“Y a ti te daré las llaves del reino de los cielos; todo lo que atares en la tierra será atado en los cielos; y todo lo que desatares en la tierra, será desatado en los cielos”. Mateo 16:19

La oración está basada en un principio de autoridad, que se manifiesta en nuestra vida a través del poder del Espíritu Santo. Dicha autoridad viene dada desde el día que Dios creó al hombre, por eso, la biblia establece en Génesis 1:26 al 28 lo siguiente:

 “Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra. Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó. Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra”

Estos pasajes revelan la autoridad que posee el hombre sobre todas las cosas, y al orar, se crea un dominio sobre lo que ocurre a su alrededor. Un hombre llamado John Wesley dijo: “Dios no hace nada sino es en respuesta a una oración”.

 La oración no es una opción

Cuando oramos, se crea la atmósfera correcta para que el cielo intervenga en los asuntos de la tierra. Es por eso que no podemos ver la oración como una opción, ya que ésta es vital para para poder ser efectivos en todo lo que emprendamos y desarrollemos en nuestras vidas.

La oración permite desarrollar una vida de gratitud delante del Señor, y de esta manera cumplir con la voluntad que Dios diseñó para sus hijos.

Basamento bíblico

“Estén siempre alegres, oren sin cesar, den gracias a Dios en toda situación, porque esta es su voluntad para ustedes en Cristo Jesús” 1 tesalonicenses 5:16-18. 

“No se inquieten por nada; más bien, en toda ocasión, con oración y ruego, presenten sus peticiones a Dios y denle gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, cuidará sus corazones y sus pensamientos en Cristo Jesús” Filipenses 4:6-7.

Estos textos bíblicos, nos afirman como la oración no solo trae respuestas, sino como también tiene la capacidad de transformar nuestro ser interior. Estar siempre alegres, no inquietarse por nada, una paz indescriptible, sin duda son frutos que se manifiestan al desarrollar una vida constante de oración.

Jesús, el modelo perfecto

“Levantándose muy de mañana, siendo aún muy oscuro, salió y se fue a un lugar desierto, y allí oraba” Marcos 1:35

Jesús entendía la importancia de tener una vida devocional cada mañana. Esto requiere determinación y firmeza ya que esta actitud, permite colocarnos por encima de toda situación y de esta manera no ser sorprendidos por las circunstancias.

La oración no se practica para cubrir un espacio, o en caso de emergencia. Jesús nos enseña que la oración es un estilo de vida que se desarrolla diariamente. Toda persona que practica la oración, evita muchos problemas, ya que su vida es librada de la inseguridad y la confusión por seguir el modelo perfecto de Jesús.

La oración te libra del engaño

Simón, Simón, mira que Satanás ha pedido zarandearlos a ustedes como si fueran trigo. Pero yo he orado por ti, para que no falle tu fe. Y tú, cuando te hayas vuelto a mí, fortalece a tus hermanos” Lucas 22:31-32

Sin duda la oración te da cobertura y protección. Tal fue el caso de Simón Pedro, quien es advertido por Jesús, que su enemigo, ha pedido estorbar, molestar su propia vida y le pide que en medio de la prueba su fe no falte. 

Son esos casos donde ocurren cosas las cuales no agendamos, sin embargo nos suceden. La oración te brinda cobertura y protección y Simón fue testigo de ello. 

Caso particular

Simón Pedro, negó al Señor Jesús tres veces. Te aseguro que esta acción nunca estuvo en sus planes. En su mente real lo que había era el ferviente deseo de ser fiel a Dios. Puede ser también el caso de muchos cristianos hoy, donde su mayor deseo es el anhelo ardiente de servir a Dios. Y en medio de tal pretensión, puede llegar ese momento no planeado donde la fe es probada para alcanzar un nuevo nivel.

En un tiempo de oración profundo, el Señor pudo discernir como el mismo satanás determinó atacar la vida de Simón. Jesús cuando vio el ataque en contra de su discípulo rogó al Padre y lo guardó para que no se perdiera.

Simón sufrió una gran prueba, una batalla mental, pero la oración ferviente del maestro impidió que su propósito cayera por tierra.

La clave es la oración

Aunque Simón Pedro negó a Jesús tres veces, la verdad es que, si no fuese por la oración de Cristo, satanás hubiese hecho de Pedro otro Judas, pero la oración lo impidió.

Esto nos enseña que, si tu vida se encuentra bajo la cobertura de la oración, nada podrá hacerte caer.

 La clave está en saber que la oración es una llave que Dios nos entrega para atar y desatar tal cual lo enseña la biblia en Mateo 16:19  “Y a ti te daré las llaves del reino de los cielos; todo lo que atares en la tierra será atado en los cielos; y todo lo que desatares en la tierra, será desatado en los cielos”.

Nótese que se refiere a los cielos, no solo el cielo. Esto es porque la oración abarca, cubre e influye, sobre todo, lo visible e invisible. Sean principados, potestades, huestes de maldad, absolutamente nada se puede resistir al poder de la oración.

Sigue el modelo de Jesús, haz uso correcto de la llave que Dios te entregó y determinante a vivir bajo la cobertura divina que solo te brinda la oración. 

Recuerda, con oración todo, sin oración nada.

Todos los derechos reservado APLICACIÓN LA BIBLIA – 5Cinco

 

 

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