Cuando aportamos para el reino de Dios, no solo basta con dar dinero, sino que es necesaria una actitud del corazón, la cual debe ser la correcta. Dios toma en cuenta si aportamos con rabia, tristeza, alegría, amor o fe.
Pero, ¿Alguna vez te has puesto a pensar cuál es la actitud del corazón con la que tu aportas para el reino de Dios? En caso de que no lo hayas hecho, a continuación te traemos una breve reflexión sobre la importancia de aportar para el Reino de Dios con fe.
La fe en Dios al aportar, proveerá para tus necesidades
Si bien es cierto que no debemos aportar para el Reino de Dios por interés, no podemos ignorar que Dios nos bendice cuando lo hacemos. Sin embargo, cada persona tiene una actitud diferente cuando va a aportar para el Reino de Dios.
Muchos consideran las ofrendas de la iglesia como una forma de pagar sus deudas o impuestos a la iglesia. Otros, quizás han pensado solamente en términos de dar en la colecta las monedas sueltas que por casualidad tengan en sus bolsillos. La cuestión es que en la Biblia se ofrendaban grandes cantidades de dinero, y lo mínimo que aportaban era el 10%. Al ver esto, muchos pensarán que no pueden hacer esto o que ese tipo de aportes puede desbalancear tu presupuesto, lo que evidencia una total falta de fe.
En verdad, para muchos de nosotros, el gran obstáculo para dar abiertamente es el temor o la inseguridad de que no tendremos luego para cubrir nuestras necesidades. Pero, Dios responde a este temor prometiéndonos que Él proveerá para aquellos que son generosos. De hecho, solo los que confían en las promesas del Señor podrán compartir lo que tienen con liberalidad.
Las promesas de Dios de proveer nuestras necesidades
Prueba de todo lo que se ha explicado antes, es que Dios nos provee de las siguientes promesas:
Hebreos 13:5
Sean vuestras costumbres sin avaricia, contentos con lo que tenéis ahora; porque él dijo: No te desampararé, ni te dejaré;
Por otra parte, en Lucas 12:22-34 Jesús nos dice que no debemos preocuparnos como lo hacen quienes no conocen al Padre celestial. Si Él se preocupa por los pájaros y las flores, ¿cómo no lo va a hacer por nosotros? Podemos dar con generosidad, porque Dios comparte sus bendiciones con nosotros.
Salmos 23:1
Jehová es mi pastor; nada me faltará.
Malaquías 3:10
Traed todos los diezmos al alfolí y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos, y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde.
Aquí Dios nos incita a confiar en Él lo suficiente como para un diezmo. Dios ansía que estemos dedicados a su causa y promete bendecirnos si lo hacemos. Esto no quiere decir que nos haremos ricos, sino que nunca nos faltará lo que realmente nos es necesario.
La prueba de que esto es cierto, es que hasta el momento no existe nadie que de sus ofrendas y diezmos fielmente y que Dios no le haya sustentado. De hecho, hay testimonio de millones de personas a quienes Dios les ha permanecido fiel y les ha provisto y cubierto todas sus necesidades.
2 Corintios 9:8
Y poderoso es Dios para hacer que abunde en vosotros toda gracia, a fin de que, teniendo siempre en todas las cosas todo lo suficiente, abundéis para toda buena obra;
Esta promesa de Dios no deja lugar para el temor. Por lo tanto, es conveniente memorizarla y hacer énfasis en “todo”, por lo que podemos comprometernos a ayudar económicamente a los necesitados y proclamar la salvación de Cristo, porque Dios también se compromete con nosotros. El cristiano puede dar generosamente porque está seguro de las promesa de Dios.
Fe en que Dios hará grandes obras a través de las ofrendas que aportamos
2 Corintios 9:6
Pero esto digo: El que siembra escasamente, también segará escasamente; y el que siembra generosamente, generosamente también segará.
2 Corintios 9:10
Y el que da semilla al que siembra, y pan al que come, proveerá y multiplicará vuestra sementera, y aumentará los frutos de vuestra justicia,
El dinero que entregas para la obra de Dios es como la semilla que se siembra en el campo. Por otra parte, los frutos de la cosecha son como las buenas obras que resultan de nuestras ofrendas. De hecho, hay quienes no dan porque piensan que la pequeñez que pueden dar no servirá de nada. Pero, solo imagina todos los buenos frutos que pueden crecer con el dinero que has invertido en el Reino de Dios: El que sufre hambre se alimenta, el huérfano encuentra hogar, el enfermo se cura y los perdidos espiritualmente encuentran a Cristo.
Por lo tanto, puedes tener la seguridad de que Dios siempre bendecirá lo que pongas a su disposición, tanto para bendecirte a ti, como para bendecir a otros.
Todos los derechos reservado APLICACIÓN LA BIBLIA – 5Cinco
marzo 11, 2023 a las 2:20 pm
Amen Gloria a Dios por siempre
marzo 11, 2023 a las 4:28 pm
amen 🙏
marzo 11, 2023 a las 4:52 pm
Aportar para el Reino de Dios? me gustaria saber en que parte de la biblia menciona que hay necesidad en el Reino de Dios! donde dice que en los cielos hay necesidades y que tenemos que aportar? una pregunta ya que sus ultimos mensajes hablán de puro dinero. ustedes como iglesia ayudan a las viudas? las mantienen? siguen al pie de la letra lo que enseñan las escrituras? o solamente lo que les conviene a ustedes?
porque muchas iglesias de la prosperidad solo son para sus bolsillos y para ayudar al hermano nunca tienen porque hay necesidad en la iglesia.
Espero que este no sea el caso y usted de el diezmo que les dan y las ofrendas no solo sean para llenar sus bolsillos si no para ayudar al necesitado.
que Dios los bendiga y espero que pronto vuelvan a dar mensajes más espirituales y no de dinero.
marzo 11, 2023 a las 9:21 pm
amén🙏🌈gloria a Dios🙏🌈😇
marzo 12, 2023 a las 11:29 pm
Amen y Amén
marzo 13, 2023 a las 10:15 am
Amen Amén
marzo 13, 2023 a las 3:44 pm
amen dios es grande!!
marzo 13, 2023 a las 10:44 pm
Amén, Dios es bueno y generoso
marzo 14, 2023 a las 12:32 am
amén ♥️ te amo mucho 💓 Jesucristo ♥️
marzo 15, 2023 a las 8:24 am
Hace casi 12 años que comencé en el camino del Señor, al principio viví las consecuencias del desorden en la administración de mis finanzas, creí que Dios me libraría de todo eso de un momento a otro, pero no fue así como pensé que seria, al contrario, estuve poco más de 5 años hasta que logre junto a mi esposa saldar la totalidad
de mis deudas, durante el
proceso pudimos
experimentar la Fidelidad de
Dios ya que durante todo ese
tiempo jamás nos faltó del
Maná, del sustento para vivir.
Nos enseñó a manejarnos correctamente y a ordenar prioridades en los gastos. Dios ha sido, es y será Fiel, Gloria a su Nombre 🙌