Lucas 15: 11

11 También dijo: Un hombre tenía dos hijos; 12 y el menor de ellos dijo a su padre: Padre, dame la parte de los bienes que me corresponde; y les repartió los bienes. 13 No muchos días después, juntándolo todo el hijo menor, se fue lejos a una provincia apartada; y allí desperdició sus bienes viviendo perdidamente. 14 Y cuando todo lo hubo malgastado, vino una gran hambre en aquella provincia, y comenzó a faltarle. 15 Y fue y se arrimó a uno de los ciudadanos de aquella tierra, el cual le envió a su hacienda para que apacentase cerdos.

Esta historia, seguramente la has leído más de una vez, pero hoy con entendimiento te pido que abras tu corazón y permite que Dios te destrabe, y te restaure. 

El hijo pródigo, sin duda  un hombre que lo tenía todo, que estaba muy bien en la casa de su padre, pero algo se incautó en su corazón, y no lo hizo actuar bajo su codicia, tomando una muy mala decisión.  

Cuando leemos la  biblia en este capítulo, vamos viendo algunos elementos que son interesantes  mencionar, uno de ellos es que El hijo pródigo decidió alejarse del padre yendo a un país lejano. ( v.13 otra traducción “provincia apartada” lo traduce como “país lejano”)

No sabemos el por qué lo hizo, pero sabemos que le causó muchas consecuencias. Especulando, podríamos decir que tal vez tenía dudas, o pensamientos de temor, pero antes de ir al altar, decidió mejor huir, y apartarse a un lejano lugar. 

Así hay mucha gente hoy en día, prefieren esconder sus rabias, dolores y frustraciones, apartándose de lo que les rodea. 

Para hacerlo mucho más práctico un país lejano,  puede definirse como cualquier área de nuestra vida donde nos hemos alejado de Dios.

Lo que quiero expresar es que puede ser que cada área de tu vida está en el país lejano o un área específica de tu vida donde te has alejado de Dios.

Un lugar lejano también puede ser una conducta errada, un pecado que nos aleja de Dios. Y por eso, como no nos sentimos adeptos, preferimos escapar de su presencia. 

La historia cuenta que el hijo pródigo llegó a sus  miserias más fuertes, pues una mala decisión, y el alejarse de Dios, lo llevó hasta codiciar la comida de sus cerdos. 

Lucas 15: 16 Y deseaba llenar su vientre de las algarrobas que comían los cerdos, pero nadie le daba. 

Tuvo que pasar mucho tiempo, pues el error lo había llevado a su peor estado. Y es que cuando nos alejamos de Dios, cuando escapamos de su presencia, cuando el pecado nos lleva a renunciar a nuestros propios logros, solo caemos en un abismo de tinieblas, en el que solo seremos atormentados. 

Pero si somos personas creyentes, debemos tener en cuenta que esto no debería ser así, pues deberíamos avanzar sin alejarnos de los planes de Dios para nuestras vidas. 

Pero hay un día que vuelves en ¡Si! 

Lucas 11: 17 Y volviendo en sí, dijo: ¡Cuántos jornaleros en casa de mi padre tienen abundancia de pan, y yo aquí perezco de hambre! 18 Me levantaré e iré a mi padre, y le diré: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti. 

Siempre habrá un día donde renunciaremos a todo pecado que nos acecha, y diremos “me levantaré e iré a mi padre”. Todos tenemos que volver al principio, volver a Dios, volver a su presencia. 

Y el padre en su infinita misericordia, va a restaurar tu vida, y de eso debes valerte siempre. :

La forma en como el padre recibió a su hijo, es la forma en cómo nos recibe Dios: 

Lucas 11: 22

22 Pero el padre dijo a sus siervos: Sacad el mejor vestido, y vestidle; y poned un anillo en su mano, y calzado en sus pies. 23 Y traed el becerro gordo y matadlo, y comamos y hagamos fiesta; 24 porque este mi hijo muerto era, y ha revivido; se había perdido, y es hallado. Y comenzaron a regocijarse.

Todos los derechos reservado APLICACIÓN LA BIBLIA – 5Cinco

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