Predica de Hoy: Jesús y su misericordia y la dureza del hombre

Reflexiones Cristianas Lectura Bíblica: Lucas‬ ‭13:10-17 (‭RVR1960‬‬)

Introducción

Jesús tuvo compasión de esta mujer y le sanó después de 18 años estar enferma. Sin embargo los religiosos miraban el día en que se le hizo la sanidad, ellos no veían el milagro, y entonces criticaban al que le hizo el milagro y ni siquiera se alegraron que ella estaba sana ahora.

Esto mismo pasa en la actualidad, muchos están enmarcados en un esquema mental religioso, y no pueden ver la gloria de Dios frente a ellos. No se pueden alegrar con la persona que ha sido bendecida con tan grande bendición, sino que más bien dañan a su prójimo. Pero el que es restaurado o recibió el milagro sencillamente lo proclama independientemente de sus detractores que no hacen más que criticar y hablar y no bendicen pero desean no perder su autoridad y control sobre los demás.

Discernimiento de la palabra

Cuanto cuidado se debe tener y cuanto discernimiento de la palabra, porque el tiempo ha llegado de la revelación del Dios Todopoderoso.

Un ejemplo: Siempre hemos pensado que Mateo 6:3 que dice: “Más bien, cuando des a los necesitados, que no se entere tu mano izquierda de lo que hace la derecha” (NVI). Y hemos sabido que lo que haga una parte de nosotros no se publique o no lo sepa la otra persona, o no publicar nuestras obras.

En verdad no debemos publicar nuestras obras que hacemos, pero este verso no se refiere a esto. Al contrario se refiere a que nos debemos entregar nuestro ser por entero como ofrenda al Señor, ya que la mano derecha representa al hemisferio cerebral derecho, donde está lo eterno, lo creativo, la música, la letra o palabra, el arte, la pintura la poesía, la literatura, lo abstracto que no se ve.

Y en el hemisferio cerebral izquierdo está: los números, los ángulos, la física elemental, aritmética, química, biología. O sea, todo lo que se ve y toca.

Entonces no debemos calcular en número lo que demos a Dios, porque Él desea que entreguemos nuestra voluntad a Él; o sea, obedecerle a Él.

Jesús y su misericordia

La viuda pobre que dio las dos monedas de bajo valor, Jesús dijo que ella había dado más que todos en el lugar de las ofrendas. ¿Por qué? Porque los demás dieron de lo que les sobraba, o sea su parte económica, y ella estaba allí en obediencia al Señor.

Ella obedecía a Dios y eso era su mayor valor, y por eso lo que dio se convertía en algo más grande. Porque cuando nos entregamos a Dios por completo, entonces lo que damos es nosotros mismos para Dios, ya que no estamos pensando en números sino en lo eterno.

Al darnos al Señor ya el dinero toma otro sentido para nosotros. No es algo de que depender, sino depender de Dios quien es proveedor de todo lo que nos da a diario.

Conclusión

Así que si este verso en la revelación Dios nos exhorta a mejorar en nuestra comprensión de las escrituras. Entonces debemos poner más atención a lo escrito en Su palabra y no ser sabios en nuestra propia opinión (Proverbios 3:7).

Dios ayúdanos a poder entenderte cada día y hacer tu voluntad.

Cortesía Dr. Mauricio Loredo
Miembro de la Iglesia de Dios Comunidad de Gracia Siguatepeque – Honduras

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