Romanos 15:13 “Que el Dios de la esperanza los llene de toda alegría y paz a ustedes que creen en él, para que rebosen de esperanza por el poder del Espíritu Santo.

Con razón o sin razón, el enojo es un estado emocional que debemos aprender a controlar. Una persona que no sabe controlar sus emociones, es un dardo fácil del enemigo, pues no abrirá el paso para que el Espíritu Santo actúe en su vida. 

El enojo solo puede reflejar nuestra falta de madurez emocional, o espiritual, que nos puede hacer actuar impulsivamente, no teniendo compasión con quienes nos rodean. 

Lo primero que debemos entender es que el enojo no viene de parte de Dios, esta emoción solo es respuesta a lo que hay en nuestro espíritu. Esto no quiere decir que si nos irritamos por algo somos personas pecadoras, sino que esta condición no puede hacerse parte de nuestra vida. 

Como lo dice la biblia en Efesios 4:26 “26 Airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo.

Para ir más al contexto, leamos lo que dice la biblia en Proverbios 15:1 “La blanda respuesta quita la ira; Mas la palabra áspera hace subir el furor”.

Despójate de la rabia. Si por un momento en tu vida no puedes controlar esta emoción, es momento que le pidas al espíritu santo que te ayude a cambiar ese estado emocional. 

Hay personas que se acostumbran a vivir en este estado emocional, todo les irrita, todos les afecta, y todo les hace enojarse; viviendo siempre en un estado tóxico, sin encontrar una salida. 

Déjame decirte que en un momento deberás aprender a confiar en Dios, y no permitir que la rabia te domine. 

La biblia dice en Santiago 1: 19 Por esto, mis amados hermanos, todo hombre sea pronto para oír, tardo para hablar, tardo para airarse; 20 porque la ira del hombre no obra la justicia de Dios.

Todos debemos ser tardos para la ira, y dejar que sea la justicia de Dios que obre en todos los espacios de tu vida. 

Deja de pensar en tu propio YO. Cuando nuestro amor por el SEÑOR es ferviente, dejaremos de pensar en nuestro propio yo, y no dejaremos que los sentimientos tóxicos y la amargura hagan parte de nuestro corazón. 

La ira y el enojo es una característica del viejo hombre, y cuando nos acercamos a Dios, él nos hace una nueva criatura. El señor nos hace nueva persona, y nos hace libres de estas opresiones. 

El enojo es parte de nuestra vida pasada y cuando no lo controlamos, podemos llegar abrir la puerta a otros pecados. 

Vive en el gozo del Señor 

Nehemías 8: 10 “10 Luego les dijo: Id, comed grosuras, y bebed vino dulce, y enviad porciones a los que no tienen nada preparado; porque día santo es a nuestro Señor; no os entristezcáis, porque el gozo de Jehová es vuestra fuerza.

El gozo que el señor nos brinda es un gozo que no conoce de razones, ni de humanidad, sino es un gozo que solo proviene del espíritu, sin importar las circunstancias. 

El gozo del señor es una fuerza que solo proviene de la intimidad que tenemos con el Padre, y es lo que nos permite la fortaleza de estar cerca de él. 

Manifiesta los frutos del Espíritu Santo 

Si hay algo que como cristianos debemos desarrollar son los frutos del espíritu, una vez que los fundamentamos en nuestro corazón, entonces aprenderemos a soltar todo aquello que no viene de parte de Dios. 

Gálatas 5: 22-23 “22 Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, 23 mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley.

Cuando manifestamos los frutos del espíritu, podremos vivir en la bondad de Dios. Mientras en nuestro mundo interior exista el amor, la paciencia, el gozo, y la paz de Dios, no habrá cabida para el enojo ni la amargura. 

Todos los derechos reservado APLICACIÓN LA BIBLIA – 5Cinco 

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