Proverbios 3:11-12 Hijo mío, no rechaces la disciplina del SEÑOR, ni te enojes por sus reprensiones, 12 porque el SEÑOR disciplina al que ama, como un papá al hijo que quiere.

Hay algo que debemos entender en nuestras vidas, el señor nunca usará un garrote para corregirnos, toda disciplina del Señor viene para ayudarnos a ordenar la vida, y aunque a veces no la entendamos, esta viene para sacar toda la basura de nuestro mundo interior. 

El señor, en su infinita misericordia usa guantes de amor para la corrección, y cuando queremos ver a Dios y alcanzar mayores cosas, no podemos dejar de pensar en que la disciplina sea necesaria.

Acepta la disciplina

Dios coloca personas espirituales que nos ayudan a ver su propósito y nos guían hacia el camino correcto. Estos pueden ser tus pastores, líderes, o mentores. También nuestros padres nos abren el camino hacia el Padre. 

Dios usa estos instrumentos para traer orden a nuestras vidas, o incluso, él mismo nos habla para ayudarnos a sacar todo aquello que nos contamina. 

Seguramente has vivido momentos donde sabes que hay cosas que no le agradan a DIOS, y donde estás siendo inquieto por su Espíritu Santo, pero haces caso omiso a la corrección. 

Ciertamente, la disciplina no es producto de gozo en un principio, sin embargo es necesaria. Veamos como dice la biblia en 

Hebreos 12:11: No nos gusta cuando nos corrigen porque nos duele, pero luego de haber sido corregidos da buenos resultados. Entonces nos llenamos de paz y empezamos a vivir como debe ser”.

Si tienes hijos, tu sabes lo importante que es corregir a tiempo, cuando corriges a tiempo tus hijos caminarán en obediencia; pero si los dejas hacer lo que quieran, después de grandes tendrás un tormento en casa que no podrás arreglar. 

Reconoce en tu corazón que, así como un padre disciplina a su hijo, también el Señor tu Dios te disciplina a ti. Deuteronomio 8:5

Lo mismo pasa en nuestras vidas, debemos saber que hay cosas que debemos corregir antes de que sea demasiado tarde. 

En nuestra relación matrimonial, si no revisamos las palabras, los conflictos, o la intimidad, entonces en poco tiempo seremos producto de un hogar dividido, porque no se corrigió a tiempo. En nuestro negocio, si no mantenemos el orden, sino invertimos como es, sino corregimos y sacamos las malas prácticas de él, entonces terminaremos fracasando.

Si a tiempo no corrijo las personas o las amistades que tengo, luego puedo caer en un círculo vicioso que sólo detendrá o atrasará el proceso que Dios tiene para mi. 

Seguramente has leído la parábola del Hijo Pródigo (Lucas 15); verás cómo este hombre decidió marcharse de su casa; tal vez él nunca corrigió a tiempo esos pensamientos que tenía, y tiempo después se vio hundido en una situación que nunca imaginó.

Es tiempo de reflexionar, tomar medidas a tiempo. Hay personas que debemos bloquear de nuestras redes sociales, si no queremos perder nuestro matrimonio. 

Hay algunos cambios que debemos hacer en nuestra salud, si no queremos vivir en opresión, a causa de una enfermedad. Hay que hacer cambios en nuestras finanzas, sino queremos vivir en ruinas y complejos. 

La disciplina no viene a restar, viene a sumar a tu vida. Déjate guiar por el espíritu santo, y haz los cambios que sabes que debes hacer; solo así podrás vivir conforme al corazón de Dios.

Todos los derechos reservado APLICACIÓN LA BIBLIA – 5Cinco 

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