Veamos la historia de Pedro al negar al Señor tres veces, pasó de ser un discípulo seguidor de Jesús a ser nuevamente un pescador, volvió a su vida antigua porque fracaso como seguidor de Cristo, pues él mismo lo negó y al negarlo sintió que su vida como cristiano había fracasado.

En medio de esta historia que pareciera de fracaso, el Señor Jesús se le aparece a Pedro en una noche en donde no había pescado nada, y hace que tenga una pesca gloriosa, pero sabemos que se le presentó para hacerlo despertar y levantar de lo que para él fue una vida fracasada. Juan 21:6

Si caemos tenemos mil oportunidades de levantarnos

Aprendamos algo, si caemos Él nos levantará, solo debemos levantar nuestra mirada a un padre misericordioso como lo es Jesús, debemos aprender de los errores del pasado y comprender que Dios redime nuestras vidas por más grave que haya sido el error.

Jesús se le presentó a un grupo de discípulos que pensaron que habían fracasado y aun en medio del dolor les muestra un milagro para que ellos vieran que nada estaba perdido, al contrario todo había sido ganado y el Señor había vencido, pues resucitó en gloria y poder.

Al espíritu de fracaso se le reprende

Pedro tuvo un momento fallido en su vida, pero el padre se le presentó para que no asumiera el fracaso como un estilo de vida, al contrario le entregó su iglesia. Y es que podemos pasar por circunstancias pero en todas se debe glorificar el Señor.

No puedes asumir el fracaso como algo normal o rutinario en tu vida, repréndelo, porque la palabra dice que en Cristo somos más que vencedores. Si has sido víctima constante de eventos adversos y de pérdida ha llegado el momento de reconocer al espíritu de fracaso y echarlo fuera.

Pedro se había quitado sus vestiduras e identidad aceptando el fracaso como un estilo de vida, entonces El Señor se le apareció para que entendiera que un episodio gris no define nuestras vidas y que sobre él había una palabra.

Quebrantamiento es desligarse del fracaso

Juan 21:17 El Señor le pregunta por tercera vez a Pedro que si lo amaba y él se entristeció, su corazón se quebró, quedó desnudo y expuesto delante del padre y en ese momento el Señor le soltó la bendición más grande sobre su vida, le entregó su iglesia, sus ovejas.

Desde ese momento ya Pedro no fue el mismo, más nunca volvió al lugar de fracaso y se convirtió en el apóstol Pedro. Dios quiere hacer lo mismo con sus hijos, llevarnos a un punto de inflexión en donde nuestros corazones queden expuestos a la voluntad del padre y recibamos su recompensa.

Rompe lo que te limita

Todo pensamiento limitante te hace estar cómodo y olvidar que Dios quiere llevarte a una nueva dimensión, muchas personas prefieren quedarse en el fracaso, lavando las redes o intentando pescar en las noches oscuras.

Dios quiere que rompas con aquello que limita tu vida, Él no quiere que vivas atado al fracaso, Él quiere darte una pesca milagrosa, pero es necesario avanzar, levantar la mirada, ponerte las vestiduras de un hijo de Dios, olvidando el pasado y procurando seguir al blanco que es Cristo Jesús.

Prefieres lavar las redes o ser un pescador de hombres

Tienes dos opciones: lavar redes o ser un productor de milagros, El Señor le enseñó dos panoramas a Pedro, pasar toda la noche tratando de pescar y lavar redes o ser autor de lo que sería la nueva historia de la humanidad, y éste escogió la mejor parte.

Dios te ve diferente a lo que estás padeciendo o viviendo, él te ve diferente a como tú te ves, pero es necesario que determinar qué camino escoger, la voluntad del padre o tu voluntad. Lavar las redes es fracasar es dar vueltas en un mismo lugar, mientras nuestras miradas estén en lo doméstico jamás veremos la gloria de Dios sobre nuestras vidas.

Levanta un clamor desde la opresión

Desde la opresión levanta el clamor, Pedro estaba siendo procesado pues el recuerdo de negar a su señor tres veces lo atormentaban, pero aun así, le demostró por medio del clamor al Señor tres veces que lo amaba.

Juan 21:15-17 Pedro clamó y declaró lo que él era por tres veces, recibiendo la liberación de su Señor. En medio del fracaso y opresión por la cual puedas estar atravesando levanta un clamor que revierta todo pronóstico, sostén la palabra y recuerda quien eres en Cristo Jesús.

En donde fracasaste te harás fuerte

Jesús no te saca de tu lugar de fracaso, el saca el fracaso de tu vida, el endemoniado de Gadareno no se fue del lugar al contrario evangelizó y levantó una iglesia en su lugar de fracaso. Vuelves al lugar en donde perdiste, fracasaste, lloraste, pero esta vez no vuelves solo, Él está contigo.

Pedro no volvía solo, Él maestro estaba con él, Jesús no fue a pescar esa noche, fue a levantar a Pedro y reprender ese espíritu inmundo de fracaso que quería hacer que el abortara el propósito por el cual había sido llamado.

Dios te hará fuerte, serás dimensionado, libertado y restaurado porque en Cristo eres un vencedor.

Todos los derechos reservado APLICACIÓN LA BIBLIA – 5Cinco

 

 

 

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