Lucas 22:14-15

Cuando era la hora, se sentó a la mesa, y con él los apóstoles. Y les dijo: ¡Cuánto he deseado comer con vosotros esta pascua antes que padezca!

Contexto de los versículos

Cuando el Señor iba a morir en la cruz, él tiene su última cena con los discípulos y llama muchísimo la atención, como Jesús dice; no saben cuánto había anhelado estar con ustedes hoy. Pero, él había estado con los discípulos todos los días, todo el día, por lo que es raro que les haga este comentario.

No obstante, Jesús estaba en el pico de su ministerio haciendo milagros y constantemente rodeado por mucha gente. Por lo tanto, cuando se está muy ocupado y rodeado de tantas personas, es fácil quitar la atención de aquellos con los que realmente se quiere compartir. Esto es quizás lo que le había pasado a Jesús y sus discípulos.

Esta es la razón por la que cuando es la pascua y Jesús está celebrando esta cena previa a su muerte, dice yo no había anhelado que viera este tiempo con ustedes. Esto es quizás porque él sabía que su hora había llegado. 

Es común que cuando las personas saben que su hora ha llegado, quieran decir lo más importante a sus familias y eso es lo que Jesús hace en esa cena. Primeramente, uno les modela cómo va a ser la vida de ellos en servicio a los demás y después confronta a sus discípulos. A uno de estos es a Pedro, y les avisa lo que va a pasar, como su corazón va a flaquear en medio de la prueba.

Jesús en esta escena les anticipa que va a venir el momento en donde van a herir al pastor y las ovejas van a salir corriendo. Esto era lo que Jesús anticipaba sobre el momento en que, después de su muerte, estarían dispersos, con dudas e incertidumbres, sin saber qué vendría después. Sin embargo, sin duda ese momento les sería de refrigerio espiritual sin que ellos lo supieran.

Aplicación para nuestras vidas

De todos los momentos en la Biblia en los que Jesús estuvo con sus discípulos, este es uno de los más emblemáticos y lo más impactante es la forma como les declara que este momento lo anhelaba. Esto nos refleja lo mucho que Jesús disfruta de los momentos que pasa con nosotros y cómo estos momentos nos edifican.

En estos momentos, podemos expresarnos libremente ante el maestro y exponer lo que pensamos o cómo nos sentimos. Pero, también, Jesús lo aprovecha para que, a través de su palabra, edificarnos y prepararnos para lo que vendrá en nuestras vidas, ya sea bueno o malo.

Toma en cuenta que este fue un momento en que Jesús y los discípulos se apartaron de sus ocupaciones en el ministerio. Esto nos da a entender que si bien es importante el trabajo que hacemos en el ministerio y en la iglesia, lo más importante son los momentos que pasemos a solas con el maestro.

De hecho, esos momentos a solas con nosotros, Jesús también los anhela y los disfruta tanto como nosotros. Es durante este momento que recibirás el pan que representa la palabra de Dios y el vino que representa la revelación, para poder afrontar lo que venga.

Reflexión final

Jesús anhela estar contigo, cenar contigo y hablarte en intimidad. Esto es algo que no vas a conseguir trabajando con Jesús en el ministerio como los discípulos, sino en un encuentro privado con él.

Por lo tanto, es momento de que tomes conciencia de que Jesús te anhela y te espera en tu lugar privado. Vuelve hoy a hablar con él y a escuchar atentamente lo que él te tenga que decir. Te aseguro, que él te espera con los brazos abiertos y nunca estará ocupado para atenderte.

Todos los derechos reservado APLICACIÓN LA BIBLIA – 5Cinco

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