Mateo 22: 37-39 “37 Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. 38 Este es el primero y grande mandamiento. 39 Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo.

Si algo busca Dios en nuestras vidas es que lo amemos a él y luego amemos al prójimo como a nosotros mismos; pero que difícil tarea se convierte en amar a veces a quienes nos hacen mal, o a quienes simplemente no comprendemos. 

Todos podemos decir que amamos a Dios con todo nuestro corazón, pero también sabemos que si tenemos intimidad con el padre, este nos llevará a tener un corazón bondadoso, amando a los demás y teniendo compasión por las personas que nos rodean. 

Llamados a hacer buenas obras 

Cuando decimos que conocemos a Dios, debemos tener presente el hacer buenas obras, y esto es uno de los mandamientos de Dios. 

Si leemos la biblia, podemos observar que Jesús en todo el nuevo testamento, camino siempre en función de hacer el bien a los que les rodeaban. Es por eso que te encuentras con pasajes en donde el Señor Jesús curó un ciego, levantó un paralítico, y multiplicó los panes y los peces para darle de comer a los más hambrientos y necesitados. 

Jeremías 32:41 “41 Y me alegraré con ellos haciéndoles bien, y los plantaré en esta tierra en verdad, de todo mi corazón y de toda mi alma.” 

Hay momentos en los que Dios te pondrá en el corazón ayudar a una persona, y este es un músculo de la fe que debes ejercitar, es “hacer el bien a los demás”, y esto no solo se contempla en un plano económico, esto es en todas las esferas de una persona. 

Me gusta la biblia cuando en el libro de Gálatas 6:10 dice 10 Así que, según tengamos oportunidad, hagamos bien a todos, y mayormente a los de la familia de la fe.

No clasifiques a quien puedes o no hacerle el bien, solo hazles el bien a todos. Procura estar en paz con todo y aprende a ser agradecido con lo que Dios te ha dado. 

Ejercita la piedad 

1 de Timoteo 4: 8-10 “porque el ejercicio corporal para poco es provechoso, pero la piedad para todo aprovecha, pues tiene promesa de esta vida presente, y de la venidera. Palabra fiel es esta, y digna de ser recibida por todos. 10 Que por esto mismo trabajamos y sufrimos oprobios, porque esperamos en el Dios viviente, que es el Salvador de todos los hombres, mayormente de los que creen.

Sin duda, un corazón compasivo nos acerca a Dios. Cuando nos preocupamos por sus ovejas, nos hemos ganado un espacio en el cielo. 

Cuando hablamos de piedad, debemos aprender que este es un vínculo de la fe que debemos aprender a desarrollar, así como desarrollamos la oración y la intimidad con el padre. 

La piedad nos hace convertirnos en buenos ministros de Jesucristo; y nos hace romper con ese pensamiento egoísta en el que solo pensamos en nuestro propio yo. 

Cuando de verdad puedes ejercitar la piedad, comprenderás el verdadero sentido de la vida. No podemos pasarnos el tiempo buscando satisfacer nuestras propias necesidades, hay momentos de nuestras vidas donde también debemos aprender a pensar en los demás. 

1 de Timoteo 6: 18 “18 Mándales que hagan el bien, que sean ricos en buenas obras, y generosos, dispuestos a compartir lo que tienen. (NVI) 

Agradar el corazón de Dios 

Siempre ten presente que tu fe no solo sea de palabra, sino también de acciones. El hacer el bien nos ayudará a agradar el corazón de Dios y nos permitirá marcar la vida de las personas. 

En este tiempo pídele al señor que te ayude a ejercitar la piedad, a tener un corazón compasivo, y amar al prójimo sin importar la condición.

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