Lucas 8:43-48 Este es el relato de la mujer del flujo de sangre, ella padecía de esta enfermedad por 12 años, había gastado sus fuerzas, sus recursos, sus finanzas y no consiguió respuesta ante el azote que vivía.

Lo más seguro es que la enfermedad a esta mujer la llevó a estar en el suelo y padecer de este sufrimiento por tanto tiempo sin hallar respuesta. Hay mucha gente padeciendo alrededor. Esta es la realidad de muchas personas hoy.

Hay un peligro social llamado indiferencia

Indiferencia es no darte cuenta de los males que aquejan, no al mundo, a la gente alrededor. En el texto la mujer enferma corre a Jesús y toca su manto, el maestro pregunta quien lo toco pero los que le seguían fueron indiferentes al dolor de ella cuestionando la pregunta del maestro.

Muchos adolescentes indiferentes, niños indiferentes, hombres indiferentes, políticos indiferentes, hombre de fe indiferente. 

Hay multitudes oprimidas buscando respuesta en Jesús pero no podemos ser indiferentes a su dolor.

Hoy muchos sufren esperando y están buscando una salida

Hay gente que se arrastra alrededor, que apenas y pueden vivir, apenas sobreviven económicamente. Niños y adolescentes huérfanos. Algunos huérfanos de padres y otros huérfanos de amor. Matrimonios que su condición es insoportable.

Mucha tristeza alrededor, mucha esclavitud alrededor, pecados, dolor, vacíos, tristezas, perdidas, enfermedades, engaños, no importa, pero mucha gente se arrastra y necesita llegar a Jesús.

Muchos quieren ayudar a pero la única forma de ayudar es si Jesús está en los corazones.

Pero también hay gente que le molestan las multitudes

Indiferentes totalmente a los demás, oídos cerrados, esa fue la respuesta de Pedro “Maestro la multitud te aprieta y oprime, y dices ¿y dices quién me ha tocado?” Los discípulos estaban ya cargados de la multitud, pero se les olvidaba que su Señor había venido por esa multitud.

Nunca olvides que el Cristo que habita en tu corazón no es solo para ti, es para la multitud que lo necesita tanto como tú.

Suena un poco dramático, pero cada vez que celebres, mira alrededor, cada vez que comas, mira alrededor, cada vez que rías, mira alrededor, cada vez que des gracias, mira alrededor.

Hoy el manto de Jesús no está pero está el manto de sus seguidores

Deja que la gente se acerque a ti, abre tus oídos y escucha los que gritan, los que piden ayuda, llegó el momento de tener discernimiento que es inteligencia espiritual más emocional enfocada para ayudar a alguien.

Hoy alguien necesita a Jesús en su vida, en su casa, en sus finanzas, hoy alguien te necesita, hoy es el momento de bendecir a quien lo necesite.

Ten compasión por las multitudes

La frase del maestro fue: “alguien me ha tocado” Lucas 8:46 no importa cuán grande o pequeño parezca un problema. Hay un Dios que identifica a los que les buscan.

Jesús te conoce, nada es muy insignificante para no llamar la atención de Jesús. No menosprecies nunca los problemas o comentarios de la gente que te rodea.  Cuando amas, das valor a todas las cosas y personas. 

Tener Empatía es esencial

Juan 8:7 Quien esté libre de pecado que tire la primera piedra, que frase tan célebre y cuanto ha traspasado los tiempos, pero aún está vigente porque muchos tenemos las manos llenas de piedras para acusar a nuestros hermanos.

Empatía no es otra cosa que soltar las piedras, no podemos ponerle una medición a la condición de cada persona. Muchas personas están esperando acciones de gracia y no piedras. Soltar la piedra es dejar de condenar, dejar de hablar de otros, dejar de murmurar, dejar de herir.

Empatía es conectar con las personas

Empatía es cuando no te gustan los errores de las personas pero aprendes a amarlos a pesar de. Hay gente que odia el pecado pero termina odiando a las personas también.

Jesús no aplaudió el pecado de la mujer adúltera, fue muy claro (“No peques más…” Juan 8:11). Seamos intolerantes a lo ajeno a Dios, pero tolerantes a la creación de Dios, que es la gente.

Un Dios que se inclina

Jesús es un Dios que se inclina ante una mujer acusada de adulterio, Jesús no la apedreó, se inclinó. La perdonó y la levantó. Se inclinó cuando siendo Dios se permitió nacer en un pesebre.

Se inclinó cuando se permitió trabajar en una carpintería. Se inclinó muchas veces la permitirse dormir en una barca de pescar. Se inclinó cuando permitió que lo escupieron y abofetearon.

Se inclinó cuando clavaron sus manos, pie y una lanza lo traspasó. Se inclinó cuando vio a una mujer digna de ser condenada, pero se inclinó.

Un Dios cercano, envió a su hijo y fue cercano

Siendo Rey se inclinó para lavar los pies de gente indigna que le negó y traicionó, no importa, aún se inclinó. Necesitamos gente de fe cercana, que aprenda a inclinarse. 

Eso se llama gracia, es tiempo de transmitirla y recibirla, extiende amor, servicio, compasión, tolerancia porque Dios lo hizo contigo. Recibe amor, una nueva oportunidad, porque Dios tiene planes contigo.

Todos los derechos reservado APLICACIÓN LA BIBLIA – 5Cinco

 

 

 

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