso de la tarjeta de crédito para comprar bienes que deprecian su valor rápidamente.
  • Prestamos para ir de vacaciones.
  • Tomar un préstamo para pagar otra deuda.
  • Usar la tarjeta de crédito o préstamos para hacer gastos innecesarios como ir al cine o comprar cosas vanas.

En resumen, el tipo de deuda que debes evitar son las deudas donde según el pasaje de los proverbios, nos volvamos esclavos financieros de nuestros deudores.

Prioriza el pago de tus deudas

Mientras sigas postergando el pago de tus deudas estas generarán más intereses y la deuda solo se hará más grande. Esto acarrea intranquilidad, pues está en juego no solo tu estabilidad financiera, sino también la de tu familia.

Por ello, en caso de que ya hayas adquirido el compromiso de una deuda, lo mejor es que hagas un presupuesto para tratar de salir de ella inmediatamente. De hecho, la idea del presupuesto nos la brinda Jesús en Lucas 14:28 dice: “Porque ¿quién de ustedes que quiera levantar una torre, no se sienta primero a calcular los costos, para ver si tiene todo lo que necesita para terminarla?”

En este presupuesto puedes incluir los gastos básicos de tu familia y una porción de la deuda para ir saldándola en diversas cuotas. De esta forma, en poco tiempo podrás salir de ella.

Todos los derechos reservado APLICACIÓN LA BIBLIA – 5Cinco

compartir por messenger
compartir por Whatsapp