Filipenses 2: 3 No sean egoístas; no traten de impresionar a nadie. Sean humildes, es decir, considerando a los demás como mejores que ustedes. 4 No se ocupen solo de sus propios intereses, sino también procuren interesarse en los demás.

La naturaleza humana que no viene de parte de Dios, nos hace buscar primeramente nuestro propio bien y dejamos a un lado lo que puede ser seguir el bien de Dios buscar el bien en los demás.

Muchas veces el conflicto nace cuando buscamos a toda costa saciar nuestras necesidades, o prioridades, y no pensamos en el amor y la bendición que es amar al prójimo, o ser compasivos con el prójimo.

Esto no se trata solamente de lo que puedas aportar a otras personas, sino también de la forma en cómo puedes inspirar, ayudar, dimensionar, y permitirles a los otros avanzar.

La indiferencia que arropa a esta sociedad, nos hace ver que las dificultades de otros no son nuestras dificultades, es por ello que cada vez que pasan los años nos volvemos más frívolos, y poco nos puede interesar el bien de los demás.

Hoy está muy de moda la palabra empatía, pero creo que eso es lo que nos hace falta, preocuparnos, o entender, o tratar de comprender lo que otros están viviendo, no sacando el dedo acusador, no maltratando e hiriendo y juzgando a otros, sino más bien, siendo personas dispuestas a enseñar y ayudar a los demás.

Una persona egoísta antepone su propio interés, antes que el interés de otros. Eso los lleva siempre a caminar bajo sus propios conceptos, teniendo poco o nada de interés por lo que otra persona pueda vivir.

Hay poder en reanimar a otros

Proverbios 11: 25El que es generoso prospera;
   el que reanima será reanimado.

Hay situaciones de las cuales Dios te ha sacado, y como has salido victorioso entonces tienes el poder de reanimar a otros que pasan por lo mismo. O tal vez Dios te ha dado la gracia para estimular a otros, y de esto debes apoyarte para bendecir la vida de los demás.

Tu debes pedirle al espíritu santo que te de la gracia y la forma de siempre ser luz a quienes te rodean. Que la gente pueda sentirse confiado contigo, seguro, amado, o bendecido con lo que tu eres o emanas, y que no sea todo lo contrario.

La gente no puede decir que eres toxico o una persona difícil, la gente debe decir que eres una persona de bendición.

Buscar el bien de los demás es dejar a un lado el espíritu de Caín que no le importó su hermano Abel, buscar el bien de los demás es seguir el ministerio de Cristo, que siendo hijo de Dios se humilló por el bien nuestro.

Cada buena acción cuenta, así que no te detengas. Si Dios coloca hoy ayudar a una persona que está pasando una necesidad económica, no pienses que eso no viene de parte de Dios, pues una vez lo hagas te sentirás satisfecho.

Tal vez la acción que Dios te pide hoy es que tomes tu teléfono y le escribas a esa persona que tienes tanto tiempo sin ver, o que está pasando por un problema. Tal vez tu palabra de aliento es la acción de Dios sobre esa persona.

Vamos no te detengas, haz el bien, el mundo necesita de más buenas acciones, más empatía, más amor. Menos condenación, menos odio, menos rabia. La gente antes de ser juzgada necesita una palabra de fe, y de restauración.

Todos los derechos reservado APLICACIÓN LA BIBLIA – 5Cinco

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