Oseas 11: 4 “Con lazos de ternura, con cuerdas de amor,
los atraje hacia mí;
los acerqué a mis mejillas
como si fueran niños de pecho;
me incliné a ellos para darles de comer,

Particularmente, este versículo me gusta mucho y lo uso para tratar un área que como cristianos debemos desarrollar. 

Por mucho tiempo he visto personas que toman la fe para juzgar y criticar el mal que hacen otros, pero también sé que hay muchos que han experimentado la gracia y el amor de Dios, y por eso en su espíritu solo aflora la ternura, y el amor para con otros. 

Si bien a veces necesitamos ser firmes en nuestras vidas, tampoco podemos siempre usar el garrote para juzgar a los demás. Siempre en nuestras vidas debe prevalecer el amor, no la frialdad. 

Si has conocido a Dios, debes saber que Dios es amor. Fue tanto el amor del padre para con nosotros que dio a su único hijo para que todos fuéramos libres. Juan 3:16 “16 »Pues Dios amó tanto al mundo, que dio a su Hijo único, para que todo aquel que cree en él no muera, sino que tenga vida eterna.”. 

El amor de Dios es eterno, es especial, es inaudito y es el único complemento que nos ayuda a seguir. El amor de Dios es poderoso, es grande y eterno. Dios ha usado con nosotros el mayor gesto de amor y nosotros debemos usarlo con los demás. 

El amor en tu familia 

Colosenses 3:14 “14 Sobre todo revístanse de amor, que es el lazo de la perfecta unión.

El primer escenario donde debes manifestar el amor de Dios es en tu hogar. Hay momentos donde el ambiente puede tornarse tortuoso, pero nunca puede faltarte el amor de Dios. 

A pesar de los momentos de irritabilidad, debes siempre pedirle al señor que te ayude a vestirte de amor, y aun cuando debas corregir, lo hagas con el amor de Cristo. Cuando lo haces desde el amor del padre, lo haces con firmeza, pero creyendo que tu actitud logrará restaurar todo lo necesita.

Cuando lo haces desde el garrote, solo generará más rencilla, odio, rabia, y un ambiente que no ayudará a establecer el plan de Dios. 

Sé que muchas personas leen estas reflexiones, y por eso hago énfasis en cómo Dios nos quiere ver. 

Cuando somos hijos, procuremos manifestar el amor que tenemos hacia nuestros padres, no esperemos que sea demasiado tarde. Asimismo, ustedes padres, usen siempre la vara de la corrección para con sus hijos, pero con amor. 

Un amor sin fingimiento 

Romanos 12:9 “9 Ámense sinceramente unos a otros. Aborrezcan lo malo y apeguense a lo bueno.

Cuando alguien realmente ama, es sincero en su sentimiento. El amor que damos hacia los demás debe ser único, no por obligación, sino que en realidad sea un sentir del espíritu. 

Dios nos ama, y él puede darnos un corazón de carne para aprender a amar a los demás, aun cuando en nuestra vida no hayamos conocido el amor de quienes nos rodeaban. Es por eso que hay personas que no tuvieron la oportunidad de tener buenos padres, y sin embargo deciden dar todo el amor que tienen a sus hijos. 

Sin amor nada somos 

El amor es la fuerza que puede mover el mundo. Este sentimiento que prevalece por todos los tiempos, es lo que nos permite acercarnos a Dios, y mantener un corazón compasivo. 

Al mundo le hace falta gente que entienda esto, que sin amor es imposible avanzar. Necesitamos manifestar el amor de Cristo en otros.

Es tiempo de manifestar el amor hacia los demás. La combinación perfecta para salvar el mundo, es a través del amor. 

Por amor el Padre entregó a su hijo, y por amor el hijo se entregó por nosotros, por restaurar a todos los que estábamos perdidos. 

Por amor, el Hijo de Dios sanó corazones, y restauró la vida de quienes le seguían. Y ese es el mismo amor que El Señor quiere que manifestemos, un amor sincero que no clasifica, que no limita, que no hace acepción de personas, y que puede entregarse por completo. 

Vive siempre manifestando el amor de Cristo con todo los que te rodean. Este es un vínculo perfecto que te ayudará a atravesar los días venideros.

Todos los derechos reservado APLICACIÓN LA BIBLIA – 5Cinco 

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