En la actualidad la sociedad ha tomado diferentes rumbos en cuanto al tema amoroso y de relaciones entre pareja, estas corrientes ideológicas han trastornado la estructura original que Dios creó en cuanto al Matrimonio

Para muchos, el matrimonio se convirtió en una institución, pero no una relación de por vida. 

No podemos negar que Dios desde la creación enfatizó mucho en este tema, formando las bases de la unión entre dos personas. 

Sin embargo, la gran mayoría subestima este gran mandamiento, restándole importancia, y viviendo en desobediencia ante el Padre. Ahora bien, si eres cristiano y deseas agradar al Señor, deberías conocer qué nos dice la Biblia sobre el matrimonio.

Los dos serán uno solo:

Si le damos un vistazo a la sociedad de hoy, podemos entender que todos están buscando la misma cosa, es decir “ser amados”, sin embargo, en este proceso se dejan llevar por sus deseos. 

Precisamente estos son los que llevan a jóvenes y adultos a olvidarse de los parámetros que nos dio el Señor.

Marcos 6:6-9 “pero al principio de la creación, varón y hembra los hizo Dios. Por esto dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne; así que no son ya más dos, sino uno. Por tanto, lo que Dios juntó, no lo separó del hombre.”

Jesús al momento de citar estas palabras estaba confrontando firmemente a los que, lo estaban probando,  quienes sujetos a la ley estaban a favor del divorcio pero sin motivos válidos. 

En esto Jesucristo basándose en el génesis, mostraba la base original del Matrimonio. Veamos más a detalle que quieren decir cada una de sus palabras.

Vs. 6 “varón y hembra los hizo Dios”, es irrefutable el hecho que el Señor creó de manera perfecta la estructura de las parejas. 

El hombre y su mujer son el único modelo que planeó Dios para la humanidad, y por ende un matrimonio debe estar formado por un varón, el cual es la cabeza y su esposa que es la ayuda idónea.

Teniendo en cuenta esto, debemos entender que una relación o matrimonio no puede ser entre personas del mismo sexo o incluir en el matrimonio a un tercer individuo. 

Esto va en contra de la creación original del Padre y de lo que él planeó para nuestras vidas.

 Vs. 7, 8 “Por esto dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne; así que no son ya más dos, sino uno”. Si lo pensamos de manera física, obviamente al casarse siguen siendo dos individuos, pero esta frase va directo a un plano espiritual.

 Pues al unirse no solo lo hacen con un papel firmado, ni con más tiempo juntos, esto va más allá.

Al estar separados, nuestro pensar, metas, deseos, trabajo y preocupación están basados en solo nosotros, en buscar nuestra satisfacción, pero al unirte con otra persona esto se enlaza, ya no son solo tuyas, sino de los dos. Por eso se refiere a que son una sola carne, pues trabajan cada día por el interés propio de satisfacer sus necesidades en todos los ámbitos, como si fueran uno.

Vs. 9 “Por tanto, lo que Dios juntó, no lo separe el hombre.” Dios habló claro, pero nosotros en rebeldía al no tomar debidamente atención a sus enseñanzas y no darle la importancia al matrimonio, rompemos la unión.

Ni las personas unidas en matrimonio, ni alguien externo pueden romper una unión que está cimentada bajo los parámetros de Dios. El matrimonio en amor decide respetarse mutuamente y respetar la voluntad de Dios, luchando cada día por mantenerse unidos.

Rol del Esposo y esposa:

Efesios 5:23 “Porque el esposo es cabeza de la mujer, como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su salvador.”

Dentro del matrimonio, el hombre debe asumir la posición de cabeza, esta es la posición que Dios le otorga, sin embargo  se debe ejercer intencionalmente. 

Con esto nos referimos a que aunque el Padre permitió que el hombre pudiera ejercerlo, este debe buscarlo.

La manera de ser cabeza amerita diversas características en el carácter del hombre, tales como autoridad, responsabilidad y amor para con la mujer y sus hijos, así como Jesús lo ejerció con su iglesia. 

Un hombre dentro del matrimonio es quien toma la dirección, esto siempre en amor, tomando en cuenta que es uno con su esposa.

Ahora bien, la esposa asume el rol de cuerpo, así como la iglesia, ninguna cabeza puede funcionar o realizar tareas por sí sola, necesitas de las extremidades del cuerpo para poder lograr sus objetivos. Las damas dentro de su matrimonio son la ayuda idónea del esposo, pues este aunque tiene las responsabilidades como el sustento del hogar, la mujer es quien complementa su labor.

¿Cómo cuido mi matrimonio?

La biblia nos arroja diferentes enseñanzas con respecto a cosas de las que debemos cuidarnos para no ser irreverentes ante Dios con nuestro matrimonio. 

Enseñanzas tales como que el marido debe ser de una sola mujer (1 Timoteo 3:2), o que las mujeres deben ser sujetas a sus maridos (Efesios 5:24) son algunas de los tantos consejos que Dios proporciona para cuidar el Matrimonio.

Ahora bien, la más importante enseñanza es el “amar”, no como sentimiento, sino como decisión. 

Efesios 5:28 “Así también los maridos deben amar a sus mujeres como a sus mismos cuerpos. El que ama a su mujer así mismo se ama.” Si muchos matrimonios entendieran la profundidad de esto, no habría tantos divorcios.

El amar es una decisión, pues  el esposo voluntariamente se preocupa por su esposa, así como por el mismo, trabaja para proveerle así como si fuera para él y la respeta como si se respetara así. 

Entonces entendiendo esto, no hay cavidad para el desánimo, infidelidad o la vagancia en la relación,  pues nunca harías algo que fuera contra tu propio cuerpo.

El amar, lo enfatiza el apóstol Pablo como una acción que parte de los hombres como cabeza, esto ya que si los hombres lo demuestran, sus mujeres actuarán conforme al trato que les den, esto en sujeción a sus maridos.

El matrimonio es la unión más importante en la sociedad, pues en el matrimonio se encuentran las bases de esta. Sin embargo esto debe estar cimentado bajo las enseñanzas que nos mostró el Señor, las que nos enlazan con su plan original. Así que hermanos, honremos al Padre con matrimonios de bendición, una muestra de su plan perfecto.

Todos los derechos reservado APLICACIÓN LA BIBLIA – 5Cinco

 

 

 

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