En muchas ocasiones asociamos la madurez con personas de avanzada edad, esto para nada es cierto. Muchos, siendo bastante adultos aún son personas sin madurez. El camino sabio y prudente es el que te lleva a conseguir la verdadera madurez. 

1 Corintios 14:20 Hermanos no seáis niños en la manera de pensar, más bien sed niños en la malicia, pero en la manera de pensar sean maduros. 

En Corintios, vemos una clara muestra de lo que Dios desea en función a la madurez, aunque a veces hacemos lo contrario y terminamos siendo niños en la madurez y creyendo ser maduros cuando actuamos con malicia. 

La madurez en algunos casos se da con el transitar de la vida, los procesos que vivimos nos enseñan las acciones correctas que debemos tomar; sin embargo, por medio de la palabra, el camino de esta madurez se consolida de una forma más fuerte. 

No se trata de dejar tu vida, ni la felicidad a un lado, sino de actuar de forma correcta en los momentos más confusos. 

1 Corintios 13:11 Cuando yo era niño hablaba como niño, pensaba como niño, razonaba como niño, pero, cuando llegue a ser hombre dejé las cosas de niño. 

¿En qué debo pensar para llegar a la madurez?

Uno de los aspectos más puntuales que nos alejan de la madurez son los impulsos, estos son llevados por deseos de pasiones que en ocasiones creemos son incontrolables. Los impulsos pueden llevarnos a tomar las decisiones más frustrantes de nuestra vida, y acarreando consecuencias innecesarias. 

Un impulso controlado es una sabia decisión y es el paso correcto de vivir en madurez. En los frutos del Espíritu encontramos acciones sabias que nos llevan a la madurez. 

Gálatas 5:22-23 Más el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fidelidad, mansedumbre, dominio propio, contra tales cosas no hay ley. 

Bastante interesante si buscamos un camino que nos lleve a madurar, entre los frutos del Espíritu cuando hablamos de madurez debemos resaltar el dominio propio. Hablamos de los impulsos ¿recuerdas? Para combatir estos impulsos necesitamos tener dominio propio. 

¿De qué somos capaces? ¿Qué podemos soportar? Y ¿cómo debemos enfrentar algunas situaciones?

Ser maduro no significa que estas apto para ir de frente contra la maldad y el pecado. De hecho, si observas bien los frutos del Espíritu todos te llevan a aguantar, soportar, y controlar nuestra carne. 

Vamos a presentarte otro texto bíblico que nos da otra cara de la madurez, 2 Timoteo 2:22 huye, pues de las pasiones juveniles, sigue la justicia, la fe, el amor y la paz, con los que invocan al señor con un corazón puro. 

Si desglosamos el verso la primera parte nos deja muy claro como Pablo le indica a Timoteo huye de las pasiones juveniles. No los insta a enfrentar o pelear en ellas, le dice HUYE, sinónimo de alejarse, mantenerse muy a distancia de ellas. 

En la segunda parte del texto encontramos los frutos del Espíritu, nuevamente alcanzando el camino de la madurez a través de ellos. Sigue la justicia, la fe, el amor y la paz. Actitudes que nos dan un comportamiento sabio, amoroso y muy prudente. 

El corazón puro gracias a la madurez

Colosenses 1:9-10 Por esta razón, también nosotros, desde el día que supimos, no hemos cesado de orar por vosotros y de rogar que seáis llenos del conocimiento de su voluntad en toda sabiduría y comprensión espiritual, para que andéis como es digno del Señor, agradándole en todo, dando fruto en toda buena obra y creciendo en el conocimiento de Dios;

Le estás pidiendo a Dios la oportunidad de cambiar y madurar, lo que realmente necesitas es estar en intimidad con Él. Solo de esta forma conocerás cuál es su voluntad en tu vida, darás pasos correctos y tus palabras serán de mucha sabiduría, consejos oportunos para quienes te rodean. 

El conocimiento y la comprensión espiritual de la que habla el texto se consiguen cuando conocemos la voluntad de Dios. Así mismo, es ese camino de madurez el que nos lleva a dar frutos de arrepentimiento, buenas acciones, y el crecimiento que quizás hoy estás buscando. 

¿Cuál es el primer paso entonces? Honestamente, solo es la determinación de orar constantemente, leer su palabra diariamente y ser persistente en el camino de la fe. 

Consejos para comenzar

Si bien ya tienes la disposición y quieres dar el hermoso paso que abre camino a la sabiduría y madurez, entonces comencemos con algunos consejos muy prácticos.

  1. Sé constante en la oración: muy temprano dedica ese tiempo hermoso y muestra ese agradecimiento con tu creador. Minutos de amor, adoración e intimidad. 
  2. Persiste en la lectura: diariamente leer una porción bíblica y medita en ella. Podemos comenzar leyendo proverbios un libro que imparte sabiduría de principio a fin. Luego comenzar con el evangelio de Juan, así verás nuestro mayor modelo a seguir y las sabias decisiones que nos dejó para cumplir. 
  3. Deja que su Espíritu te guíe: es así como realmente podemos caminar en madurez, los frutos del espíritu son una muestra clara de cambio. De que podemos ser prudentes y sabios en los momentos más difíciles, lejos de los impulsos y pasiones de la vida. 

Solo queda seguir persistiendo y aun cuando cometas un error, solo pide perdón y sigue, no desmayes, somos de carne y en ocasiones podemos equivocarnos, pero esto no debe ser una atadura en nuestra vida.

Todos los derechos reservado APLICACIÓN LA BIBLIA – 5Cinco

compartir por messenger
compartir por Whatsapp