Nunca veas el problema de otro insignificante si no entiendes su proceso, ni el contexto. La historia de José el soñador es el mejor ejemplo de una vida al estilo de guion de películas, en las que hay un inicio hermoso, luego un proceso doloroso y por último un final feliz. En Génesis 37 al 45 vemos la historia de José.

Todos pasamos por este guion, primero Dios nos habla, luego la palabra es probada y al final si permanecemos la palabra se cumple y la promesa se hace una realidad. En la vida de cualquier hijo de Dios hemos pasado por estos tres escenarios y es más que necesario vivirlos.

Hay un guion divino ya escrito para ti

Debes comprender que en tu fe hay un patrón, Dios, circunstancias y Dios, nunca quedarás ahogado en el medio siempre habrá un final glorioso para ti. La noche no dura para siempre, al amanecer sale el sol.

Así como la semilla para dar fruto debe caer en tierra y morir, así pasa con la vida de fe en el hombre, para que la palabra se cumpla debe haber un proceso de quebrantamiento en nuestra vida de fe.

Dios siempre llega primero

No hay ningún proceso para el cual Dios no nos haya preparado con su palabra, Dios siempre llega antes, él no llega tarde, la palabra dice que en el principio Él ya estaba, en la vida de José Dios estuvo antes mostrando lo que haría con él.

Dios está, antes, durante y al final de nuestras vidas, porque es omnipresente, omnipotente. El siempre está al control de cada situación, así como el que siembra una semilla la cuida, igual pasa en nuestras vidas Jesús está al cuidado.

Antes del proceso Dios te dio el sueño

Antes de pasar a ser vendido por sus hermanos y luego encarcelado, ya José tenía depositado en su espíritu una palabra un sueño de parte de Dios y ese mismo sueño fue su bandera para sostenerse en el proceso.

Antes de cualquier dolor Dios te dará la confesión necesaria para levantarte y avanzar. Mantén la calma, confiesa la palabra y sigue adelante, José se sostuvo quieta y reposadamente en la palabra que Dios le había dado.

Dios llena nuestras vidas de testimonio

Llega un día en que los sueños dejan de ser sueños y se convierten en palabra viva, en realidad, un día José dejó de soñar y comenzó a vivir de lo que Dios le había mostrado. Si eres fiel a su palabra y ya has experimentado el proceso de la fe en tu vida, El padre llenará tus días de testimonios.

Entiende que, Dios no fabrica el dolor, muchas veces son pruebas o lo buscamos nosotros mismos, pero el Señor si utiliza el proceso para bendecirnos y dimensionarnos. José lo entendió y en medio del proceso no dejes de buscar el rostro de Dios. Porque el amor de Dios nunca deja de ser.

Procura siempre tener un plan

José siempre tuvo un plan en cómo hacer cumplir la promesa de Dios, no es que vamos a ayudar a Dios es que debemos entender que Dios nos bendice pero el cómo debemos descubrirlo y para eso necesitamos visionar y tener una dirección clara.

Lo absurdo de Dios siempre se manifestará cuando somos administradores de su gracia, José le dio al faraón no solo revelación de sueños sino que le enseñó a administrar la tierra y esto lo llevó a ser el señor de la tierra.

Este principio no podemos olvidarlo, si haces prosperar el lugar, luego el lugar te hará prosperar a ti. Eso es administrar la fe. 

Al final Dios siempre estará con nosotros

Nunca pienses que tu final será incierto o lleno de dolor, Dios siempre estará para ti, Él tiene un final de poder y resurrección sobre tu vida. La palabra dice que las tinieblas pasan pero la luz de Dios alumbra para siempre.

Isaías 35:4 dice: que Dios viene con retribución con pago, que el mismo viene y nos salvará. No estás solo en esta historia, Dios está contigo.

Todos los derechos reservado APLICACIÓN LA BIBLIA – 5Cinco

 

 

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