1 Samuel 15:23 NVI La rebeldía es tan grave como la adivinación, y la arrogancia, como el pecado de la idolatría. Y como tú has rechazado la palabra del Señor, él te ha rechazado como rey».
En ocasiones el ocultismo y las cosas paganas se esconden detrás de la rebeldía. En este pasaje vemos cómo el gran Rey Saúl dominado por su arrogancia o su propia naturaleza, desobedeció la voz y el mandato del Señor.
Leyendo este pasaje puede comprender que hoy en día son muchos los «cristianos» que actúan de forma rebelde, y esto no es solo algo que afecta a nuestros jóvenes.
Podemos seguir a Dios pero con cosas ocultas dentro de nuestros hogares. Podemos seguir a Cristo pero con un corazón dual.
Ahora bien, porqué hago referencia a la Rebeldía, porque sencillamente está es la manera en como muchos actuamos.
Dentro de nuestro mundo interior guardamos orgullo, soberbia, rabia, murmuración, y eso es tan grave como la adivinación.
Saúl pensó que lo hacía muy bien, pero no era así. Estaba dominado por su ego, y no logró obedecer a Dios.
Muchas veces así pasa con nosotros, actuamos desde nuestro ego, nuestra lógica, nuestro raciocinio, pero dejamos a un lado la palabra del Señor.
Hace un tiempo escuchaba de un matrimonio con dos hijos ya adolescentes, que a pesar de tener principios de fe, sus hijos vivían en esternos conflictos. Al buscar la raíz, los padres confesaron que tenían un fuerte pecado de murmuración y desde entonces la casa se volvió un caos.
Cuando uno analiza casos como este puede ver qué el tan simple hecho de pensar que levantar nuestra voz para criticar, murmurar o señalar, es contado cómo rebeldía y esto es peor que la adivinación.
¿Cuáles serían las consecuencias de la rebeldía?
Lo primero, tal como sucedió con Saúl perdemos el propósito en Dios. La rebeldía y la arrogancia son dos elementos que solo harán que el Señor ya no confíe en nosotros.
Lo segundo, comenzaremos a vivir una vida llena de conflictos, peleas, guerras y tormentos, tal y como sucedió con Saúl.
Es por ello que en cada momento debemos analizar muy bien que nos está dominando.
Debemos siempre tener en cuenta que cuando no cuidamos nuestro corazón, nuestra vida de estas cosas, solo estamos alimentando nuestra propia destrucción. Tal y como lo ejemplifica proverbios 16:18 «Tras el orgullo viene la destrucción; tras la altanería, el fracaso».
Evitemos una vida errante, evitemos el desenfreno, evitemos estar siempre sin rumbo sin enfoque. Pidamos a Dios que elimine todas estas cosas de nuestras vidas y nos dé un nuevo corazón.
Todos los derechos reservado APLICACIÓN LA BIBLIA – 5Cinco
septiembre 16, 2023 a las 7:52 pm
amen 🙏 shalom
septiembre 17, 2023 a las 9:13 am
Señor toma nuestro pensamiento para que sean los tuyos puros y caminar con tigo no aportados de ti. amén 🙏
diciembre 17, 2023 a las 12:47 am
bendiciones que nuestro Dios siga añadiendo sabiduría y revelación de su palabra por medio de su Espíritu santo