Proverbios 2:1-9  Hijo mío, acepta lo que te digo y ten siempre presente mis mandamientos. Presta atención a la sabiduría y conságrate de todo corazón a la inteligencia. Llama con todas tus fuerzas a la inteligencia y pide a gritos entendimiento. Busca la sabiduría como si fuera plata, como si fuera un tesoro escondido. Entonces aprenderás a respetar al SEÑOR, y sabrás lo que es conocer a Dios. Porque el SEÑOR es el que da la sabiduría; el conocimiento y la ciencia brotan de sus labios. Él da sabiduría a la gente que es justa con los demás, y protege a los que viven honestamente; cuida el camino de los justos y protege la senda de los que le son fieles. También comprenderás lo que es la justicia, la honestidad y la igualdad, y todo buen camino.

Te regalo este hermoso proverbio, uno de los más hermosos de la biblia, que nos enseña los estatutos que debemos considerar para conocer a Dios. 

Hay mucha gente que ha tenido un acercamiento a Dios pero en verdad no ha tenido un encuentro con Dios. Nos acercamos al Padre, pero no lo sentimos, o lo que es peor, no lo entendemos. 

Cuando solo nos acercamos a su palabra, pero no tenemos intimidad con el espíritu santo, y no hemos experimentado un encuentro con su presencia, solo podremos tener pensamientos pero no experiencia. 

Para los que hemos tenido una experiencia con Dios, sabemos que su presencia nos da seguridad y paz, que solo él puede quebrantar nuestro  corazón y ayudarnos a vivir en su poder. 

Anhela siempre conocer y entender a Dios 

Una vida apegada a Dios es lo que nos hace seres completamente diferentes. Es aprender a vivir en lo divino y entender que no seremos los mismos cuando recibimos un toque de su presencia. 

En la actualidad hay muchas personas que manifiestan la fe, guardan los principios, pero no tienen  hambre por la presencia de Dios, entonces jamás podrán alcanzar un encuentro divino. 

Amar a Dios es aprender a manifestarlo en cada lugar y en cada ambiente. 

Nuestra fe debe ir más allá de lo superficial 

Un cristiano no solo debe conocerse por lo mucho que sabe de biblia, o lo mucho que ofrenda, o lo mucho que hace en una congregación. Un cristiano debe conocerse por lo que realmente es en intimidad, por la comunión que tiene con el Espíritu Santo y el padre. 

Si lo vemos en la biblia, no podemos olvidar lo siguiente:

Estos hombres entendieron y obedecieron a Dios. Abraham salió de su zona de confort; y creyó en la promesa del Padre. 

Moisés, que era el cuidador de ovejas, tuvo un encuentro cara a cara con Dios, y de cuidador de ovejas pasó a ser el libertador de Israel. 

Y cuando pensamos en David, vemos como de ser renegado por sus hermanos se volvió en un rey. 

Realmente hay que conocer a Dios para poder entenderle y obedecerlo; tal como pasó con Saulo que después de respirar odio por los cristianos, un encuentro con Dios lo llevó a convertirse en un predicador. 

Esto es gente que amó a Dios, y lo entendió. 

Busca un quebrantamiento con el Padre 

No es un asunto de lo que ves o crees, sino cuánto estás dispuesto a encontrarte con el eterno.  Cuando lo entiendes y lo conoces jamás puedes volver a ser el mismo, es lo único que puede traerle libertad a tu corazón.

Entenderlo y conocerlo te va a sacar de tu zona de confort, de tus excusas de porque eres así, de lo que te hicieron y todos los buenos argumentos que puedas tener.

El encuentro con Dios te cambia la visión de la vida, y la visión que tienes con el Padre.

 En Lucas 5: 1-10, Pedro de verlo como un simple maestro lo termina viendo como el único al cual quiere seguir y servir en la vida.

No te olvides nunca de Dios 

No te olvides de cumplir sus decretos y sus demandas para tu vida. La vida es Dios es mucho más que normas o reglas, sino es saber que su voz y su dedo diseñan una mejor vida para mí que la que yo pueda construir.

No dejes que el dinero y las añadiduras te hagan olvidarle. Cada día sé más generoso porque Él te dio, Él te da y Él te seguirá dando cada día más.

No dejes que los obstáculos, dificultades, tropiezos y pruebas del ayer y del hoy te hagan olvidar que el eterno nunca te dejará. 

Nunca te atrevas a verte fuerte en tu humanidad y en tu fuerza, ten el nombre de Jesucristo cercado a tu boca. 

Cuida de no hacer ídolos a tu alrededor. Que tu talento, que tu don, que tus capacidades, que tu trabajo, estudio, familia, bienes nunca se conviertan en un ídolo que te haga olvidarlo.

Todos los derechos reservado APLICACIÓN LA BIBLIA – 5Cinco

 

 

 

 

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