“Mirad cuán bueno y cuán delicioso es habitar los hermanos juntos en armonía! Es como el buen óleo sobre la cabeza, el cual desciende sobre la barba, la barba de Aarón, y baja hasta el borde de sus vestiduras; como el rocío de Hermón, que desciende sobre los montes de Sion; porque allí envía Jehová bendición y vida eterna” Salmo 133:1-3
Hospital del alma
La iglesia tiene un enorme valor en la sociedad porque es uno de los pocos sitios donde conviven, en perfecta armonía, personas de las más diferentes capas sociales. Mientras en todos lados se levantan muros que dividen a las personas por la condición económica, intelectual, la edad o aún el color de piel, en la casa del Señor, eso no sucede.
Es hermoso descubrir también que es como un lugar de refugio donde podemos llorar con libertad. En el mundo no se permite mostrar los ojos llorosos porque eso es un signo de debilidad, o de dolor, o de fracaso y en la escala de valores que maneja, los aceptados son los exitosos, los que ríen, lo que parecen felices.
La iglesia es como un hospital del alma donde se vendan las heridas de los que llegan lastimados por la vida. Es hermoso pertenecer a una congregación donde nos sintamos como en nuestra propia casa. Donde podamos abrazarnos sin vergüenza. Donde podamos mostrarnos tal cual somos, sin caretas, sin simulaciones, donde podamos expresar un amor sin fingimiento.
Un deleite
“Deléitate así mismo en Jehová, Y él te concederá las peticiones de tu corazón” Salmo 37:4
El Señor no quiere forzarnos a seguirlo, simplemente espera que nos acerquemos a Él con un corazón sincero y humilde. No quiere forzarnos o tratar de manipularnos, sino que nos deleitamos en su presencia. Nuestro Padre nos está esperando con sus manos extendidas, allanando sendas y experimentando una relación como la que tenía Adán mientras habitaba en el Edén.
Deleitarnos en el Señor, implica disfrutar cada momento, cada etapa de nuestra vida junto a Él. Dios estableció una promesa de conceder las peticiones de aquellos que disfrutan la vida que viene del trono eterno. No existe ninguna restricción para acercarnos a Dios, solo la de alegrarse por todos los beneficios que emanan de su presencia.
El congregarnos es vital para la vida de todo cristiano porque permite crecer en entendimiento y revelación acerca de la palabra de Dios.
“Y todos los días, en el templo y por las casas, no cesaban de enseñar y predicar a Jesucristo” Hechos 5:42
El propósito de congregarnos
“Preocupémonos los unos por los otros, a fin de estimularnos al amor y a las buenas obras. No dejemos de congregarnos, como acostumbran hacerlo algunos, sino animémonos unos a otros, y con mayor razón ahora que vemos que aquel día se acerca” hebreos 10:24-39
Como cristianos, tenemos un llamado a instruirnos en la verdad de su palabra y cuando determinamos participar de las reuniones congregacionales, es allí donde Dios forja nuestro carácter y nos capacita para ser hijos de Reino.
El versículo 24 nos enseña que el propósito de congregarnos es para estimularnos y animarnos. La palabra estimularnos significa: provocarnos un alto grado de calor, temperatura alta, animarnos al amor y a la vida eterna, buenas obras, es decir, no seguiremos siendo los mismos a medida que nuestra fe se expande en la casa del Señor.
La biblia nos exhorta a no dejar de congregarnos como algunos tienen por costumbre, esto es más que un consejo, es una demanda divina para blindarnos de las trampas de las tinieblas. Dejar de congregarse significa un alejamiento progresivo y continuo, un enfriamiento sutil. La idea básica no es un simple “dejar de asistir”, sino desertar, lo cual lleva a dejar de recibir las recompensas que solo se obtienen en su presencia.
El cristiano que no se congrega, suele tener un concepto equivocado de sí mismo, por mucho que diga que se alimenta leyendo la Biblia, o mediante programas de radio, televisión o internet, no está haciendo lo que debe hacer si no se congrega y por ende corre el riesgo de quedar fuera de la voluntad de Dios, y esto es necesario reconocerlo.
Dos o tres congregados
“Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos” Mateo 18:20
Muchas veces intentamos buscar al Señor en lugares donde Él no se encuentra. Aunque es un Dios omnisciente que conoce todas las cosas y omnipresente que está en todo lugar pero, para poder ver su bendición, es necesario estar unidos en su nombre.
Cuando nos reunimos en un lugar para lamentarnos, quejarnos, criticar, allí Dios no puede obrar con su poder. Es por eso que es importante darle sentido de propósito a todo lo que hacemos en la nueva vida en Cristo. Esto nos lleva a reordenar todas las cosas que hacemos. Como hijos de Dios necesitamos revisar y corregir en que, y con quien invertimos nuestro tiempo, porque estamos llamados a ser efectivos en todo lo que hagamos.
El Señor no puede obrar en lugares donde Él no es el centro. Cuando nos congregamos, tenemos la seguridad de poder ver respuestas milagrosas, puertas abiertas a nuestro favor, ver su gracia derramada, ¿Por qué? Porque Jesús es el protagonista, el motivo por el cual nos reunimos y es allí donde envía su bendición. “Porque allí envía Jehová bendición y vida eterna” Salmo 133:1-3.
Es importante destacar que el congregarnos es un acto sumamente espiritual, no depende de nuestras emociones y sentidos. No se trata de contar con las ganas suficientes o esperar que todas las condiciones estén dadas para poder llevarlo a cabo. La palabra de Dios nos enseña en 2 Corintios 3:17 “el Señor es Espíritu; y donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad”.
Nos conviene estar en su presencia para recibir la libertad que viene de su trono, por eso no negocies congregarte, que nada te robe la bendición de estar en el lugar correcto donde Dios ha determinado que te desarrolles en todas las áreas y te encuentres con tu propósito eterno.
Todos los derechos reservado APLICACIÓN LA BIBLIA – 5Cinco
noviembre 5, 2021 a las 7:02 pm
Amén. muy hermosa la reflexion Gloria DIOS🙏🏻🙏🏻🙏🏻🙏🏻
noviembre 6, 2021 a las 1:19 pm
está reflexión me gustó y me puso a pensar mucho
por que yo aveces no voy ala iglesia por e motivo pero me dado cuenta que haya le pudo contari motivo al señor.
gracia por esta reflexión.
Amén
noviembre 7, 2021 a las 12:05 am
Es lo maximo congregarce, cuando no voy no me siento igual, siento un vacio en mi alma!!esta Reflexion me encanta por que es verdad, en la Iglesia el protagonista es nuestro padre amado, y todos vamos a adorarle con todo nuestra alma y con todo el corazon!!Amen En donde puedes llorar, alabar, bendecir a nuestro padre, Oh padre mi alma te alaba.Dios Bendiga a todos Hermanos en la Fe🙌🙏❤
noviembre 10, 2021 a las 3:00 pm
muy feliz de lo bien que estoy con la biblia