Génesis 1: 2 La tierra estaba desordenada y vacía, las tinieblas cubrían la faz del abismo, y el espíritu de Dios se movía sobre la superficie de las aguas.

Desorden físico, desorden emocional, desorden en nuestras casas, cualquiera que sea la forma, el desorden siempre será un indicio de perturbación que roba la paz y nos quita las fuerzas de seguir. 

Existen personas que viven su día a día a través del desorden, y todo lo hacen según amanezca su día, pero no manifiestan el orden en ningún área, algo que definitivamente no viene de parte de Dios. 

El desorden es un alma fatal contra nuestro estado de ánimo, y muchas personas no lo entienden así. Si eres de los que siempre estas corriendo cuando apenas suena el despertador, no tienes paz y no comienzas tu día desde la oración, entonces estas caminando en desorden. 

Muchos cristianos, o personas de fe en Jesús, ven esto como algo sin importancia, pero cuando comenzamos a leer la biblia, podemos ver que en Génesis la tierra estaba desordenada y vacía; y en medio de ella las tinieblas la cubrían. 

Es decir, una vida llena de desorden en cualquier ámbito, solo será una puerta abierta para que las tinieblas entren y tomen posesión de nosotros. 

Por ejemplo, cuando vivimos en desorden emocional, sin saber realmente lo que queremos, y de relación en relación, solo estamos abriendo una puerta para que la promiscuidad nos domine, y podremos llegar a cierta edad, sin encontrar la persona correcta. 

El desorden nos atrasa, nos quita el ánimo, nos perturba, nos llena de temor, nos encapsula y nos roba la fe.  

El desorden nos roba la paz en Cristo 

1 de Corintios 14: 33 porque Dios no es un Dios de confusión, sino de paz como en todas las iglesias del pueblo de Dios.

En el caminar en la fe, vemos como muchas personas llevan una vida desordenada. Todos podemos decir “amar a Dios”, pero ir en contra de lo que ese Dios maravilloso establece. 

Entonces hablamos de una vida de fe en desorden, en donde creemos en Dios, pero tenemos hogares embestidos por las tinieblas a causa del desorden. 

Amamos a Dios, pero tenemos finanzas escuetas porque nuestra vida financiera está en completo desorden. Todos debemos entender que Dios no es un Dios de confusión, por lo que el desorden jamás puede ser parte de nuestra vida. 

Hay desorden en casa no solo cuando las cosas no están en su lugar, sino también cuando mamá esta por encima de las decisiones de papá; cuando los hijos se comportan a su parecer y no hay reglas, cuando todo es un infierno caótico y hay ausencia de paz.

Siempre debes evaluar tu morada, tu aposento, tu casa, que viene siendo el primer lugar donde debe manifestarse cristo. ¿Esta tu casa regida por el orden de Dios?, si es así entonces podrás tener satisfacción, pero si no es así, lo que trae a tu vida es perturbación. 

Las consecuencias del desorden:

  • El desorden nos roba el ánimo. 
  • El desorden nos llena de estrés. 
  • El desorden nos quita de vista las prioridades. 
  • El desorden nos roba la paz. 

Antes de caminar en desorden, pongamos todo en perfecto orden delante de Dios. Si en tu vida has visto mucho desorden financiero, es hora de comenzar a tomar lápiz y papel y comenzar a revisar que es lo que ha traído esa inestabilidad. 

De esta manera será más sencillo encontrar la paz en esa área. Pero si al contrario, continuas de forma errada trabajando tus finanzas, entonces solo tendrás como resultado mucha perturbación. 

No permitas que el desorden domine ninguna área de tu vida, comienza a proyectar un estilo de vida diferente. 

Todos los derechos reservado APLICACIÓN LA BIBLIA – 5Cinco

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