Dios es el mayor experto en administrar recursos. Él no solo es el creador de los cielos y la tierra, sino que también se encarga de diariamente estar al pendiente de que todo funcione bien. Es por ello que resulta conveniente saber lo que tiene para decirnos respecto a la administración.

Afortunadamente, en la Biblia puedes encontrar la mejor guía financiera para saber cómo administrar tus finanzas sabiamente. A continuación, te dejamos algunas de estas recomendaciones para que analices cuál de estas puedes aplicar a tu vida.

Realiza un presupuesto y proponte metas

Lucas 14:28-30

“Porque ¿quién de vosotros, queriendo edificar una torre, no se sienta primero y calcula los gastos, a ver si tiene lo que necesita para acabarla? No sea que después que haya puesto el cimiento, y no pueda acabarla, todos los que lo vean comiencen a hacer burla de él, diciendo: Este hombre comenzó a edificar, y no pudo acabar.”

Esta es una recomendación que se aplica únicamente para lograr alguna meta, si no también para mantener las finanzas cotidianas en orden. Para ello, lo mejor es anotar los ingresos y planificar los gastos, de manera que puedas establecer tus prioridades y excluir lo que no sea relevante.

También, puedes incluir un fondo en el presupuesto para alguna meta a corto o mediano plazo. De esta forma, garantizas que podrás alcanzar tus metas y llegar al fin de mes cubriendo tus necesidades básicas. También, recuerda que debes ajustarse fielmente a tu presupuesto.

Se honesto siempre

Proverbios 13:11

“Las riquezas de vanidad disminuirán; Pero el que recoge con mano laboriosa las aumenta.”

Según el proverbista Salomón, es un principio bíblico que las ganancias fraudulentas no son duraderas y traen solo angustia y tormento. Esto es debido a que se convierten en una maldición en la vida del hombre y evitan que las bendiciones de Dios lleguen a su vida.

Es por ello que para garantizar finanzas sanas y bendecidas por Dios, lo mejor es que cuidemos de no obtener ganancias deshonestas. Fíjate en los negocios que realizas y en si todo el dinero que tienes en tus cuentas y billetera son bien habidos. En caso de que haya algo que consideres que es deshonesto, corta con ello, arrepiéntete ante Dios y apártate para que vuelvas a poner en orden tus finanzas.

Aprende a contentarte con lo que tienes 

Filipenses 4:11

“No lo digo porque tenga escasez, pues he aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación.”

Los pecados que destruyen las finanzas de los cristianos son la codicia y la envidia, los cuales se cuelan en el corazón cuando este no aprende a contentarse con lo que tiene. Esto puede ser realmente destructivo, pues pese a que tenga muchos bienes, nunca se sentirá satisfecho y entrará en un círculo vicioso de consumismo.

No se trata de que el cristiano deba ser conformista, pues esto tampoco es sano, pero si que aprenda a ser agradecido con Dios y disfrutar de lo que tiene. Esto sin dejar de trabajar honestamente para ir mejorando progresivamente con la ayuda de Dios. Sin embargo, que en su mente esté consciente de sus prioridades y de que los bienes materiales son temporales.

Antes de invertir dinero, busca el consejo de expertos

Proverbios 15:22

“Los pensamientos son frustrados donde no hay consejo; Más en la multitud de consejeros se afirman.”

Este es uno de los consejos de inversión más importantes, el cual siguen incluso los grandes magnates. Admitámoslo, no lo sabemos todo y en caso de inversiones, siempre es vital consultar con expertos para evitar que nuestro dinero se pierda.

Esto puede implicar buscar expertos en la materia y hacer estudios de mercado antes de proceder a realizar una inversión. De esta forma, minimizarás los riesgos y obtendrás mayores probabilidades de éxito en tu negocio.

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