Muy a menudo escuchamos hablar de Gracia, pero pocas veces entendemos el valor y el concepto que esta palabra tiene para quienes creemos en Dios. 

Hoy quiero hablarte de lo qué es Gracia, y cómo Dios le place otórganoslo. 

Tito 2:11 “En verdad, Dios ha manifestado a toda la humanidad su gracia, la cual trae salvación y nos enseña a rechazar la impiedad y las pasiones mundanas. Así podremos vivir en este mundo con justicia, piedad y dominio propio”.

La gracia de Dios es un regalo inmerecido, aún nosotros en medio de delitos y pecado, el padre con su infinito amor envió a su hijo para otorgarnos la redención, y esto lo hizo por Gracia. 

Hablar de Gracia, es hablar de un regalo inmerecido, del que todos podemos participar, siempre y cuando nos acerquemos a Dios. 

Hay varias historias en la Biblia que me hacen ver como la Gracia de Dios llega a una persona, y la convierte en alguien de valor, esto sin importar su condición. 

La primera es la historia de Mefi-boset

Esta historia comienza con un banquete que había preparado David, en esta oportunidad, el Rey David hace una pregunta, ¿Ha quedado alguno de la casa de Saúl, a quien haga yo misericordia por amor de Jonatán?David manda a llamar a Siba primero, y luego le hace hincapié en la misma pregunta, ¿habrá quedado alguien de la casa de Saúl para hacer misericordia?, a lo que este le responde y le dice “Aún ha quedado un hijo de Jonatán, lisiado de los pies”. 

David pregunta dónde está y lo manda a buscar, una vez que Mefi-boset llega ante el Rey, se postró en tierra y hace un acto de reverencia. David le dice “No tengas temor, porque yo a la verdad haré contigo misericordia por amor de Jonatán tu padre, y te devolveré todas las tierras de Saúl tu padre; y tú comerás siempre a mi mesa”. 

Mefi-boset, era un lisiado que aceptó su condición física, y esta lo llevó a tener una condición espiritual muy pobre, donde él mismo se subestima ante los demás, fue al punto de decirle a David: ¿Quién es tu siervo, para que mires a un perro muerto como yo?

Cuando veo el relato de David con Mefi-boset, puedo entender que este es uno de los relatos más inspiradores que reflejan el valor de la gracia inmerecida. Este hombre no entendía cómo podía ser llamado por el Rey, a pesar de su condición. Pero a David no le importaba eso, David solo quería hacerlo sentar en la mesa del Rey. 

En el versículo 9 en adelante, el Rey David cambia la historia de Mefi-boset y hace esta declaración:

“9 Entonces el rey llamó a Siba siervo de Saúl, y le dijo: Todo lo que fue de Saúl y de toda su casa, yo lo he dado al hijo de tu señor. 10 Tú, pues, le labrarás las tierras, tú con tus hijos y tus siervos, y almacenarás los frutos, para que el hijo de tu señor tenga pan para comer; pero Mefi-boset el hijo de tu señor comerá siempre a mi mesa. Y tenía Siba quince hijos y veinte siervos”. 

Mefi-boset no se sentía digno de sentarse en la mesa del Rey, no se sentía digno de ser llamado por él. Y es aquí donde me gustaría hacerte reflexionar. 

En la mesa del Padre todos caben, sin importar la condición, Dios ya ha preparado una vida de propósito para ti, y en cierto modo, todos tenemos que caminar bajo la visión de comprender que a pesar de nuestra propia humanidad, la Gracia del Padre siempre nos acompaña. 

La gracia es el favor de Dios depositado sobre nuestras vidas. Como lo vemos en la historia de Mefi-boset, un hombre que no se sentía digno para sentarse a la mesa del Rey, pero Dios hace como quiere. 

Un amor sin condición 

El te ama tanto, que su amor va más allá de tu condición. El amor de Dios fue la causa que motivó a dejar su trono por nosotros, por sus hijos, y esto es GRACIA.

Un sacrificio que humanamente no podremos entender, algo que sobrepasa nuestra lógica, pero a esto le llamamos GRACIA inmerecida.

Fue este acto en la Cruz que perdonó nuestros pecados, que nos hace nuevas personas, y nos permite vivir en libertad. 

Si has fallado, nunca es tarde para regresar a Dios. Nuestro señor en su infinita misericordia es capaz de lavar tus pecados, e inclinar su trono hacia ti. 

No te sientas menos, no pienses que no tienes otra oportunidad, no subestimes lo que Dios te ha dado. El señor pagó un precio muy alto por ti en la Cruz del Calvario, y esta GRACIA inmerecida es la que te ha encontrado el día de hoy. 

Eres salvo por Gracia, y esto es algo que aunque no merecemos, Dios le complace dárnoslo. Efesios 2: “8 Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; 9 no por obras, para que nadie se gloríe. 

Todos los derechos reservado APLICACIÓN LA BIBLIA – 5Cinco 

compartir por messenger
compartir por Whatsapp